Así es el escondido paraje de Burgos en el que Jaime confesó que ocultó el cadáver de Andrea
Se encuentra a algo más de 40 kilómetros de Burgos, a apenas uno y medio del Santuario de Santa Casilda por un camino de tierra en un pequeño valle

La ladera en la que apareció el cuerpo asciende desde un camino de tierra paralelo al Arrollo de las Tres Fuentes.
Apartado, en un pequeño y estrecho valle protegido por dos laderas muy próximas y con una parcela agrícola en su superficie más plana. A los pies, prácticamente, del Santuario de Santa Casilda, en Salinillas de Bureba. Así es el emplazamiento "especial" para la pareja que escogió Jaime Alberto Nebreda Vélez para ocultar el cuerpo de su mujer, Andrea Bejarano, después de haberla estrangulado en su domicilio de la calle Poza y haber trasladado el cadáver hasta este emplazamiento.
Burgos
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No ha trascendido por qué razón esa apartada ladera tenía un significado personal para la pareja, pero lo cierto es que se trata de un paraje de gran belleza en una zona de la provincia de Burgos muy conocida por su intensa producción cerealista y por la popular romería que cada año lleva hasta ese emplazamiento a miles de burgaleses.
Burgos
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Jaime debió cargar el cadáver en su vehículo y proseguir por la carretera de Poza hasta salir de la ciudad a la altura de la estación de ferrocarril y continuar por la BU-V-5021,que es la ruta más rápida para llegar al popular Santuario de Santa Casilda. Es una ruta que transcurre entre lomas en buena parte del recorrido y más transitada por los residentes en la zona que por el tráfico general, que opta por la Nacional I o la AP-1 para llegar a la Bureba.
Una vez a la altura de Santa Casilda tomó el desvío al santuario y al llegar a una amplia curva que da paso al ascenso a la ermita, siguió recto por un camino de tierra paralelo al curso del Arroyo de las Tres Fuentes y un campo de labranza. A unos 600 metros se internó en la zona arbolada cuesta arriba bajo un roquedo y cavó un hoyo donde depositó el cadáver, envuelto en plásticos y lo dejó semienterrado en un punto relativamente cercano a una balsa de riego presente en la zona.
Los investigadores reconocieron que, de no haberse producido la confesión, hubiera sido prácticamente imposible localizar el cuerpo de Andrea Bejarano. A vuelo de pájaro por encima del monte que separa el lugar del enterramiento de Salinillas de Bureba habrá cerca de un kilómetro, pero para llegar desde el pueblo hay que culminar la cumbre y luego descender, por lo que la excursión tiene su esfuerzo para cualquier vecino de este pueblo de 48 habitantes acostumbrado al paseo diario y en el caso de que se diera un rodeo, la distancia aumenta.