Las exmonjas de Belorado expoliaron más de 30 piezas, algunas de «excepcional» valor
Destacan una talla de la Virgen de la Bretonera, del siglo XVI, y un Cristo de Belorado, la más antigua, datado en el siglo XIV

A la derecha, la pieza más antigua recuperada, un Cristo del siglo XIV.
Las exmonjas de Belorado se llevaron del convento burgalés de Santa María de Bretonera al de Orduña (Vizcaya) más de una treintena de piezas de arte, alguna de ellas de «excepcional» valor, según la investigación de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil en Burgos.
La Guardia Civil expuso ayer en el acuartelamiento de la avenida de Cantabria 35 obras y objetos históricos que los agentes intervinieron la pasada semana en el marco de la denominada ‘operación Mirumcid’, que concluyó con la detención, y posterior puesta en libertad, de la exabadesa de Belorado Laura García de Viedma, la exclarisa Susana Varo y un anticuario de León.
En las dependencias de la Guardia Civil se podían algunas obras de un gran valor artístico y patrimonial que, a falta de un peritaje por expertos, en este caso se contará con la colaboración técnica del Museo de Burgos, podría alcanzar «varias decenas de miles de euros», según señalan desde el Instituto Armado.
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Las exmonjas trasladaron numerosas piezas de arte de Belorado al monasterio de Orduña
Manuel Remón
Entre las obras expuestas y recuperadas por los agentes al menos hay dos de un gran valor, una talla de la Virgen de la Bretonera, realizada en madera policromada y fechada en el siglo XVI y, según los investigadores, está considera como una de las «piezas devocionales más representativas» del cenobio burgalés, y el Cristo de Belorado, una pieza de gran tamaño, la más antigua de las recuperadas. Se trata de una escultura del XIV cuya talla original se conserva casi íntegra, aunque la cruz es de elaboración moderna. Otras de las obras singulares rescatadas por los agentes son dos óleos barrocos, uno de la Inmaculada Concepción y otro de la Estigmatización de San Francisco. Los investigadores atribuyen estas dos obras al mismo autor o taller, en este caso a la escuela castellana del siglo XVII. Los dos están en notable estado de conservación.

A la derecha, talla de la Virgen de la Bretonera.
Una de las cosas que llamó a los agentes durante el registro de los dos conventos es que durante el registro del monasterio de Orduña un testamento original de 1556 de María de Velasco, abadesa del monasterio en el siglo XVI. Los agentes lo hallaron en la celda de una de las exmonjas, completamente embalado, lo que hizo pensar a los investigadores que podía estar preparado para su venta.
Fue precisamente la comercialización de una pieza artística la que activó la operación de la Guardia Civil de Burgos. Los agentes detectaron que se estaba vendiendo obras de arte catalogadas en el mercado especializado de antigüedades que podrían pertenecer al patrimonio histórico del monasterio de Belorado. En concreto, una figura de San Antonio de Padua del siglo XVII, que se había vendido en una tienda de antigüedades de Madrid.
De hecho, no fue un buen negocio el que hicieron las exclarisas, ya que esta pieza la vendieron por 2.000 euros y su precio de venta posterior alcanzó los 9.500 euros. Los investigadores también detectaron otras piezas, que después corroboraron que pertenecían al monasterio de Belorado, que estaban a la venta a través de internet. Este hallazgo desencadenó la operación, que se explotó el pasado 27 de noviembre con la entrada y registro en el cenobio de Belorado y en el de Orduña. De hecho, todas las piezas expuestas por la Guardia Civil estaban ya en el monasterio vizcaíno. Solo una estaba en Belorado, un libro con la Regla de Santa Clara.