El único restaurante que es campeón del cocido y de la tortilla, ahora es el rey del torrezno
Te espera en un pueblo de Burgos rodeado de bodegas de la Ribera del Duero

El Viso
Cuando sus padres, Eusebio y Julia, regentaban el restaurante, El Viso era sinónimo de uno de los mejores cocidos de la Ribera del Duero. Hoy, su hijo, Javier Izquierdo, no solo ha mantenido la fama, también puede presumir de hacer la mejor tortilla de patatas de Burgos y la segunda de España, la mejor croqueta y, ahora, además, de ser el rey del torrezno de la Ribera.
Ribera
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Loreto Velázquez
El chef burgalés acaba de ganar la semifinal del concurso ‘El Mejor Torrezno del Mundo 2025’, en la categoría profesional. El jurado experto no duda: la corteza “crujiente”, “el equilibrio de la grasa y un sabor auténtico” le hacen merecedor de esta clasificatoria. La gran final tendrá lugar el 23 de marzo en el Palacio del Virrey, donde se enfrentará a los mejores torreznos, ya seleccionados en otras rondas clasificatorias celebradas por toda España.

El chef Javier con su maestra y madre en El Viso
No hay nervios. Javier se ha enfrentado en otras ocasiones a finales gastronómicas y siempre sale airoso. En los últimos años ha ganado concursos de referencia como ‘Croqueteando por Burgos’ y varias ediciones del ‘Campeonato de Tortilla de Patatas, de Burgos Alimenta’, donde ha cautivado con su tortilla tradicional y su tortilla con morcilla. A nivel nacional, en 2024 quedó segundo con su propuesta de tortilla con mollejas y riñones de lechazo. Su secreto, asegura, es no hacerla mucho para que quede jugosa y utilizar productos de calidad, como el aceite, las patatas y los 12 huevos de gallinas camperas que usa en cada tortilla.
En barra, las tortillas vuelan casi al mismo ritmo que las croquetas, otro de los platos más demandados. “Servimos entre 1.000 y 2.000 croquetas a la semana”, asegura.
La historia de este negocio familiar, asentado en Gumiel de Mercado, se remonta al año 1994, cuando sus padres, procedentes de Bilbao, fundaron este restaurante. Javier creció entre fogones y, aunque empezó a estudiar Empresariales, siempre tuvo claro que lo suyo era la cocina. “Mi madre me enseñó toda la cocina tradicional y luego he ido ampliando de forma autodidacta con vídeos, leyendo mucho y juntándome con gente que sabe”.
El resultado: una carta pensada en la que destacan otras delicias como la perdiz escabechada, las chuletillas o el lomo de bacalao al pil pil, a baja temperatura, con cebolla caramelizada; un huevo cremoso trufado con bechamel, setas, patatas paja y virutas de jamón ibérico.
Si llegan a los postres, hay tres opciones caseras a elegir. “Si tengo que recomendar alguna, destacaría el bizcocho de chocolate con chocolate caliente, sorbete de mandarina y crujiente de mango, que es una bomba, y las tartas de queso, tanto la de arándanos como la de horno. Están riquísimas”, aconseja el chef.