Estos son los pasos que el Ayuntamiento de Aranda va a dar para acabar con el deterioro del cementerio
El Consistorio construirá 65 tumbas e iniciará la proyección de una necesaria futura ampliación. “Hay capacidad para seis o siete años”

Cementerio de Aranda
Decididos a mejorar el deteriorado cementerio municipal, el Ayuntamiento de Aranda ha dado un paso importante al aprobar en Pleno el nuevo reglamento del servicio. Era algo obligado. De hecho, por Ley se debía haber actualizado en 2005, hace ya veinte años. “Este documento es importante porque regula los trabajos y actividades que se pueden realizar en la instalación, organiza las unidades de enterramiento, los tipos de construcciones que pueden hacerse y regula los derechos funerarios”, explica el concejal responsable del área, Carlos Medina.
Segundo paso. Tras aprobar el reglamento, el Ayuntamiento va a sacar a licitación este año la construcción de 65 nuevas tumbas. “Hace falta”, asegura, sin olvidar el gran reto: ampliar un cementerio que, tras cuarenta años de historia, se ha quedado pequeño. “Queda muy poco espacio libre. Calculo que tenemos capacidad para seis o siete años”.
Con este objetivo, la Concejalía de Medio Ambiente ha encargado ya la elaboración de un estudio preliminar. “La ampliación será una necesidad prioritaria en cuestión de unos años”, advierte, a sabiendas de que la ampliación ya está contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
El reglamento aprobado abre la puerta, por otro lado, a futuras mejoras que se llevarán a cabo con la ampliación, como la apertura a nuevas confesiones. Según explica, el cementerio de Aranda siempre ha sido, y es, ecuménico, es decir, acepta todo tipo de confesiones o enterramientos laicos, pero lo cierto es que no prevé espacio para los enterramientos que precisen una orientación específica, como es el caso de las personas musulmanas. “Con la ampliación, eso se solventará, como tienen los cementerios municipales de Burgos y Miranda”.
El nuevo reglamento modifica también el apartado de los enterramientos de beneficencia para que, como propuso Vox, “ninguna persona quede sin enterrar por una cuestión económica”. Aunque, a día de hoy, hay una zona habilitada para ello, la nueva ordenanza incluye la obligación de acreditar con Servicios Sociales la situación de vulnerabilidad del fallecido. “En ningún momento ese trámite paralizará o ralentizará el tiempo legal que hay para enterrar a una persona”, garantiza el edil de Izquierda Unida.

Cementerio de Aranda
Tercer paso: medios. De cara a mejorar los muchos problemas que tiene a diario este cementerio, el Ayuntamiento va a adquirir una nueva desbrozadora, que se unirá a la que compró el año pasado. Además, se va a invertir en completar la máquina extensora de féretros que se compró este año con un sistema que posibilite también el levantamiento de lápidas. “Del mismo modo, vamos a invertir en una nueva aplicación, porque la que hay es lenta, obsoleta y farragosa. Es como trabajar en el año 1999, absurdo”, zanja.
Cuarto paso: refuerzo de personal. Conscientes de que el mantenimiento del cementerio depende también de los trabajadores, la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT) prevé un incremento de plantilla, por lo que, de aprobarse, pasará de los tres empleados contemplados a día de hoy a cuatro más un encargado. Además, se mejorará su calidad laboral con nuevos horarios para que, en los meses de verano, puedan adelantar la jornada laboral para evitar las horas más calurosas del día.
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Un consenso inspirador
El nuevo reglamento ha sido un ejemplo de consenso, ya que ha contado con el voto a favor de todos los partidos, menos el PP, que se abstuvo como llamada “para seguir dialogando”. “Se nos han recogido la mayoría, si no todas las aportaciones que hicimos. Ojalá esto marque un antes y un después en el uso, cuidado y mantenimiento de esta instalación”, celebró el portavoz de Vox, Sergio Chagartegui. Un argumento que comparte el PSOE. “Esta pluralidad y diálogo es el mejor reflejo de lo que debe ser”, agradeció la concejala Ana Lozano, con la esperanza de que se ponga solución a la “mala gestión actual, el abandono y la falta de mantenimiento” de este servicio, que es especialmente sensible para los ciudadanos.
Entre las mejoras, el grupo socialista insiste en reforzar el mantenimiento, incorporar un sistema que evite los charcos e inundaciones, y medidas en las calles “que se están hundiendo” así como en las no asfaltadas, o la reposición de árboles, que dejan una sensación fría. También plantea que el autobús urbano incluya en su itinerario un viaje de ida al cementerio, por la mañana, y otro de vuelta, por la tarde.
Más prioridades: el parque General Gutiérrez
Junto al cementerio, el concejal de Medio Ambiente prioriza dos proyectos que considera indispensables: la empresa municipal de Servicios y el parque General Gutiérrez, un espacio verde que lleva “demasiados años en el olvido”. “Hay que renovar muchísimos árboles, tantos que se tendrá que hacer por fases, y luego queremos mejorar la distribución para que sea funcional todo el año. Para ello, hemos pedido varias propuestas de anteproyecto y haremos una consulta popular para escoger la versión definitiva”, adelanta, sin olvidar el parque de la Huerta, que también quiere rediseñar.