Tras dos años con nitritos, Tórtoles de Esgueva recupera el agua potable, pero la factura se encarece
Sin ayudas, el Ayuntamiento se ve obligado a subir el precio de las tasas

El alcalde Moisés Castro Ruiz
Tras dos largos años sin agua potable para consumo, el pueblo de Tórtoles de Esgueva recupera por fin la normalidad perdida. La parte menos positiva llega con el precio, y es que, al no haber podido contar con ayudas económicas, el Ayuntamiento se ve obligado a subir las tarifas que los vecinos deberán pagar por el agua.
Según explica el alcalde, Moisés Castro Ruiz, la adquisición —valorada en 200.000 euros— de la máquina potabilizadora para Tórtoles y la desnitrificadora para Villovela, y el coste que supondrá su mantenimiento, no dejan otra alternativa. “Era la única opción”, argumenta, consciente de que la medida supondrá un varapalo para los vecinos de un pueblo que hasta ahora pagaban tan solo 24 euros al año, “gastasen lo que gastasen”.
Subida por tramos
Por el momento, la nueva ordenanza ya cuenta con la aprobación provisional de un Pleno que se celebró el miércoles por la tarde. El nuevo documento establece una tarifa fija de 24 euros al año, a la que cada domicilio deberá sumar el coste de su consumo. Habrá tres tramos: hasta 120 metros cúbicos la tasa será de 0,45 céntimos el metro cúbico; de 120 a 250 metros cúbicos, se pagará una tasa de 0,65; y, para los que consuman más allá de los 255 m³, el precio será de 0,45 céntimos el metro cúbico. Para industrias y actividades económicas, la tarifa mínima será de 48 euros, más el consumo.
Multas por mal uso
El Ayuntamiento establece, además, multas de 500 euros para el que haga un uso fraudulento del agua como, por ejemplo, regar huertos. La misma sanción se impondrá a todos los que no tengan contador de agua. “Nuestra intención, desde luego, no es hacer negocio con el agua, solo queremos tener suficiente para mantener estas máquinas y poder subsanar posibles fugas”, señala el regidor, agradecido a los vecinos. “Han sido dos años difíciles y han tenido mucha paciencia”, reconoce.
Los 310 vecinos de Tórtoles de Esgueva y cerca de 70 de Villovela ya disfrutan de agua potable. La alerta de contaminación de nitritos saltó hace dos años. “La analítica dio 0,65 mg/l en Tórtoles, cuando el tope está en 0,50 mg/l, y 0,90 mg/l en Villovela, que es lo que más nos preocupaba”, recuerda.
Para ayudar a los vecinos, el Ayuntamiento —uno de los pocos de la Ribera— repartió durante un tiempo garrafas de agua, pero, al ver que el problema se alargaba, instaló dos grifos desnitratadores, uno en Villovela y otro en Tórtoles, que se han utilizado hasta ahora.
Parque eólico
La sesión plenaria abordó, por otro lado, otro de los temas que más dividen en el pueblo: la instalación de una planta de torres eólicas. “De forma paralela al proyecto, la empresa ha solicitado licencia para instalar dos torres de medición, que son temporales. Es el paso previo a una instalación que todavía no tiene licencia, pero que está en tramitación”, explica el alcalde, al recordar que, antes de obtener el visto bueno, la compañía debe contar con todos los informes sectoriales pertinentes favorables así como el del arquitecto municipal. “El proceso es largo”.
De implantarse, sería la segunda planta eólica de la zona. La primera se instaló hace pocos años en Baltanás (Palencia). “La de aquí se ubicaría en el páramo de Tórtoles, a 4 kilómetros del pueblo, y sería más pequeña. La solicitud es para 9 molinos”, aclara el alcalde, con un mensaje claro: “Yo no me posiciono ni en contra ni a favor. Aquí, en el Ayuntamiento, trabajamos para todos los vecinos y siempre defenderemos la legalidad y el interés general”, termina.