Desalojan a unos okupas reincidentes del barrio de Santa Catalina en Aranda
Los vecinos temen que se hayan metido de nuevo en otro piso

Imagen del piso del edificio ocupado
Siete meses después de que una familia reincidente ocupase su casa, mientras hacía obras, el propietario de un piso bajo en la calle Pizarro, número 13, ha recuperado su casa por imperativo judicial.
Él ha puesto alarma pero el problema no ha desaparecido. Según temen los vecinos, esta familia conflictiva, ha podido meterse ya en otro piso del barrio de Santa Catalina, como ya hizo el pasado mes de julio cuando fue desalojada por primera vez en la calle Diego de Avellaneda número 1. “Necesitamos soluciones”, exige el presidente de la asociación de vecinos, Antonio Adeliño.
Destrozado
Según explican los vecinos, el piso recuperado estaba “destrozado”. “Es una vergüenza. No hay derecho”, lamentan a sabiendas de que no es el único caso. “A día de hoy, que sepamos, hay cinco viviendas ocupadas: una en la calle Diego de Avellaneda, dos en Fernán González y dos en Pizarro”.
Los vecinos están hartos. “No solo te quitan la casa, te destrozan los recuerdos familiares, tiran todo... y luego a la hora de convivir es un infierno: quitan la luz de los portales, dejan basura en los pasillos, colchones en las entradas...”, rechazan.
Los ocupas del recién recuperado piso de la calle Pizarro son tres adultos, tres niños y dos perros. Al estar en reformas, en el momento de la ocupación no había un baño operativo porque el dueño estaba en proceso de reformarlo.