“Las Marzas nos identifican con nuestra historia y nos conectan con nuestros antepasados”
Cilleruelo de Abajo celebra una edición especial como encuentro de la Asociación Amigos de las marzas de la Ribera

Las Marzas de Cilleruelo
La Asociación Amigos de Las Marzas de la Ribera ha escogido Cilleruelo de Abajo para celebrar este fin de semana lo que va más allá de una tradición. “Para nosotros, las marzas es un momento muy especial, un punto de encuentro y una tradición que nos identifica con nuestra historia y nos conecta con nuestros antepasados”, explica la experta Margarita Núñez Abajo, desde la Asociación Cultural de Cilleruelo.
Antiguamente, las marzas servían para dar la bienvenida a la primavera, al despertar de la naturaleza, que coincide con el año nuevo romano, así como de presentación en sociedad de los nuevos mozos. “En los años 80 se abrió a chicas y ahora ya puede ir todo el que quiera, pero para los jóvenes sigue siendo como ese paso a la edad un poco adulta. Si ya has ido a las marzas, puedes empezar a ir a más fiestas y a más actividades del pueblo”, asegura.
La tradición manda. Tras solicitar el pertinente permiso al alcalde, los participantes se dividen en dos grupos para ir alternando los cánticos, estrofa a estrofa. “Hay muchos pueblos que, si cae entre semana, lo pasan al fin de semana más próximo, pero aquí, en Cilleruelo, cae cuando cae y, aunque haga frío o seamos pocos, salimos”, afirma.
Con este espíritu, la noche de este sábado, a la 1 de la mañana, comenzarán a sonar las primeras voces hasta las 3 o más de la mañana. “Aquí no bailamos, recorremos el pueblo cantando mientras los vecinos nos escuchan desde la cama”, explica.
Aunque los vecinos aguardan en casa, toca dar propina al día siguiente. “Antiguamente, los mozos pedían huevos, chorizo y una propina para vino, pero como ahora está todo tan caro, porque los huevos han subido muchísimo y chorizos apenas hay, porque ya no se hacen casi matanzas, por lo general se da dinero”, detalla, al recordar que el aguinaldo se entrega el domingo por la mañana.
Con la recaudación se organizará una cena que antes se limitaba a los mozos y ahora se abre a todos los vecinos que se quieran sumar. Si cae entre semana, se espera al fin de semana para que haya más gente y, si es fin de semana, o se hace cena o comida al día siguiente. “Este año la organizaremos el sábado 7”, anima.
Margarita estudió esta tradición dentro de su tesina y ahora ejerce como profesora de Literatura en el colegio San Pedro y San Felices de Burgos. “Creemos que Las Marzas tuvieron su origen con los romanos y se han ido transmitiendo de generación en generación. Yo aquí he visto a mi bisabuelo, a mis abuelos, a mis padres... Es muy bonito”.
La Asociación Amigos de las Marzas comenzó este periplo itinerante hace seis años. “El año pasado fue en Torresandino y nos encanta que este sea en Cilleruelo”, agradece Margarita.
De forma excepcional y dentro del encuentro anual de los Amigos de las Marzas de la Ribera, hoy viernes, a las 19.00 horas, se celebrará en el salón del Ayuntamiento la charla coloquio protagonizada por Margarita y Gumersindo Ontañón. “Analizaremos tanto la letra, como la historia de las Marzas, así como su evolución”, anima.
Ayudas al alquiler
En este pueblo de 207 empadronados, las marzas tienen este año un deseo concreto: que el colegio de Cilleruelo siga abierto. “Para nosotros es muy importante”, subraya el alcalde, Domingo López, convencido de que la falta de niños se podría solventar si hubiese viviendas abiertas al alquiler. “Desde el Ayuntamiento tenemos ayudas del 50% para el alquiler de familias que vengan con niños, hasta un máximo de 100 euros, porque aquí suelen costar entre 200 y 250 euros, pero faltan casas”, anima.
Lo cierto es que el tiempo apremia y, si no se inscribe algún niño pronto, la escuela rural cerrará sin remedio este verano.
Ribera
“Si no vienen nuevos niños, el colegio de Cilleruelo de Abajo cerrará en junio”
Loreto Velázquez
El colegio de Cilleruelo forma parte del CRA Antonio de Nebrija, que da servicio además a las escuelas rurales de Tórtoles de Esgueva y Torresandino, que actúa como sede principal. La preocupación se extiende al colegio de Torresandino, con 10 alumnos, y al de Tórtoles, con 7. “Tener un colegio es una garantía de futuro para los pueblos”, señala el alcalde.
A día de hoy, el Ayuntamiento tiene dos viviendas alquiladas y está en proceso de rehabilitar una tercera. “El problema es que, como tenemos muy poco presupuesto, dependemos de subvenciones y va muy poco a poco. Por ahora hemos logrado reformar el tejado y tirar todo por dentro, pero queda mucha obra”, lamenta.
Como alcalde sabe que el mantenimiento de servicios es principal a la hora de atraer nuevas familias. Él defiende la calidad de vida. “En Cilleruelo se vive muy bien. Además del colegio, tenemos médico tres días a la semana, así como dos bares, una carnicería y una panadería. El ambiente es muy tranquilo, pero también hay una vida cultural muy activa gracias a la asociación Collalba”, subraya.

Cine en Cilleruelo
117 películas de cine
Mención especial merece el cine. Gracias al empuje de vecinos como Fernando, Luci, Marce, Amalia, Rafa, Iván o Raquel, Cilleruelo ofrece desde diciembre de 2023 un programa de cine en el que no faltan las películas de estreno, gracias al pago de una suscripción mensual a la productora Contracorriente Films y también a la empresa que suministra el software. 200 euros al mes que les permiten acceder a una plataforma de 1.000 películas que pueden ver con la frecuencia que quieran e incluso repetir. ”Desde que empezamos hemos proyectado 117 películas y este año tenemos muchas novedades”, celebra la presidenta de la asociación cultural Collalba, Raquel Casado.
Las sesiones se organizan en un antiguo almacén de grano, convertido en sala de usos múltiples. El horario varía y, mientras en invierno se celebran los sábados a las 19.00 horas, en primavera se retrasan a las 20.00 y en verano a las 22.30 horas. El precio de entrada es de 1,50 euros y, si es de estreno, se sube a 3,50 euros, como obliga la Ley del Cine. “Estamos buscando alguna ayuda para mejorar el aislamiento del techo, porque la verdad es que hace mucho frío. Nuestra intención es hacer una reforma para que sea confortable y también accesible”, adelanta el alcalde con la mirada puesta en los baños y en las dos escaleras. “Cilleruelo lo merece”, afirma.
A corto plazo, su prioridad es recuperar el agua potable, tras la alerta activada hace dos años por contaminación de nitratos. “Hemos abierto un nuevo pozo que mejorará la calidad del agua y también ampliará la capacidad, que con el manantial quedaba un poco comprometida en verano. Nos hubiese gustado ir más rápido, pero entre los permisos y las subvenciones todo se ha ido demorando. Espero que en cuestión de semanas quede resuelto”, termina el regidor.

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