La rehabilitación del Centro de Arte Joven costará 1,2 millones de euros con un plazo de ejecución de 12 meses
Con la rehabilitación el espacio, que lleva más de tres años y medio cerrado por la aparición de una grieta que amenazaba la estructura, ganará en luz, confort y accesibilidad. El Ayuntamiento de Aranda confía en ejecutar la obra en 2027
Ana María Hervás visita el edificio junto al concejal de Juventud José Antonio Fuertes
Tras más de tres años y medio cerrado desde que una grieta advirtió del riesgo de la estructura, el Ayuntamiento de Aranda prepara la adjudicación de la remodelación casi integral del Centro de Arte Joven. El proyecto, adjudicado a la empresa asturiana Sukunfuku, ya está aprobado y el siguiente paso depende de Contratación para la licitación del trabajo de obra. El precio de salida es de 1,2 millones de euros con un plazo de ejecución de 12 meses. “Confío en que en 2027 la obra esté en marcha”, asegura la concejala de Urbanismo, Ana María Hervás.
La empresa constructora deberá resolver las deficiencias constructivas del edificio, adaptarlo al nuevo Plan de Ordenación Urbana y dotarlo de las instalaciones necesarias para recuperar la ansiada actividad cultural y juvenil. Y es que desde que se anunció por primera vez el proyecto de este centro de arte joven, allá por el año 2005, ha sido desatino tras desatino.
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La idea original surgió en la legislatura 2003- 2007 cuando Ángel Guerra era alcalde y Máximo López concejal. Al comprobar con el artista Miguel Ángel Martínez Delso que la Escuela de Cerámica se había quedado pequeña y que había que ampliarla a otras disciplinas artísticas, se empezó a valorar la apertura de un Centro de Arte Joven, en el que se pudiera englobar a todo lo relacionado con la creación artística y los jóvenes. La ubicación escogida desde el primer momento fue el viejo edificio del Molino.
Con el cambio electoral llegó el PSOE con Luis Briones como alcalde y el concejal de Juventud, Sergio Ortega, que también fue clave en la continuidad de este proyecto que se complicó en 2008 con el que sería el primer hundimiento del tejado. En la última etapa fue Emilio Berzosa, con la alcaldesa del PP, Raquel González, el encargado de dar el último empujón.
Sin embargo nada salió como se esperaba. El Centro de Arte Joven de Aranda de Duero abrió por fin sus puertas en marzo de 2022 como un nuevo y prometedor espacio para un colectivo totalmente abandonado, desde que cerró primero el centro juvenil y años después la bolera. Las expectativas eran grandes pero once meses después, y sin apenas haberlo utilizado, una grieta alertaba de un problema de carcoma en el tejado que ponía en riesgo la integridad del edificio. La entonces titular del área, Teresa Bermejo, aseguró que era una medida preventiva, y que nada indicaba que la viga se fuera “a caer”, pero en la práctica el cierre fue sine die.
El Ayuntamiento invirtió en las últimas reformas más de 175.000 euros, pero tocaba volver a empezar. Para los nuevos responsables, el gobierno de Sentir Aranda, ha sido prioridad, pero el proyecto ha chocado con el nuevo Plan General de Ordenación Urbana y con las directrices de la Confederación Hidrográfica. “Estamos haciendo todo lo posible para que la obra pueda desarrollarse en 2027”, asegura la titular de Urbanismo, Ana María Hervás, al recordar la complejidad de un edificio que supera los 90 años.
Su historia comenzó siendo parte de una fábrica de harinas, en 1931. En 1997 fue adquirido por el Ayuntamiento que lo convirtió en escuela taller municipal como centro docente. Superada esta etapa pasó a formar parte de la Concejalía de Juventud, sirviendo para actividades de la Escuela Municipal de Cerámica y como Espacio Joven.
Según explica la concejala actual, el problema principal ha sido la “chapuza” que hizo el anterior gobierno. “Un informe en 2017 ya les avisó de que había que revisar la impermeabilización del tejado pero cuando hicieron la reforma no lo tuvieron en cuenta”, rechaza Hervás, con la mirada puesta además en otras cuestiones “que tampoco llevaron a cabo” y que eran determinantes para el uso cultural del espacio como la dotación técnica de sonido y la iluminación. “Tampoco cumplía la ley de Accesibilidad, todo eso quedará resuelto con este nuevo proyecto”, termina.
Objetivos prioritarios
En respuesta a las deficiencias detectadas en la Inspección Técnica del Edificio (ITE), el proyecto contempla una serie de actuaciones correctoras destinadas a garantizar la estabilidad, seguridad y adecuada conservación del inmueble, así como a mejorar sus condiciones de uso.
Entre las principales intervenciones previstas se encuentran la sustitución de la estructura y la formación de la cubierta, la ejecución de refuerzos metálicos en puntos concretos que presentan signos de deterioro y la reparación de fisuras localizadas. Asimismo, se procederá a la sustitución de la red de saneamiento, de los canalones, las bajantes y los codos de unión de la red de evacuación de aguas pluviales, incorporando elementos de protección que eviten la acumulación de hojas y favorezcan el correcto funcionamiento del sistema de drenaje.
Con el fin de adecuar el inmueble a las necesidades funcionales previstas, el proyecto contempla diversas actuaciones de mejora constructiva, energética, acústica y de seguridad, así como la adaptación de sus instalaciones a la normativa vigente. En primer lugar, se ejecutará un trasdosado interior en todo el perímetro del edificio para mejorar el aislamiento térmico de la envolvente y optimizar las condiciones de confort interior. Asimismo, se llevará a cabo la impermeabilización de la nueva cubierta, garantizando su estanqueidad y protección frente a las filtraciones de agua.
En materia de seguridad estructural y protección contra incendios, se reforzará y protegerá frente al fuego la estructura del altillo, con el objetivo de “garantizar su capacidad resistente para las sobrecargas de uso previstas y alcanzar el tiempo de resistencia al fuego” exigible en la zona destinada a talleres. Por otro lado y con el fin de ganar luz, el nuevo diseño incorpora en la parte trasera inferior más ventanas y de mayor extensión.
Los problemas de accesibilidad quedarán por fin subsanados. El nuevo diseño mueve la escalera de ubicación y para suprimir las barreras arquitectónicas, incluye un ascensor, con parada en planta baja, escenario y planta superior y rampas de acceso. Además se incorporan nuevas salidas de emergencia en ambas plantas.
Distribución de superficies
La distribución interior se organiza en dos niveles. La planta baja concentra los principales espacios de uso público y cultural. El espacio principal, de carácter diáfano, se destina a la celebración de eventos y cuenta con una superficie útil de 119m². Junto a este se sitúa el escenario, con una superficie de 52m².
Aunque la configuración espacial del edificio está pensada para la celebración de eventos culturales y sociales como conciertos, exposiciones y representaciones teatrales, el uso cotidiano del centro se orientará a proporcionar un espacio de ocio alternativo para los jóvenes. Con este objetivo, el equipamiento, que aún no está definido, contará con elementos recreativos como pueden ser mesas de billar, ping-pong, futbolín, diana de dardos, una zona destinada a videojuegos y consolas, así como espacios de almacenamiento para juegos de mesa.
El área de ocio alternativo ocupará una superficie de 79m² y se complementará con una zona de bar y vending de 11m². Además habrá un espacio de control técnico para monitores de 3,70m², un camerino de 15,20m² y una zona de aseos de 13,80m².
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Planta primera
La planta superior se destinará a talleres y actividades complementarias. Según consta en el proyecto, habrá dos espacios de 57m² y 34m², respectivamente, separados mediante un tabique desmontable que permitirá unificar ambas superficies cuando las actividades previstas requieran un espacio de mayor dimensión.
En esta planta también se disponen los aseos, con una superficie de 15m², y dos almacenes de 8m² y 9m², para materiales y equipamiento. Finalmente, se reserva un espacio de 6m² para el cuarto de instalaciones. La superficie construida total del edificio asciende, según los planos, a 645,19m², mientras que la superficie útil total es de 552,55m².
Una de las cuestiones más importantes del proyecto es la adecuación del edificio al nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que obliga a retranquear una de las esquinas. El equipo de arquitectos ha dado con una solución técnica que evitará perder espacio en la planta baja. La afección se limitará así a la parte superior en una zona que no afecta al espacio habitable de la planta.
La Confederación Hidrográfica también impuso requisitos para dar su visto bueno. Dada la proximidad del río Arandilla y al encontrarse en un entorno con riesgo de inundación, el proyecto tuvo que modificarse incorporando una escalera de emergencia elevada y una rampa exterior para comunicar con la planta superior. Además se tendrán que reforzar los cerramientos y las ventanas. “Es un proyecto pensado para que el edificio perdure en el tiempo”, termina Hervás.