El Correo de Burgos

Asesinado en la Prehistoria, héroe de cómic y fuente de aprendizaje

El guionista Mikel Begoña desgrana este jueves en la Biblioteca Pública de Burgos el potencial didáctico de Ötzi, el ‘hombre de hielo’ al que dio vida en una trilogía western junto al ilustrador Iñaket

Dibujo de Ötzi, el 'hombre de hielo', en la portada del primer cómic sobre su historia.

Dibujo de Ötzi, el 'hombre de hielo', en la portada del primer cómic sobre su historia.IÑAKET

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Los dos montañeros alemanes que descubrieron su cadáver en 1991, en plena frontera de los Alpes entre Austria e Italia, se llevaron las manos a la cabeza. Y seguro que volvieron a hacerlo cuando se enteraron de que aquel cuerpo llevaba allí más de 5.000 años. La leyenda de Ötzi, también conocido como el ‘hombre de hielo’, se engrandeció aún más si cabe tras confirmarse que había sido asesinado. Con el misterio servido, este valioso hallazgo prehistórico resultó tremendamente útil para conocer en mayor profundidad la Edad de Bronce. No tardarían en surgir diferentes teorías sobre su muerte. También sobre su vida en aquella época, fuente de inspiración para el guionista Mikel Begoña y el ilustrador Iñaki Martínez ‘Iñaket’.

Desde la ficción pero sin perder de vista el rigor histórico, el tándem bilbaíno quiso honrar la memoria de Ötzi a través de un cómic al más puro estilo western. La obra, concebida como trilogía y editada por Norma, rinde homenaje al maestro Sergio Leone en cada uno de sus títulos: Por un puñado de ámbar (2015), El bueno el feo y el tuerto (2016) y El cobre tenía un precio (2019).

La fascinación que despierta la historia de Ötzi constituye un interesante punto de partida para promover debates en las aulas a la hora de estudiar el Calcolítico. A Begoña no le cabe la más mínima duda y lo demostrará este jueves, en la sala polivalente de la Biblioteca Pública de San Juan, a partir de las 19 horas. «El cómic no tiene que ser asumido sin más por los alumnos. Es una herramienta que sirve para divulgar, discutir problemáticas y plantear hipótesis», defiende el guionista vasco a sabiendas de que este formato, atractivo visualmente para los jóvenes, es una herramienta de aprendizaje muy a tener en cuenta.

Iñaki Martínez ‘Iñaket’ y Mikel Begoña, durante una firma de ejemplares.

Iñaki Martínez ‘Iñaket’ y Mikel Begoña, durante una firma de ejemplares.ECB

No pretende Begoña, ni de lejos, que el cómic sustituya a la educación tradicional. Lo concibe más bien como un estímulo capaz de propiciar métodos de trabajo paralelos con el fin de promover el análisis crítico de cualquier acontecimiento histórico. De hecho, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) elaboró una divulgaficha sobre la primera entrega concediendo una puntuación de cuatro puntos sobre cinco. Con algún que otro «aspecto negativo» como la inclusión de jinetes. ¿Anacronismo? Begoña lo rebate, ya que «en la época de Ötzi se conocía la domesticación del caballo en algunas culturas como la de Botai, que está al norte de Kazajstán». Y aunque «sea muy improbable que llegaran jinetes hasta los Alpes, porque hay unos 1.500 kilómetros, no es del todo imposible».

Había que dotar a la trilogía de un «componente de aventura» mientras se ofrece al lector «una visión completa de cómo era la sociedad de aquella época». Con ambas premisas, Begoña incide en la posibilidad de que en aquellos tiempos «empezase a haber desplazamientos de poblaciones procedentes el Este hacia el Occidente europeo». Por otro lado, tampoco pasa por alto que «Ötzi llevaba en su equipaje un cinturón con piedritas de sílex, pirita y unos hongos secos» que le permitían «hacer fuego rápidamente».

Con recursos audiovisuales como los que brinda el arqueólogo Iñaki Líbano, Begoña recomienda salir de las aulas y descubrir yacimientos calcolíticos de sumo interés como los de Huidobro, en la comarca de Las Merindades, sin olvidarse de Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana (MEH) como puntos de referencia. Del mismo modo, anima a los estudiantes a contactar vía correo electrónico con cualquier investigador para resolver dudas porque suelen ser «muy accesibles».

Queda claro, en definitiva, que el cómic tiene potencial más que de sobra para establecer una «relación transversal con otras disciplinas». En el caso de la arqueología experimental, Begoña destaca experiencias «muy positivas» con la asociación Edestiaurre, con la que han organizado varias exposiciones que incluyen réplicas de herramientas que portaba Ötzi. Al mismo tiempo, remarca la necesidad de concebir el cómic como un «objeto artístico» que permita al alumnado extraer otras conclusiones relacionadas con cuestiones estéticas o en relación a las influencias del propio dibujante.

Dejando a un lado la Prehistoria, la última referencia de Begoña es Donde la luz se desvanece (2024), con ilustraciones de Igor Sarralde. Una apasionante novela gráfica, basada en hechos reales, que aborda cuestiones como el espionaje o la esclavitud de la población afroamericana en el siglo XVIII a través de los ojos del ornitólogo José Domingo de la Encina.

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