Cine
La Academia de Cine homenajea a Paul Naschy, icono del fantaterror
El acto será este viernes, 5 de septiembre, en la sede de Madrid, donde se proyectará el documental sobre este actor y director ‘Call me Paul / Llámame Paul’, dirigido por Víctor Matellano

Caroline Munro y Paul Naschy, en ‘El aullido del diablo’ (1987).
Sus restos reposan desde 2009 en el cementerio de San José de Burgos. Pero la vinculación de Jacinto Molina Álvarez con la capital del Arlanzón viene de mucho más atrás. Pasó varios años de su infancia, cuando su padre tenía un negocio de peletería en la ciudad, y tiempo después contrajo matrimonio con una burgalesa, Elvira Primavera, en la mismísima nave mayor de la Catedral de Santa María. Aunque nacido en Madrid (1934), Molina -conocido en todo el mundo por su alias artístico, Paul Naschy- siempre se consideró un burgalés más.
En los últimos años de su vida y tras su fallecimiento, la figura de este actor, director y guionista no ha dejado de ser reivindicada por los fans del cine fantástico y de terror (viejos y nuevos por todo el mundo) y por realizadores tan relevantes como Joe Dante, John Landis o Quentin Tarantino. El pasado año, un nuevo documental se sumó a las obras -muchos libros y algunos documentales- que se han eregido en torno a Naschy: ‘Call me Paul / Llámame Paul’, dirigido por el cineasta y escritor cinematográfico Víctor Matellano.
Este viernes, a partir de las 19 horas en la sede madrileña de la Academia de Cine, se homenajeará al mito del cine de terror español con la proyección de este documental. Después habrá un encuentro que tendrá como protagonistas a Sergio Molina, coproductor e hijo de Naschy, Ángel Sala, coguionista de la película y director del Festival de Sitges, y Víctor Matellano, director y coguionista. La charla será moderada por Silvia Aguilar, actriz que estuvo a las órdenes de Naschy en películas como ‘El caminante’ o ‘El retorno del hombre lobo’.
«Paul Naschy está presente en mis trabajos desde la primera película, porque en ‘Zarpazos’ [documental de 2014 donde se repasa el fenómeno de ‘Spanish Horror’ de los años 60 y 70 con muchos de sus protagonistas] ya estaba su voz en off», explica Víctor Matellano. «Y en mi primera película de ficción también está, porque hay un animatronic también tiene su voz... Esta voz es de un espectáculo teatral que hicimos juntos, ‘La danza de la muerte’... Yo nunca dirigí a Paul en cine, pero sí en teatro».
La carrera cinematográfica y literaria de Matellano está muy vinculada al genéro fantástico y Paul Naschy, un icono del fantaterror, constantemente estuvo ahí. «A mí, desde siempre, me llamó mucho la atención el cine de terror en general y el de monstruos en particular. Y de pequeño descubrí que había un señor español que hacía de hombre lobo... Eso me pareció alucinante», advierte con simpatía. «Conocía a Paul en 1993 y, hasta el final de su vida, fuimos amigos».
‘Llámame Paul’ -el título se refiere a una proposición habitual del cineasta a las personas con las que dialogaba, que prefería que le llamaran por su apelativo artístico que por su nombre real, Jacinto- comienza en 1991, cuando el actor sufrió un infarto. Mientras que es llevado a quirófano, todos sus recuerdos pasan por su mente como una película. Le vienen a la cabeza buenos y malos momentos, y una película en la que volcó sus filias y sus fobias, ‘El aullido del diablo’. Y todos los recuerdos de su niñez que le dejaron impronta en su cine, un claro símbolo de autoría. Mientras, como una ensoñación, un niño es perseguido por un lobo en el bosque…
Voces que narran
«Han tenido que pasar varias películas en mi carrera para poder afrontar ‘Llámame Paul’, por su complejidad y por el poso emocional fuerte que encierra», señala Matellano. «Desde el principio el planteamiento era doble... Por un lado, cómo a todos nos afecta lo que nos ocurre en nuestra infancia y en nuestra preadolescencia, y para un creador más como lo fue Paul Naschy, al que considero un verdadero autor». Esto lo narra Héctor Cantolla, actor de doblaje que puso la voz a Paul en muchas películas, a través de textos que Naschy dejó en sus libros autobiográficos ‘Memorias de un hombre lobo’ (1997) y ‘Cuando las luces se apagan’ (2008).
«Por otra parte hay una fantasía, una recreación, de un niño por un bosque donde ese encuentra con un lobo, algo que también le ocurrió a él. Al niño lo interpreta Iván Molina, nieto de Naschy e hijo de Sergio, que también interviene en la película», añade el director del documental.
«Que mi hijo Iván saliera en la película fue una proposición mía», apunta Sergio Molina. «Víctor quiso reflejar lo que marca en la vida de un artista sus vivencias y, especialmente, su infancia. El que apareciera un niño haciendo de mi padre y fuera mi hijo cerraba un poco el círculo familiar... Yo participé en películas con mi padre y ahora mi hijo aparece en ‘Llámame Paul’. Me hace mucha ilusión verle ahí», confiesa.
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Sergio Molina fue actor infantil en los 80 en algunas producciones de su progenitor, cintas como ‘Mi amigo el vagabundo’, ‘El aullido del diablo’ o ‘La noche del ejecutor’. «Tuve la suerte de trabajar con grandes actores como José Bódalo o José Luis López Vázquez... aunque para mí más que un trabajo era un divertimento», recuerda. «Para mi padre, además de una profesión, el cine era su pasión y su vida. Y eso queda bien reflejado en el documental»
Además hay otras dos voces en el filme que narran la historia: la actriz Caroline Munro, que trabajó con Paul en ‘El aullido del diablo’ (1987), y el actor Jack Taylor, «que estuvo con él en tres películas, una tan destacada con ‘El doctor Jeckyll y el hombre lobo’ (1972). A ambos no se les ve, sólo escuchamos sus voces».
Burgos y Naschy
Paul Naschy dejó en sus memorias muchos detalles de su infancia en Burgos, desde la ‘fräulien’ que contrataron sus padres para educarle y que aprendiera alemán hasta el gran deslumbramiento que supusieron para él ponerse frente a los grandes monumentos de la ciudad. Las tumbas de ilustres personajes, que soñaba con que volvieran a la vida, y la celebridad del Cid también le entusiasmaron.«Burgos tenía mucha importancia en el imaginario de mi padre. Allí vivió un parte de su infancia, allí conoció el gótico, se casó con una burgalesa, está enterrado allí... En el documental se habla de la Catedral y del Papamoscas, que tanto le fascinaban», indica el hijo del cineasta.
El documental se estrenó el pasado año en el Festival de Cine de Sitges «y ahora visitaremos nuestro festival número doce. Estamos bastante satisfechos del trabajo realizado tanto Sergio Molina, promotor y coproductor del filme, como Ángel Sala, coguionista y mi ‘partner’ en este filme, y yo», detalla Víctor Matellano y apunta que sus películas favoritas de Paul Naschy son ‘El huerto del Francés’ (1977) y ‘El retorno del hombre lobo’ (1980).
Sergio Molina ha acompañado al documental en muchas muestras de cine y proyecciones y destaca que «mi familia y yo estamos muy satisfechos con el resultado porque creemos que está muy bien reflejada su personalidad en la película» y apostilla que «el homenaje en la Academia forma más parte de la programación de los gestores que de la industria en general. No obstante, todo recuerdo a mi padre es fantástico y nos hace mucha ilusión, venga por parte de quien venga. Que se conozca la dedicación de mi padre al cine en general y al fantástico en particular siempre está bien y estamos encantados», admite. «Además, se hará un día antes de su cumpleaños, que era el 6 de septiembre, lo cual es una fecha muy propicia», concluye Sergio Molina, que aspira a que alguna vez se pueda proyectar esta película en Burgos.