El Correo de Burgos

Charly Glamour (Gigatrón): «Jeff Bezos y Mark Zuckerberg nos persiguen porque les quitamos las novias»

Después de «destrozar un hotel» el año pasado, los dioses del metal vuelven a Burgos para afianzar su pacto de sangre -y carcajadas- con el Notemofest, este sábado, en el Andén 56

Charly Glamour, líder de Gigatrón, con un ejemplar de su último libro.

Charly Glamour, líder de Gigatrón, con un ejemplar de su último libro.CHARLY GLAMOUR

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

Una lluvia de hachas se cierne sobre Burgos. Tan solo los (muy) heavies lo saben. El común de los mortales, pobres ignorantes, sigue su vida como si nada. Mientras tanto, Charly Glamour afila la pluma para firmar tropecientos ejemplares de su nuevo libro, Tutorial del Metal Brutal, este sábado en la sala Andén 56. Tercer acto del Notemofest, un Apocalipsis a pequeña escala comandado por Gigatrón. En calidad de jinetes, Mamá Ladilla, El Chivi y Skimales harán sonar sus trompetas. Será entonces, incluso antes, cuando «muchos pijos se autoliquiden, otros salgan huyendo y alguno explote durante los conciertos». Se avecina, por lo tanto, «una buena purga». Y el final de esta entrevista, por cierto, es BRUTAL con mayúsculas. 

Pregunta. Tercer Notomofest. Huele a enchufe descarado.

Respuesta. Hemos nacido el uno para el otro. Estamos a tope con la filosofía del Notemofest: buena música, buen show y muchas risas. Creo que, desde que nos cogieron la primera vez, Gonzalo y Rosa quieren que vayamos siempre (risas). Y nosotros también queremos ir siempre, pero frenamos para dejar sitio a otras bandas prometedoras. Lo que pasa es que al final no podíamos aguantar más. El año pasado estuvimos de maestros de ceremonias, en acústico, Dave Demonio y yo con Bochornorama. Lloré y destrocé el hotel porque no tenía distorsión ni batería y a ellos les dio mucha pena. Por eso nos han dejado volver con la banda, con toda nuestra brutalidad.

P. Así sufragas los daños, supongo.

R. Es muy bochornoso destrozar un hotel cuando tocas en acústico. Si al menos al menos haces un show de heavy metal de verdad te lo has ganado. Lo otro es muy poser, así que voy a resarcirme.

P. Repiten también los Mamá Ladilla, otros que tal bailan.

R. Somos como la Generación del 27 pero de ácido. Somos un colectivo que pasará la historia por sacudir los cimientos de la música a base de risas flojas. Es lo que más erosiona al sistema de aburrimiento musical en la era de los algoritmos. Ahí estaremos la Generación del 27 zombi, con Mamá Ladilla y El Chivi para darlo todo y demostrar que somos una manera de ver el mundo.

P. ¿Cómo se presenta el show? ¿Algo especial para la plebe?

R. Lo llevamos a saco, muy ensayado. Ahora mismo tenemos un repertorio muy compensado, van a ser todos hits. A estas alturas, después de 25 años, ya sabemos exactamente lo que quiere la Horda. No va a haber ni un tema malo, así que espero que la gente venga con su cerveza en vena y su bocadillo porque no van a poder ni ir a la barra. Encima tenemos al Esbirro a tope. Le hemos hecho trabajar de lo lindo y vamos a tener de todo. Habrá sorpresas acústicas y también voy a firmar mi libro.

P. ¿Qué tiene el Notemofest que no tengan otros festivales?

R. Mucha alma, espíritu y conciencia propia, tanto en la organización como en las bandas y el público. Todos sabemos a lo que vamos y no hay tonterías. Aprovechamos el tiempo porque pensamos que la música es actitud, cachondeo y complicidad. Cuando acabe, no vas a querer que te devuelvan el dinero. Vas a querer gastártelo en más cañas y merchan.

P. El año pasado, Gigatrón se bajó del Resurrection Fest por principios. Poca broma y mucha dignidad en aquel comunicado.

R. Lo tenemos muy claro porque sabemos en qué bando estamos. Podemos jugar con el mal, pero nunca es el mal real. Además, por lazos familiares, conocemos a gente que ha estado en primera persona en Gaza.

La putada es que tocábamos con Korn y llevo mucho tiempo queriendo hacer llorar a Jonathan Davis. Tenía la oportunidad de arrasar en Viveiro y de hacer llorar a los Korn, pero Gigatrón siempre estará donde tenga que estar. Cómplices del mal, nunca; solo de Satán, que en realidad es bueno para lo que hay ahora.

«Reivindicamos a todas esas entidades que representan el mal bueno, el que asusta a las viejas pero deja en paz a los niños palestinos».

P. Hay quien dice que el rock no debe mezclarse con la política.

R. Esa gente acaba de nacer o ha vivido toda su vida en un huevo. El rock es política, como cualquier movimiento de la cultura underground. El rock es, sobre todo, un impulsor político; la expresión sin filtro de las emociones y las ideas de los músicos.

Llámalo política, pero para mí son valores. El rock siempre ha estado contra la opresión, contra la manipulación, contra el mal real. Por eso reivindicamos a Satán, a Cthulhu y a todas esas entidades que representan el mal bueno, el que asusta a las viejas pero deja en paz a los niños palestinos.

P. Hablemos de tu nuevo libro. Acabas de publicar el primer Tutorial de Metal Brutal de la historia. Viendo la portada, da la sensación de que uno está a punto a abrir la caja de Pandora.

R. Así es. Lo que queríamos expresar con las imágenes de Raúlo Cáceres es una visión, a través de los ojos de Charly Glamour, de la historia del metal. He aprovechado la esquizofrenia creativa de Charly para analizar la gran conspiración del metal, que es más que música. Es una fuerza primigenia, desde el Big Bang, que ha sido perseguida desde la Prehistoria por las fuerzas del muermo mientras intentaba imponerse al pop. 

Evidentemente, el metal actual explotó en los 70. Pero viene de mucho más atrás y he querido plasmarlo antes de que los Illuminati lo prohíban. De paso, descifro los códigos para la gente que necesita, hoy más que nunca, abrir la puerta con las llaves del metalverso. Para ello, he tenido que diseccionar en 24 subgéneros toda la variedad de estilos que hay del metal. Y es fascinante, porque cuando pones a un blackmetalero junto a un glam se produce una explosión química muy brutal.

Es una locura maravillosa haber podido poner todo esto en papel porque tengo una comunidad que me apoya. Tanto que hemos vendido 500 libros solo con la preventa.

«Al final de los tiempos, siempre quedará una tribu de cuatro heavies en un hangar postapocalíptico»

P. Tiene gracia lo del metal fundido.

R. Todo es metal, esa es mi tesis. Incluso cuando se funde con otras aleaciones que estaban prohibidas como son el rap o la música electrónica. Es algo que se había logrado mantener alejado por los true metal, pero fue una fuerza imparable que contaminó el metal a finales de los 90. ¡Pero claro que es metal! De hecho, ojalá volviera a haber música como en la época en que criticábamos a Korn, a Limp Bizkit y a Sepultura con el Roots.

P. ¿Cuál es el secreto mejor guardado del metal?

R. Básicamente, que no estás solo. Te conecta con un mundo que está vetado en la cultura mainstream y en la moral normativa; en la manera de ser cotidiana de los humanos. Te permite saltar todas esas barreras sociales, psicológicas e incluso artísticas e irte por territorios por los que -se supone- no tendrías que irte.

En ese camino, acabas conectando con otras personas y otras artes como el cine, el cómic, la historia o la filosofía. Todo eso acaba creando una comunidad. Y es lo que hará que el metal resista. Al final de los tiempos, siempre quedará una tribu de cuatro heavies en un hangar postapocalíptico y les molará poner un discazo de Rainbow o de Rage Against The Machine.

P. ¿Todavía no han retirado el libro de Amazon?

R. Sé que es cuestión de tiempo. En cuanto Jeff Bezos se entere de que somos el enemigo... Una de las tesis que también defiendo en el libro es que el desastre de la civilización empieza cuando, en los años 2000, empiezan a desaparecer las guitarras en las mezclas de las canciones mainstream. Eso está relacionado con las élites tecnofeudalistas que nos están imponiendo la música algorítmica porque sabían que el metal era su principal enemigo.

La situación se tiene que revertir. Jeff Bezos, Mark Zuckerberg y todos estos nos persiguen. Primero, porque les quitamos a las novias en su momento. Y segundo, porque saben que el metal es la gran amenaza ante el mundo de mierda tecnofascista que se nos viene encima, por decirlo claramente.

P. ¿Preparado para la batalla?

R. Somos tan burros que nos creímos a los Mayas y celebramos el Apocalipsis Molón en 2012. Desde entonces estamos en modo Mad Max, preparados para la batalla y siempre afilando el hacha.

P. ¿Cómo podríamos rematar esta entrevista de la manera más brutal posible?

R. Podría hacerlo con un grito gutural que hiciera temblar a las abuelas que estoy viendo delante mío. Si quieres, lo hago y luego lo intentas plasmar con palabras.

P. Hecho.

R. (Charly cumple. Lanza un grito que asustaría al mismísimo Satán y comenta la jugada sin inmutarse). Se han girado las abuelas y el de la farmacia está a punto de echar la persiana. Todo bien. ¡Un fuerte gutural para toda mi gente latina de Burgos!

tracking