«Subestimamos el tamaño que tenía el Zurbarán Rock este año»
Con (casi) el doble de aforo que en la anterior edición, Metal Castellae ya mira a 2027 tras superar los 15.000 asistentes en el concierto de Doro. «Ha sobrepasado todas nuestras expectativas»

Actuación de Heaven’s Gate, el pasado sábado, durante la segunda jornada del Zurbarán Rock.
Todo el mundo habla de lo que ha visto. Del buen ambiente, de los conciertos, de la histórica actuación de Doro Pesch en Burgos. De un sinfín de experiencias que ya forman parte de la posteridad. Nada que ver, sin embargo, con lo que se vive de puertas hacia dentro antes, durante y después del Zurbarán Rock. Porque no es cuestión, aunque pueda parecerlo, de llegar y besar el santo. Menos aún tras el cambio de ubicación. Con más espacio, desde luego, pero también con una carga de trabajo bestial. Tanta que el equipo de Metal Castellae continúa pico y pala para «terminar de ordenar el menaje» y «dejar todo preparadísimo para el siguiente asalto».
«Subestimamos el tamaño que tenía el Zurbarán Rock Burgos este año», reconoce Laura Sagredo, portavoz de Metal Castellae, plenamente satisfecha tras comprobar que El Plantío ha cumplido con creces su cometido. De hecho, el récord de asistentes inicialmente previsto se desbordó al rondar los 30.000 a lo largo del fin de semana. Con Doro, la diosa del heavy metal, protagonizando el «momento culmen» del festival ante más de 15.000 personas. Casi el mismo número que en la anterior entrega, en el parque de San Agustín, durante dos jornadas.
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«Ha sobrepasado todas nuestras expectativas», apunta Sagredo mientras precisa que «veníamos con un crecimiento sostenido de entre un 20 y un 30% y, siendo muy optimistas, esperábamos superar ese 30». Al final, la marea negra se desbordó -en el mejor de los sentidos- y desde Metal Castellae ya se puede afirmar, con conocimiento de causa, que «hemos llegado a cumplir todos los hitos».
Pero no es oro todo lo que reluce. Aparte del ‘palizón’ que conlleva la previa y el pospartido, la portavoz de Metal Castellae señala que hubo «momentos de miedo» en los que daba la impresión de que no se llegaba a todo. Afortunadamente, la asociación ha contado con un centenar de voluntarios. Un equipo increíble que este año, ante semejante reto, «ha dado más del cien por cien». Y eso, cómo no, se transmite después «a nivel personal y por redes sociales».
Como viene siendo habitual, Metal Castellae quiere testar la opinión de los zubaraners, para bien o para mal, mediante una encuesta de satisfacción ya disponible en internet (en castellano e inglés). En la anterior edición, recibieron alrededor de 1.100 respuestas con sugerencias a todos los niveles, empezando por las bandas que deberían formar parte del cartel.
Cada encuesta se tiene en cuenta. «Las estudiamos y analizamos para ver qué es lo que podemos hacer de cara a mejorar cada año y hacer la experiencia mucho más confortable», asevera Sagredo, exultante tras recabar las primeras impresiones y dejar atrás «esos momentos de estrés que hemos vivido en el backstage» y que, por suerte, «fuera no se han notado».
Ahora mismo, lo suyo sería descansar. Y habrá que hacerlo, aunque la décima edición del Zurbarán, el 9 y 10 de julio de 2027 en la zona de El Plantío, lleva en marcha desde hace varias semanas. La búsqueda de bandas y el contacto con los hoteles para gestionar las reservas ha comenzado y las evaluaciones del público servirán para corregir «puntos débiles» si es que los hay.
En paralelo, Metal Castellae pondrá sus recursos a disposición de dos citas hermanas: Castrillo Metal Fest, el 22 de agosto en Castrillo de Murcia; y Valdorrock, el 29 de ese mismo mes, en Valdorros. Todo sea por «optimizar, ayudar y echarnos una mano». Y por el heavy metal, por supuesto.