Cine desde las entrañas al margen de la industria
El realizador burgalés Saúl González Abejón triunfa en el Ceprano Film Festival de Italia, en la categoría de ‘Mejor Videoclip’, de la mano del artista ribereño Andeable y su canción ‘Jota de Noche’

Saúl González Abejón, en el Centro de Creación Escénica La Parrala.
Tenía entre sus manos un trabajo «poco común». Llamativo y de calidad, diferente en cuanto a estética y sonido. Aun con todo, Saúl González Abejón se llevó una «sorpresa muy agradable» cuando le confirmaron que había ganado el primer premio en la categoría de Mejor Videoclip en el Ceprano Film Festival de Italia. A fin de cuentas, era consciente de que competía con producciones «muy notables».
Doble alegría la de este joven realizador burgalés. Por el galardón y por compartirlo con Andeable, nombre artístico de su gran amigo Vicente Oriach. Lo suyo ha sido llegar y besar el santo, ya que Jota de Noche fue el primer single de un compositor sui generis que mezcla stoner rock y folk con altas dosis de surrealismo.
Uno con raíces en Pinillos de Esgueva y el otro natural de Torresandino. «Hermanitos» de toda la vida, se pusieron manos a la obra para que Jota de Noche sorprendiese al público a través de la vista y el oído. Con un equipo artístico cien por cien burgalés reforzado con el melgarense Carlos del Hierro como director de fotografía, González Abejón tuvo claro quién debía ser el intérprete.
Antes de eso, el cineasta vislumbró lo que quería transmitir con el tema en cuestión. Una procesión con bailarinas y el artista sobre una carretilla tirada por un burro. Dos elementos clave que requerían un protagonista potente. Y ese era, sin ningún género de duda, Janfri Topera.
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González Abejón conoció al emblemático actor, oriundo de Oña, hace unos cuantos años gracias a un proyecto que, desgraciadamente, «todavía no ha salido por falta de financiación». A expensas de que ambos se quiten esa espina, lo cierto es que tenían ganas de «volver a trabajar juntos» y Topera recibió «encantado» la propuesta de Jota de Noche. A partir de ahí, todo fue rodado y en tiempo récord porque «es un amor de persona».
Anunciado el premio hace apenas unos días, toca hacer las Américas. Primero en el Aladerri International Film Festival de Chicago y después en el International Music Video Festival de Toronto. También se ha confirmado la presencia de Jota de Noche en el Curtas Festival do Imaxinario de Vilagarcía de Arousa, «uno de los festivales de cine fantástico de mayor relevancia del país».
«Las series de éxito de los últimos años tienen relevancia durante dos meses»
Estados Unidos, Canadá y Galicia como puntos de partida. González Abejón lo celebra con los pies en la tierra. Sin venirse arriba pero dispuesto a mostrar de lo que es capaz frente a una industria que, por desgracia, devora sueños y compra voluntades.
Lo suyo es el cine en gran formato aunque haya disfrutado de lo lindo con Andeable, Janfri y Del Hierro. No en vano, el fundador de Damnation Films considera que «la relevancia del videoclip se está perdiendo». Sobre todo por las «vicisitudes de la industria musical» y el consumo masivo de contenidos en las redes sociales. «A todo producto cultural le está pasando», reflexiona a sabiendas de que «las series de éxito de los últimos años tienen relevancia durante dos meses».
Usar y tirar. Así todo el rato. Sin descanso y en abundancia. Triste pero cierto salvo honrosas excepciones que arrojan luz entre tanta oscuridad. González Abejón sabe de sobra cómo funciona un mundillo en el que las puertas se abren de ciento en viento y se cierran con pasmosa facilidad. En cualquier caso, habla desde las entrañas cuando reconoce que «no tengo la pretensión de resistir al tiempo, sino de contar las historias que me surgen». Dicho de otra forma: «La creación cinematográfica es una cuestión personal».
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Tan a pecho se lo toma que no pierde la esperanza, pese a los nubarrones en el horizonte, de sacar adelante Cuatro caballos. «Ahí está», admite con cierta desazón porque se va a tener que tomar «con tiempo y mucha paciencia» su ansiado primer largometraje. Una pena al tratarse de una «historia magnífica», en palabras de quien ha leído el guion, que acusa la falta de oportunidades dentro y fuera de casa.
«Vivimos en un erial cultural», ahonda el joven cineasta aludiendo directamente a la tierra que la vio nacer. De ahí que no descarte «abrir otros horizontes» aunque siempre haya llevado el nombre de Burgos a gala. Sea como fuere, sabe que el campo audiovisual se asemeja a una «montaña rusa». Abajo, arriba... Nunca se sabe. El caso es que ha barajado la «idea de dejarlo», pero también se cuestiona si «quizá me estoy dejando llevar demasiado por la urgencia».
Aparte del Ceprano, González Abejón atesora en su palmarés el premio Talento Burgalés del Festival Internacional de Cine de Aranda de Duero (FCIA) en 2025 y el reconocimiento como Mejor Director en los Europe Music Video Awards de Eslovaquia este mismo año. «Los premios están muy bien, pero uno tiene que comer», enfatiza mientras mantiene varios proyectos en fase de desarrollo. Más o menos costosos, todos requieren financiación. No obstante, agradece el respaldo de la Fundación Caja de Burgos por apoyar la distribución de Jota de Noche y posibilitar que viaje por el mundo.
El futuro, como los guiones, a veces se puede reescribir sobre la marcha. En ello está el artífice de Cuatro caballos. Pico y pala, cámara en mano, mientras se visualiza en «un tractor avanzando lento pero estable».