Cada vez más Memocracia
Después de afrontar su «proceso más intenso» a nivel creativo, la banda burgalesa lanza su tercer álbum con la «conciencia bastante tranquila» y la constancia como principal seña de identidad

El grupo burgalés Memocracia, con varios ejemplares de su último disco.
¿Expectativas? «Es un tema delicado. Llevamos muchos años en la música, nos hemos montado cosas en la cabeza que luego no han sido y nos ha hecho un poco de daño en ese sentido». Mejor pecar de prudencia que pasarse de frenada. Los goles se meten partido a partido y la banda burgalesa Memocracia lo sabe de sobra. Cada ensayo suma antes de saltar a la cancha. La clave reside en «trabajar duro» y su nuevo álbum, Cada vez más cerca, demuestra con creces que la constancia da sus frutos.
Ya anticipaban los adelantos de este disco cierto cambio de aires en cuanto a sonido. Nada radical. El punk-rock marca de la casa prevalece en todo momento. Lo que sí se nota es la mano de Santi García, de Ultramarinos Costa Brava, en el resultado final. «Sentimos que hay un salto claro en el sonido», resume Gabriel Román (batería). Para llegar hasta aquí, hubo que alterar numerosos parámetros en preproducción. Ya en el estudio, «dos semanas a tope», también se fueron «mejorando los temas» sobre la marcha.
Cada vez más cerca viene de lejos. Comenzó a gestarse en enero de 2024 y se grabó en septiembre del año pasado. «Nos gusta dar muchas vueltas a todo. Queríamos encontrar nuevas ideas, no lo primero que se nos viene a la cabeza e hicimos muchas pruebas». Demo tras demo, con el productor entregado a la causa, el grupo afrontó su «proceso más intenso a nivel de composición». Y «muy bonito», quizá más que nunca, porque «hemos aprendido un montón, nos llevamos bien entre nosotros y todos aportamos por igual».
Sonido aparte, Román considera que el gran cambio respecto a los dos discos anteriores se halla en las letras. «Antes hablábamos más de ensoñaciones, de historias de amigos... Ahora, los temas están más relacionados con la edad adulta». Siguen siendo jóvenes, pero no los mismos chavales que arrancaron el proyecto hace 12 años. Por eso, resulta inevitable abordar «la situación en la que estamos de compaginar trabajos con el grupo. Muchas veces trabajos precarios y la ansiedad que a veces te da no descansar y estar siempre con cosas en la cabeza».
De los ecos del pasado y los retos venideros versa, precisamente, Heridas de juventud. «Es el tema que mejor define lo que es el disco y esta etapa de Memocracia. Habla de esa sensación de querer ir a muerte y no poder, de estar con tus amigos y que te ayuden a seguir, de dar lo mejor de ti», remarca Román sin obviar otra realidad descubierta con el paso del tiempo: la importancia de «cuidarse, irte antes a la cama, hacer ejercicio, comer bien...». En su caso, el hecho de apostar tanto por el proyecto le ha permitido «estar mejor con la banda» y brindar su mejor versión día tras día.
Con el disco recién lanzado, Memocracia realizó su primera parada el pasado jueves en Marilians (Madrid). En acústico, todo un reto al estar acostumbrados a «la electricidad y la caña». Y de ahí a Radio 3 para promocionar el álbum y las primeras fechas de una gira que se presume extensa. Con parada en la sala Andén 56, el 26 de diciembre, junto a Romeo y su Nieta. Ahí se quitarán, en cierto modo, una espina clavada. La que se les quedó el sábado 3 de octubre por culpa de la lluvia, que impidió el estreno del álbum en directo en el skatepark de San Isidro.
«Fue una pena porque teníamos muchas ganas de tocar en exclusiva el disco antes de que saliera». No era un concierto al uso, confiesa Román, porque «Memocracia existe gracias al skate». Además, «es un espacio de la ciudad en el que mola hacer cosas y darle vida». Así pues, el show tendrá que esperar pero tarde o temprano se celebrará, tal y como estaba previsto, en San Isidro.
Pasado, presente y futuro
Poco tiene que ver el panorama actual con el que se encontró la banda en sus inicios. «Ha cambiado todo mucho. Cuando empezamos, la música consistía en sacar canciones, tocar mucho en todos lados y que te conocieran por el boca a boca». Ahora, en cambio, todo se mueve a través de las «redes sociales». Según Román, se trata de una «herramienta para difundir el proyecto». Indispensable, guste o no. Sin embargo, le apena que haya «muchas acciones encaminadas a eso cuando deberían ir más a hacer música y tocar».
Si algo le alegra enormemente a Román es comprobar que «se han vuelto a poner de moda la batería, la guitarra eléctrica y el bajo». La artificialidad prevalece, pero cierto es que de un tiempo a esta parte surgen nuevas bandas con afán de mostrar sus dotes en directo. Como a los Memocracia, fieles seguidores de la «escuela de Fugazi y otras bandas que ponían en valor tocar, hacer eventos y crear comunidad». Por eso crearon en su día Macaro, su propia promotora, intentando «mantener nuestros valores y nuestra manera de hacer las cosas».
En este presente tan repleto de «incertidumbre», sobre todo en el mundo de la música, «muchas cosas cambian» de un día para otro. Conscientes de que «puede pasar cualquier cosa», Román y sus compañeros apuestan de lleno por «salir, tocar en directo, girar y disfrutar de este intenso proceso creativo». De cara al futuro, lo único que tienen claro es que seguirán «dándolo todo e intentando hacer las mejores canciones posibles». Con la «conciencia bastante tranquila», toca saborear las victorias cosechadas hasta la fecha. Y no olvidar, bajo ninguna circunstancia, que «donde nos imaginábamos estar con el proyecto cuando empezamos es ahora».