BALONCESTO / ACB
Sin miedo al rey de Europa
El San Pablo Burgos se exige competir al máximo ante el gran dominador del

El San Pablo Burgos visita al Madrid.-ECB
BURGOS
Cada partido es una oportunidad para acercarse al objetivo final. No siempre se puede ganar, pero sí es obligatorio avanzar en todas las circunstancias. Aunque sea un palmo. Por eso, el San Pablo Burgos no teme su visita al gran dominador del baloncesto continental y afronta el reto como uno más dentro de la liga.
La presencia hoy en el WiZink Center -12,30 horas- es un premio y también una responsabilidad para un proyecto consciente de la oportunidad que se le brinda. Se trata de conseguir la victoria, pero los azules pueden salir reforzados de este compromiso aun perdiendo.
Sobre el papel, no hay color. Salvo sorpresa mayúscula, el Madrid ganará la batalla por su incomparable superioridad técnica, física y presupuestaria. Sin embargo, el San Pablo Burgos no se entrega de antemano y pretende alcanzar una serie de objetivos quizá hoy intangibles pero muy importantes para el desarrollo del planteamiento ideado por Diego Epifanio ‘Epi’.
«Probablemente, ganar al Madrid en su casa es la empresa más difícil», reconoce el entrenador del conjunto burgalés. Y no por ello quiere renunciar a sus opciones. «Si un presupuesto como el nuestro puede competir una de cada cien veces contra un presupuesto como el del Madrid, a ver si puede ser esta vez», recalca.
El San Pablo Burgos tiene mucho que ganar en aspectos igual de valiosos que el resultado, aunque hará «lo posible» por lograr lo que casi nadie cree que pueda ocurrir. «Consciente» del potencial del cuadro merengue, el conjunto castellano se planta en el WiZink Center dispuesto a desarrollar su plan de juego con tanta ambición como descaro.
En el fondo, esa es la clave del encuentro de hoy. «Se trata de seguir creciendo como equipo», recuerda Epi, quien exige a los suyos «competir» para fortalecer las «buenas sensaciones» acumuladas en el último partido. «Cada jugador está dando pasos hacia adelante y es importante no cometer errores que nos resten confianza», explica.
El burgalés se afana por normalizar un acontecimiento muy especial. Un partido oficial contra el Real Madrid es diferente para el aficionado e, inconscientemente, tiene una mayor carga emotiva para el jugador. Sin embargo, «es un partido más» y el equipo del Coliseum no ha alterado ni su dinámica ni su planteamiento.
Lo importante para el San Pablo Burgos es volver a casa con la sensación de ser «mejor equipo que en el anterior partido». El importante éxito sumado ante el Breogán tiene un efecto balsámico en el grupo y en el entorno. Y una derrota en la mañana de hoy no tiene por qué frenar la dinámica del proyecto. «Las victorias siempre dan tranquilidad y traen cosas buenas», reconoce Epi.
«Venimos de ganar, tenemos muchas ganas y no nos preocupamos mucho por la clasificación para no entrar otra vez en esa montaña rusa en la que si ganamos somos los mejores y si perdemos, los peores», zanja el preparador del equipo castellano. De nuevo, el entrenador echa mano de su libro de cabecera y recuerda la filosofía a seguir sin importar un resultado concreto. Sea bueno o malo. «Hay que mantener la calma y seguir trabajando», explica.
Sea como fuere, en partidos como el de hoy la derrota duele menos si acompaña el balance global de la clasificación. A buen seguro, el San Pablo Burgos lamenta alguna derrota dejada en el camino, pero el actual 2-3 da cierta tranquilidad. «Si lo comparas con el año pasado (0-7), entonces íbamos peor», matiza.ÁLEX LÓPEZ SE LO PIERDE
El San Pablo mantiene la calma, pero no esconde su preocupación por el estado de un Álex López que se perderá el encuentro de hoy por lesión.
Como ya ocurriera la pasada jornada ante el Breogán, el escolta canario verá el partido desde el banquillo a causa de una incómoda fascitis plantar. Aunque en principio este contratiempo no reviste gravedad, tampoco se puede concretar una fecha para su regreso. El dolor persiste y el exterior sigue al margen del grupo.
«Queremos encontrar la solución demasiado rápido y no llega», reconoce Epi. El técnico cambia el chip y asume que la «paciencia» es la mejor aliada en este caso.
«Nos han dicho que la inflamación puede desaparecer de un día para otro, pero también que puede estar cuatro semanas. Lo importante es que él esté tranquilo y siga los pasos marcados», zanja el preparador del equipo local, con la esperanza de que el jugador «vaya encontrando buenas sensaciones» con el paso de los días.