El puerto del Escudo, novedad y aliciente en la Marcha Cicloturista Íñigo Cuesta
La prueba celebra su decimonovena edición este sábado con 300 participantes de toda España

Presentación de la XIX Marcha Cicloturista Íñigo Cuesta.
Todo a punto para la decimonovena edición de la Marcha Cicloturista Íñigo Cuesta que circulará este sábado 30 de mayo por la zona norte de la provincia de Burgos. En esta ocasión, la ya tradicional prueba incluye una novedad de altura con la inclusión, por primera vez, del puerto del Escudo en el recorrido. Con salida y llegada en Espinosa de los Monteros y con 300 corredores inscritos, el cambio parcial de su trazado habitual se debe a la ejecución de obras en el puerto de Lunada.
Pese a todo, se mantendrá prácticamente intacta la exigencia física que caracteriza a esta prueba burgalesa, que volverá a reunir a ciclistas llegados desde distintos puntos de España. Sobre todo del País Vasco, pero también de enclaves lejanos como Galicia, Extremadura, Comunidad Valenciana o Cataluña.
Como en anteriores ocasiones, la marcha mantendrá un recorrido de 133 kilómetros y cerca de 3.100 metros de desnivel positivo, atravesando cinco puertos emblemáticos entre Burgos y Cantabria antes de concluir en la exigente subida final al Picón Blanco por La Sía. La salida, según confirmaron desde la organización, se producirá a las 8 y media de la mañana.
Expectante ante este cambio de ruta sobrevenida, el propio Íñigo Cuesta reconocía este martes que lo más importante de la cita, al margen de la competición en sí misma, es que «salga un bien día y que la gente disfrute de Las Merindades y su entorno». Ese es, precisamente, uno de los grandes objetivos de la prueba. Así lo remarcaba el presidente del Club Ciclista Villarcayo, Luis Miguel Martínez, a sabiendas de que el evento permite «promocionar el turismo dentro de nuestra zona».
Consciente el «plus» que conlleva alcanzar el alto del Picón, Martínez se mostró convencido de que la Marcha Cicloturista Íñigo Cuesta mantendrá en alto el buen nombre que Las Merindades ya posee dentro del mundo del ciclismo. De hecho, la afluencia de corredores -tanto amateur como profesionales- cada vez es mayor en la zona. Cuestión de empeño, después de muchos años, a pesar de que «hacer una prueba ciclista es complicado» por múltiples motivos, desde la propia organización hasta infinidad de cuestiones relacionadas con la «seguridad», los «avituallamientos» o la disposición de «vehículos».
«Se está notando que Espinosa apuesta por el buen ciclismo», celebraba previamente el alcalde de la localidad, Jean Paul Sánchez, mientras mostraba las «manos abiertas» para que la Vuelta a Burgos desfile por allí.
Después de la Marcha Raudense en Roa de Duero y la Ebro Gold Ride en Miranda de Ebro el pasado mes de abril, el calendario del Circuito Provincial de Cicloturismo de la Diputación Provincial recala ahora en Espinosa. La siguiente cita, cerrando el calendario, tendrá lugar el 19 de julio. Nada más y nada menos que la vigesimonovena edición de la Marcha Lagunas de Neila en Quintanar de la Sierra, otro clásico que los amantes del ciclismo no se pueden perder.