Se reduce la incidencia de gripe en Burgos pero el pico se espera a finales de mes
La tercera semana de enero se registraron 155 casos por cada cien mil habitantes, lo que supone un descenso respecto a las dos primeras semanas del año. Desde el Colegio de Médicos se pide «un buen uso de los servicios de Urgencias»

Un enfermero vacuna contra la gripe a una mujer.-RAÚL G. OCHOA
En descenso. Tras dos semanas de subida como consecuencia de las reuniones familiares de las fiestas navideñas, la incidencia de la gripe se ha reducido a lo largo de la tercera semana del mes de enero. El año 2024 se cerraba con una tasa de incidencia ya por encima del umbral epidémico de 50 casos por cada 100.000 habitantes expuestos al riesgo y en la segunda semana de 2025 se alcanzaron los 219.
En la tercera semana, sin embargo, se ha producido una reducción de la tasa, que se sitúa en los 155 casos por cada 100.000 habitantes. A pesar de la disminución, el presidente del Colegio de Médicos de Burgos, Joaquín Fernández de Valderrama, es claro: «el pico de gripe aún está por llegar».
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El punto álgido en cuanto al número de casos «se espera para finales de mes o inicios del mes de febrero», añade el facultativo. Y es que este invierno el pico de gripe llegará «más tarde». Fernández de Valderrama señala que «el final de año fue algo más intenso en cuanto a casos de lo que esperábamos y ahora la situación está más tranquila».
Pero no hay que descuidarse ni descuidar los buenos hábitos adquiridos durante la pandemia. «Gran parte de la población se ha vacunado contra la gripe y mantiene las medidas de aislamiento e higiene que aprendimos con la covid-19», afirma el médico.
Precisamente sobre la vacunación, el facultativo recordaba la importancia de que «el cien por cien y si no la mayor parte de población se inmunice» porque «la estadística demuestra que aunque no evita el cien por cien de los casos, sí disminuye la prevalencia así como las complicaciones y los síntomas severos».
A este tenor, el presidente del colegio de Médicos afirma que «la epidemia de la gripe se mantiene prácticamente igual cada año», pero puntualiza que «fue especialmente notoria el pasado invierno» ya que «en años anteriores habíamos estado usando medidas de protección como la mascarilla por la covid». Una medida que «si bien protege frente a posibles virus respiratorios» también «reduce la inmunidad porque no estamos expuestos a ellos».
Aunque la gripe mantiene una incidencia «normal», el facultativo señala que «en este invierno se ha incrementado la del Virus Respiratorio Sincitial (VRS)», que comúnmente se conoce como bronquiolitis en el ámbito de la Atención Primaria y que afecta especialmente a niños pequeños y a personas mayores». Una incidencia que, tal y como recoge el informe semanal de la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León, ha comenzado a reducirse a lo largo de la tercera semana del mes de enero.
Volviendo a las cifras, la incidencia general de virus respiratorios ha comenzado a descender y se sitúa en los 926 casos por cada 100.000 habitantes. Descienden así mismo las hospitalizaciones y las urgencias por infecciones respiratorias pero se incrementa la circulación de rinovirus y metapneumovirus.
Uso de servicios sanitarios
Como cada invierno, el facultativo recuerda a la población que es «fundamental hacer un buen uso de los servicios sanitarios porque el colapso de las Urgencias perjudica a los pacientes más graves o con patologías que requieren muchos recursos y agilidad».
Así, apunta que en caso de contagio y si los síntomas son molestos hay que «acudir al médico de cabecera». El paso por Urgencias «solo si es necesario: pacientes que tengan una fiebre persistente de más allá de tres días, dificultad respiratoria o una enfermedad de base».
De no ser así, «recomendamos reposo, beber mucha agua y medicamentos analagésicos y antitérmicos en casos de ser necesarios». Los síntomas de la gripe se distinguen de otros cuadros por un comienzo brusco acompañado de escalofríos, fiebre y dolor de cabeza, dolores musculares y articulares generalizados y cansancio notable. Al malestar general se le suma congestión nasal, dolor de garganta y tos seca.