BALANCE CAMPAÑA
Atapuerca 2025: Antecessor regresa con 10 fósiles y un canibalismo brutal
Huesos rotos hasta obtener el tuétano y decapitaciones de inmaduros en un Estrato Aurora que suma un nuevo individuo y llega a 200 restos. Se confirma la conexión de TD-6 en Penal. El abuelo Pink presenta pequeñas herramientas.

El consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, conversa con los codirectores Juan Luis Arsuaga, María Martinón y José Miguel Carretero.
La 47 campaña de excavaciones de Atapuerca, la primera de la tercera generación de codirectores al frente, ha permitido volver a tocar el nivel 2 de TD-6, el espacio en el que se recuperó por primera vez hace más de 30 años los restos de Homo antecessor. Tras un sondeo y un retranqueo obligado por las circunstancias, ha llegado el momento de acceder al Estrato Aurora en extensión, al menos la mitad. Y todo encaja.

Nuevas piezas que engrosan la colección de Homo antecessor en Atapuerca.
«Ha costado llegar, pero ahora ya solo nos queda una pequeña parte y podemos ver el nivel TD-6 dos y ya se ven animales y hemos recuperado diez fósiles de Homo antecessor solo rozando la superficie», explicaba la codirectora de las excavaciones de Atapuerca, Marina Mosquera.
Así que, tras mapear una letrina de hienas con 1.300 coprolitos, es decir, heces fosilizadas, llegaron los primeros restos de él. Diez fósiles humanos que amplían la colección. Se trata de dos dientes, que han permitido identificar a un nuevo individuo, adulto joven, «por el desgaste que presentaban». Tres nuevas vértebras, la falange del dedo índice, un fragmento de costilla y tres fragmentos de huesos de las extremidades. Algunos de ellos presentan marcas de corte, es decir, fueron canibalizados.
Sorprende la carnicería empleada buscando hasta el tuétano del hueso o un desmembramiento. «Hay un fragmento de la segunda vértebra cervical de un niño muy pequeño, un bebé, de entre dos y cuatro años, con marcas de corte que resultan del procesamiento de separar la cabeza del torso», puntualizó Mosquera. «Es duro, pero es así, es el resultado de un proceso de canibalismo que es la tónica normal que se había registrado en el sondeo y retranqueo en estos niveles y sigue apareciendo», remarco.
Con esta nueva colección antecessor ya cuenta con 200 fósiles humanos que representan una especie que sobrevivió y peleó por el territorio hace 850.000 años. Hasta esta campaña se habían determinado la presencia de 180 fósiles humanos de unos 11 individuos. Tras el incisivo de mujer que apareció la campaña anterior y los dientes del adulto joven de este año podrían ser unos 13 ejemplares.

Restos de herramientas, similares a las de antecessor en Dolina, recuperada en Penal.
Además, este año se ha ampliado el universo antecessor. Como se esperaba «hay TD-6 al otro lado de la Trinchera, el yacimiento tiene un gran porvenir y posibilidades», reivindico la codirectora María Martinón. De hecho, en la excavación de la parte de Penal que cuelga hacia la Trinchera, y a la que han accedido con una escala, se ha recuperado una docena de piezas de industria lítica elaboradas en cinco tipos diferentes de materias primas. «Destaca una cuarcita y cuarzoarenita pero también hay útiles de sílex, caliza y arenisca con un patrón característico de Homo antecessor», concluyó Martinón.
El meticuloso Pink
Otro de los focos de interés científico en Atapuerca es la pendiente de Elefante donde se encontraron los restos de la cara del abuelo de Europa, Pink. Aquí no se han recuperado fósiles humanos, no es un espacio de habitación como TD-6 donde antecessor come animales y también otros humanos de su especie, especialmente inmaduros. Aquí llegan restos de la vida que se hace en el exterior. Pero este año se ha podido recuperar pequeñas herramientas, prácticamente imperceptibles. «Son seis pequeñas lascas talladas en diversas rocas (cuarzo, sílex cretácico y cuarcita) y un canto rodado de caliza con diversas extracciones», señalan. Minúsculos restos que permitirán «conocer mejor las estrategias de subsistencia de los homínidos de la sierra de hace más de 1,3 millones de años».
En el aspecto organizativo, se ha materializado el relevo de la codirección, en la que solo Juan Luis Arsuaga se mantiene de la segunda generación de directores, y la normalidad ha sido la tónica dominante. «Era un reto porque es una edición especial, marcada por el relevo y salvo algún desajuste puntual en todos los yacimientos se ha operado en pleno esplendor porque este es un equipo veterano», remarcó Martinón. «La continuidad está demostrada», apostilló Arsuaga.
La cosecha de fósiles recuperados en Atapuerca abarcan la ocupación humana más amplia desde hace 1,3 millones de años hasta los niveles neolíticos. Se excavan diez yacimientos con 13 espacios diferentes de trabajo que implican a 300 profesionales. Tras el trabajo de campo llega la segunda parte del proyecto. «Ya hemos hecho los hallazgos, ahora toca hacer investigación en los laboratorios y esperamos que sea fructífera», señaló el codirector José Miguel Carretero. «Esto es una universidad del conocimiento, aquí se viene a enseñar y a aprender, es un centro del saber», señaló el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja quien remarcó ante los nuevos requerimientos que «el gobierno de Alfonso Fernández Mañueco no les va a fallar».