La Escuela de Música no iniciará el curso en septiembre
La empresa adjudicataria recurre en los juzgados la continuidad del servicio forzada por el equipo de Gobierno

La Escuela Municipal de Müsica de Burgos no iniciará el curso en septiembre.
Jarro de agua fría para los alumnos y profesores de la Escuela Municipal de Música de Burgos. La inquietud aumenta más si cabe tras confirmarse definitivamente que, salvo milagro, el presente curso académico no podrá arrancar este mes de septiembre. De hecho, el inicio de las clases continúa «en el aire» y con una batalla judicial en ciernes entre el Ayuntamiento y la empresa encargada de prestar el servicio.
Según acaba de informar la concejala de Cultura, Andrea Ballesteros, la adjudicataria ha presentado este mismo viernes un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo adoptado en Junta de Gobierno Local, el pasado 7 de agosto, instando a continuar con el servicio pese al inminente vencimiento del contrato el 4 de septiembre.
A expensas de recibir la notificación por parte del Juzgado, la también portavoz del Ejecutivo municipal anuncia que el Ayuntamiento se opondrá a dicho recurso. No obstante, habrá que esperar a que el juez resuelva si aprueba o no las medidas cautelares de suspensión del contrato que reclama la empresa adjudicataria.
Incapaz de «dar un plazo cierto» sobre el arranque del curso en la Escuela de Música, Ballesteros asegura que ya se están barajando distintas «posibilidades a futuro». Sin embargo, prefiere no adelantar nada al respecto y esperar a que el conflicto se resuelva en los tribunales. De lo contrario, se podría «alterar el resultado de la resolución judicial».
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Sobre la prórroga aprobada en Junta de Gobierno a un mes vista para intentar que el curso 2025-2026 pudiese desarrollarse con normalidad, la edil del Partido Popular sale al paso esgrimiendo que se ha hecho «lo máximo posible» desde la Gerencia de Cultura para «agilizar» la redacción de pliegos del nuevo contrato. Pero surgieron una serie de escollos que, según la versión del equipo de Gobierno, retrasaron el procedimiento.
En primer lugar, el propio estudio económico sobre el que se empezó a trabajar en febrero era «complicado». Y no solo eso, ya que ante la ausencia del técnico de Administración General en el área de Cultura, se tuvo que recurrir a personal de otros departamentos. Para rematar, se achaca parte de esta demora a la última modificación, en julio, del convenio colectivo de enseñanza no reglada.
No podía plantearse, según Ballesteros, un incremento presupuestario para que la adjudicataria aceptase la prórroga. Tampoco «atender a las peticiones de modificaciones de convenios colectivos». Se veía venir, por lo tanto, que habría problemas. Igual que los hubo el pasado mes de junio, cuando el equipo docente se puso en huelga para exigir «mejoras que permitan ofrecer una formación digna, con recursos adecuados, estabilidad y unas condiciones laborales justas» frente al «silencio del Ayuntamiento de Burgos y de la empresa gestora».
De cara al próximo contrato, como en «otras ocasiones», cabrá la posibilidad de que las empresas interesadas en asumir la gestión de la Escuela de Música reclamen una mayor dotación económica siempre y cuando justifiquen que «los costes reales de la prestación del servicio son mayores». Sea como fuere, Ballesteros insiste en que la adjudicataria no comunicó su intención de incumplir lo acordado en la Junta de Gobierno. No obstante, algo podía intuirse porque ni los alumnos ni los profesores recibieron información sobre el calendario y los horarios.
Preguntada sobre la más que previsible espantada de alumnos a tenor de las circunstancias, la también portavoz del equipo de Gobierno entiende que «si las familias no tienen una certeza clara pueden buscar otras alternativas». De hecho, es consciente de la «incertidumbre» que genera esta situación. Por otro lado, se estudiará la posibilidad de interponer una denuncia a posteriori contra la adjudicataria basándose en el perjuicio causado a las familias y el personal docente.