Los menores de hasta 10 años podrán entrar en los vestuarios de las piscinas de Burgos acompañados de sus padres
PSOE y Vox sacaron adelante la propuesta de los socialistas, que inicialmente proponía elevar la edad de acompañamiento hasta los 12 años, mientras que el PP votó en contra. La presidenta del Consejo de Deportes, Carolina Álvarez, aseguró en el debate que «los menores de 12 años ya tienen pelillos en los huevos», una expresión que Escudero calificó de «vergonzosa»

Un padre entra con su hijo al vestuario masculino de las piscinas municipales Marta Fernández de la capital burgalesa.
Los menores de diez años podrán acceder los vestuarios de las piscinas municipales de la capital burgalesa acompañados por un progenitor o tutor si así lo necesitan. El grupo municipal socialista conseguía el voto favorable de Vox para sacar a adelante la proposición en la que solicitaba cambiar el Reglamento de las Instalaciones Deportivas Municipales para incrementar la edad de los menores que necesiten estar acompañados por un adulto en los vestuarios, pasando desde los seis años a los doce años, aunque finalmente el acuerdo recogerá que el acompañamiento se permita hasta los diez años.
«Se trata de una propuesta blanca en favor de la infancia», tal y como señaló la concejal del PSOE, Virginia Escudero, que busca «ajustarse a la realidad de la infancia porque las capacidades de los menores son muy diferentes» y que «los niños y niñas puedan sentirse seguros y acompañados en un vestuario con personas adultas desconocidas para los menores».
Hasta el momento, la normativa municipal recoge que los niños y niñas mayores de 6 años deben acceder solos a los vestuarios de su sexo para ducharse y cambiarse. Una normativa que ha suscitado numerosas quejas a lo largo de los años.
Los socialistas se encontraron con el apoyo de Vox que, en boca de su concejal Marta Alegría, señaló que «la propuesta se ajusta al interés superior del menor de estar acompañado en vestuarios por motivos de seguridad física, psicológica y moral, evitando situaciones de riesgo» y «al derecho y el deber de padres y tutores de velar por sus hijos menores y protegerlos».
A pesar del voto favorable, Alegría preguntó al PSOE qué cuestiones habían motivado a la formación a poner como límite los 12 años y si era posible reducir la edad a los 10 u 11 años. En este sentido, Escudero señaló que «se había determinado los 12 años porque es la edad a la que se finaliza la etapa de Primaria», pero que «su formación no tenía inconveniente en reducir la edad a 10 u 11 años».
La «sorpresa», tal y como señaló Escudero, llegaba desde la bancada del Partido Popular. La responsable del Consejo Municipal de Deportes, Carolina Álvarez, señaló que esta propuesta «pone en peligro a otros usuarios de las piscinas como mujeres que no quieren desvestirse ante niños de 11 o 12 años y a otros niños y niñas más pequeños».
Álvarez añadió que «dejar que niños de 12 años se cambien con mujeres y niñas o al revés conlleva un riesgo de grabaciones o miradas incómodas» a lo que Escudero respondió que «esos niños no van a entrar solos en el vestuario femenino, sino que estarán acompañados por un progenitor».
La popular insistió en que «los doce años de ahora no son los doce años de antes» y que, tomando como propia la expresión de usuarias con la que ha compartido vestuario en las piscinas, «a esa edad ya tienen pelillos en los huevos».
La expresión produjo revuelo en el Pleno, incluso en la propia bancada popular, y fue calificada por la socialista de «barbaridad» y «vergüenza» hablar de esta manera de «menores de edad» y recordó a la popular que «la madurez de un menor de edad no radica en su vello púbico».
En este sentido, los socialistas incidieron en que «la propuesta no obliga a los menores de 10 o 12 años a entrar siempre con sus padres en los vestuarios», sino que «ofrece la posibilidad de hacerlo en caso de necesitarlo». Escudero recordó además que «los espacios no están adaptados a niños de seis, siete u ocho años porque en muchos casos ni siquiera llegan al botón de la ducha».
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Por su parte, la concejal de Vox señaló que «es incongruente que los menores de 14 años tengan que estar acompañados en la piscina» pero «a partir de los 6 años tengan que entrar solos en el vestuario».
Por su parte, Álvarez insistió en «acudir a entidades como la Fiscalía del Menor o a profesionales de Infancia para determinar si esta propuesta es conveniente» e invitó al PSOE a dejarla sobre la mesa, cuestión a la se negó la formación.
Vestuarios familiares
La propuesta del PSOE también recogía la necesidad de crear vestuarios familiares en las piscinas para «hacer más cómoda y segura la experiencia a los menores», una cuestión a la que la popular respondió que «el equipo de Gobierno es partidario de ello», pero que «no puede hacerse de forma inmediata porque requiere de mucha obra y lo conveniente sería aprovechar una reforma integral de los espacios».