Cuenta atrás para la puesta en marcha del laboratorio de proteínas y ADN antiguo del Cenieh
El objetivo es empezar a realizar los primeros análisis de Paleoproteómica a principios del próximo año. "Esta semana estamos en proceso de recepción de la instalación y el equipamiento de los laboratorios".

Los equipos del laboratorio de Paleoproteómica están en pleno proceso de instalación.
Este verano eran dependencias abiertas, llenas de luz y vacías. Ya han comenzado a vestirse las dependencias de los nuevos laboratorios de Paleoproteómica y ADN antiguo del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, Cenieh, de Burgos. "Esta misma semana ha empezado el proceso de recepción del equipamiento y se están instalando con lo que esperamos que el laboratorio esté listo para principios de 2026", señaló la directora del Cenieh, María Martinón-Torres. Unos laboratorios pioneros que, una vez empiecen a extraer proteínas de los fósiles, no volverán a abrirse al público general.
Son unas instalaciones sensibles, de aislamiento hermético y estanco, libre de contaminación. El objetivo es evitar la contaminación de partículas. Las muestras entran por una ventana, que simula un microondas, que, en el lado del laboratorio, permite eliminar todos los microorganismos de las muestras. En la entrada hay una sala de desinfección de los investigadores, los únicos que podrán entrar una vez esté sellada la zona.
La instalación cuenta con dos grandes pasillos que diferencian los dos espacios de la instalación: la zona de extracción de proteínas y el espacio de ADN más alejado de la entrada. En total hay 13 habitaciones repartidas en 173 metros cuadrados de superficie, aunque no todos se ocuparán en esta fase de puesta en marcha del nuevo equipamiento.
"Al empezar el laboratorio desde cero tenemos la ventaja de que podemos elegir cada elemento y pensar en el futuro dejando espacios libres para lo que esta disciplina, que es muy nueva y sigue avanzando, pueda ofrecer en diez años", explica la coordinadora del programa de Paleoproteómica, Samantha Brown. Ella y la norteamericana Erin Scott como técnico de laboratorio, están al mando de este lanzamiento.
Tras un acuerdo entre Cenieh y Universidad de Burgos, la parte de ADN contará con Cristina Valdiosera, integrante del grupo de investigación del Laboratorio de Evolución Humana de la UBU, como investigadora. Ella está al frente del programa 'AdMexture: Raíces bioculturales de la diversidad y la desigualdad en México: 500 años de historias mestizas', único proyecto ERC Advanced Grant concedido por la Unión Europea en Castilla y León.
Samantha Brown es una experta en Paleoproteómica, formó parte del equipo de Max Plank que obtuvo adn de ocho individuos entre una importante colección de fósiles localizados en la cueva de Denisova. Y es que esa es una de las grandes ventajas de esta disciplina: diferenciar huesos de animales de humanos, por muy pequeños que sean.
El primer objetivo será el de poner en marcha el laboratorio para lo que los dientes de leche de la colección del Ratón Pérez será un buen termómetro. "Está a punto de arrancar el laboratorio de Paleoproteómica que podrá identificar si es niño o niña, entre otros antecedentes, y usar estos dientes permiten afinar este nuevo método", señaló la directora del Cenieh Maria Martinón-Torres. Asegura que estas instalaciones "posicionarán al Cenieh en la vanguardia de la investigación en evolución humana".
El reto para Brown es empezar a trabajar con el material de Atapuerca y "esperamos que a mediados del próximo año podamos iniciar el trabajo con fósiles humanos, arrancaremos tan pronto como sea posible, pero lo prioritario es empezar con buen pie, dar paso a paso con confianza", señaló este verano.
Este proyecto empieza a ser una realidad tangible en el Cenieh, un proyecto cuyas obras arrancaron en mayo del año pasado con el paso previo de desdoblar la biblioteca, sin uso que convertía dos plantas en una, por un espacio más funcional para el centro. El proyecto incluía, por un lado, encapsular la zona de trabajo de los obreros para que el resto del centro pudiera operar con todas las garantías. Esta parte de la obra ha supuesto 900.000 euros y el equipamiento para la extracción de proteínas más de un millón.
Será uno de los 20 laboratorios de proteómica que existen, el primero del mundo en confeccionarse específicamente para este fin, la extracción de proteínas. Todos ellos están ubicados en Europa, Estados Unidos y Australia.