El PSOE alerta de una situación "crítica" en la Escuela Municipal de Música de Burgos por los impagos del Ayuntamiento
Nuria Barrio asegura que faltan de cobrar tres certificaciones y pronto serán cuatro por valor de unos 20.000 euros. Reclama mayor implicación por parte del equipo de Gobierno para resolver una situación "preocupante"

Un momento de la concentración de las familias usuarias de la Escuela Municipal de Música en El Espolón de Burgos, el pasado verano.
Tres meses sin cobrar las mensualidades y dentro de unos pocos días el retraso subirá a cuatro meses. Esta es la situación "crítica" de la Escuela Municipal de Música que describe la concejala Nuria Barrio, del grupo socialista en el Ayuntamiento, ya que afirma que finalizando el mes de enero el gestor de la escuela sigue sin cobrar "un céntimo", "ni una sola de las certificaciones" por los servicios prestados desde octubre.
Además del impago de las mensualidades por la prestación del servicio, el adjudicatario presentó una reclamación por las diferencias entre el coste real del servicio y la cantidad que percibe por el canon establecido en el contrato.
A pesar de ello, las clases continúan impartiéndose con una aparente normalidad, gracias, ha subrayado, al esfuerzo del profesorado y del personal docente, aunque ha advertido de que el gestor está asumiendo los costes "sacando dinero de su propio bolsillo" para poder mantener la actividad. "Los profesores parece que sí están cobrando sus nóminas, no sé si tanto los atrasos que ellos tienen, pero la situación es que el gestor de la escuela está poniendo dinero, lo está buscando debajo de las piedras para poder asumir el coste de un servicio que no se ha cobrado, a pesar de no tener ningún informe en contra de las certificaciones que ha presentado", esgrimió la socialista.
Burgos
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Natalia Escribano
Barrio recordó que un Auto judicial obligó a sostener el servicio de manera forzosa por razones de interés general e insistió en que la Ley de Contratos establece que solo se puede prestar de esta manera durante 9 meses y el tiempo va corriendo. Empezó a contar el 4 de septiembre y, por tanto, finalizaría a 4 de junio de 2026, día en el que decaería esa prórroga. De esta manera, para esa fecha la Gerencia de Cultura debería tener resuelto el nuevo contrato, aunque hay que recordar que la licitación se produjo y acabó desierta, es decir, no hubo ofertas de ninguna empresa para hacerse con la gestión de la escuela.
«No hay Pleno que no presentemos un ruego, una pregunta, pero el equipo de Gobierno parece que no se da cuenta de esta situación tan crítica que se está viviendo en la Escuela Municipal de Música», lamenta Barrio, que añade que da la sensación de que se creen que el gestor «vive de aplausos y de aplausos no vive nadie». Ante esta situación, llama al equipo de Gobierno del PP y en especial a la presidenta de la Gerencia de Cultura, Andrea Ballesteros, a implicarse directamente y liderar el tema, porque va más allá de lo que los técnicos puedan gestionar.
La socialista teme que si se siguen retrasando los pagos de las mensualidades, llegará el momento en el que el adjudicatario no podrá pagar a sus profesores y proveedores, por lo que «el problema pasará a ser más complicado».
Con respecto a la licitación del contrato de gestión que quedó desierto, el grupo municipal socialista indica que el pliego no tenía bien considerados los costes económicos, «no estaban bien calculados los costes salariales y tampoco la puesta en marcha de la novedad incluida de la escuela de dulzaina».
Barrio asegura que se desconoce cuál va a ser el proceder del área de Cultura al respecto, porque si se opta por modificar el pliego para recoger esos costes no se puede ir a un procedimiento negociado porque esta fórmula de contratación implica que se trabaje con las condiciones previas.
Casi 800 familias dependen de estas clases extraescolares, insistía la concejala socialista, que calificaba de «pésima» la gestión que está realizando el equipo de Gobierno del Partido Popular. Según dijo, «cada vez cuesta más que las empresas se quieran presentar a los concursos que convoca el Ayuntamiento de Burgos, porque hay falta de confianza».
En opinión de esta edil, si el PP se tomase esto con interés se sentaría frente a la mesa del interventor par buscar una solución al pago de esas facturas «porque por inercia las cosas no se arreglan». También lamentó la situación de la Gerencia de Cultura en la que un técnico está haciendo las funciones de gerente.