Leche materna contra el cáncer de mama posparto: Así ayudan 165 madres de Burgos a crear un test de detección precoz
165 madres burgalesas participan como voluntarias en el Proyecto Hera. Han donado unas gotas de su leche materna. Liderado por el Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) tiene como objetivo crear un test de leche materna sencillo y fiable para mejorar supervivencia y calidad de vida
Ana y Elena son dos de las 165 madres burgalesas que participan como voluntarias en el proyecto Hera.
El Proyecto Hera, liderado por el Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), es una iniciativa de investigación innovadora que persigue desarrollar un test capaz de identificar el riesgo que tiene una madre de desarrollar un cáncer de mama posparto utilizando solo 3 ó 4 gotas de leche materna.
El cáncer de mama posparto representa un desafío clínico para los profesionales, ya que se trata de un tipo de cáncer del que todavía existe muy poca información y para el que no existen protocolos específicos que mejoren la eficacia diagnóstica. «Nos enfrentamos a un enemigo reciente y poco conocido, cuya incidencia ha aumentado de forma significativa en los últimos años: el 60% del cáncer de mama diagnosticado en mujeres menores de 45 años corresponde a cáncer de mama posparto», explican responsables del proyecto de esta investigación en la que participan 40 profesionales.
Se trata de un tipo de cáncer más agresivo que suele diagnosticarse tarde, dificultando su tratamiento. «De ahí la relevancia de contar con un test sencillo, fiable y precoz que permita mejorar sustancialmente la supervivencia y la calidad de vida de muchas madres», afirman.
Un total de 165 madres lactantes de Burgos se han sumado ala segunda fase del proyecto, después de que la entidad investigadora hiciera un llamamiento a través de redes sociales a finales del pasado año pidiendo la participación de 15.000 voluntarias de toda España.
Así, la provincia burgalesa se sitúa a la cabeza de la Comunidad con la tasa de participación más alta. Le sigue Valladolid, donde también se han registrado 165 madres, y León, con 104. En total, 726 mujeres de Castilla y León se han apuntado como voluntarias en este estudio, según los datos proporcionados por los responsables del proyecto.
«El de Burgos es un dato que resalta porque, pese a que el número no sea aparentemente muy elevado en la relación con el número de partos registrados, es una de las provincias con más alta tasa de participación a nivel nacional», señalan desde la iniciativa. En cuanto al resto de provincias, Soria suma 35 madres; Segovia registra 40 mujeres lactantes; Ávila aporta 45 participantes; Palencia, 46; Zamora suma 55 madres y Salamanca, un total de 71.
«Estos son los datos de solicitudes de participación en el proyecto y el número de madres a las que se les ha hecho llegar el kit para que envíen sus muestras de leche», señalan desde el proyecto. «Después habrá que contrastar las cifras definitivas teniendo en cuenta las muestras que no lleguen definitivamente», especifican.
Las protagonistas
Elena y Ana son dos de las 165 mamás lactantes que han decidido donar su leche materna al estudio. Ambas son madres de dos hijos. Antes de conocer el proyecto, desconocían la existencia de este tipo de cáncer de mama. «Siempre hemos oído hablar del cáncer de mama, pero no del cáncer de mama posparto», señala Ana, quien apunta que, informándose del tema, le impactó que «pueda desarrollarse hasta diez años después de haber dado a luz».
Elena conoció el proyecto a través de una publicación en redes sociales. «Me pareció una iniciativa muy interesante y se la compartí a amigas como Ana, que son mamás y que se encuentran lactando, por si ellas también querían participar en el estudio», explica Elena.
Ambas coinciden en la importancia de apoyar a la investigación, «más aún cuando está relacionada con el ámbito de la salud», especifica Elena. «Cualquier granito de arena que podamos poner en algo tan serio como la investigación del cáncer hay que hacerlo, y más aún en un estudio en el que solo puedes colaborar si estás lactando, que es un momento muy concreto de la maternidad», añade Ana.
Tanto Ana como Elena ya han enviado sus muestras de leche materna. Lo han hecho a través de un proceso que Elena describe «como rápido y muy fácil de realizar». «Es un acto muy sencillo que puede hacer mucho por las mujeres», afirma Ana.
Evolución
Desde hace más de una década, el equipo investigador del Proyecto Hera estudia la relación entre embarazo, lactancia y cáncer de mama. «A día de hoy, podemos afirmar que se trata de una relación causal: los cambios que experimenta la mama generan un entorno biológico que, en determinadas circunstancias aún no bien conocidas, puede favorecer la aparición de este tipo de cáncer asociado a la maternidad», afirman los investigadores.
Desde su lanzamiento en octubre de 2023, el Proyecto Hera ha generado un impacto social excepcional. Más de 3.000 madres lactantes de toda Andalucía participaron en la primera fase de este proyecto donando una pequeña muestra de leche materna siguiendo un estricto protocolo de extracción.
Estas muestras han sido procesadas y almacenadas en el Biobanco de Córdoba a la espera de que alguna de estas madres desarrolle cáncer de mama para poder analizarlas con tecnología de última generación que haga posible la identificación de esos biomarcadores que hagan posible determinar si una mujer tiene un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer.
Ocho casos
Hasta la fecha, se han diagnosticado ocho casos, y desde el grupo de investigación se trabaja de manera activa en la identificación de nuevos diagnósticos. La investigación continúa avanzando en paralelo a la identificación de nuevos casos. Desde el Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer, actualmente se está analizando tejido de madres diagnosticadas y de madres sanas; más de 80 han colaborado ya en esta línea complementaria.
Al mismo tiempo, avanza el análisis de un estudio epidemiológico en el que han participado más de 4.000 madres de toda Andalucía, con el objetivo de identificar posibles factores que puedan influir en la aparición del cáncer de mama posparto.
Ahora, la segunda fase del Proyecto Hera permitirá acelerar la validación de los datos obtenidos en la investigación. Las muestras se recogen en formato papel, el mismo soporte sobre el que se prevé desarrollar el test de riesgo de cáncer de mama posparto que constituye el objetivo final del proyecto.
«La idea es validar, con estas nuevas muestras de leche, los biomarcadores identificados en la primera fase», explican. «Si los resultados son positivos, contaremos con la validación tanto de los biomarcadores como del formato del test predictivo que aspiramos a ofrecer», afirman los responsables. Este hito permitiría reducir el tiempo total de la investigación en aproximadamente entre tres y cinco años.