«Queremos que Burgos sea un lugar de referencia para el mundo de la moda»
En tiempo récord, la Fashion Week Burgos ha captado nuevos patrocinadores y apoyos clave para que su tercera edición, el sábado 21 de marzo, sea «totalmente diferente»

Daniel Elie Alla y Franck Lionel aguardan expectantes la tercera edición de la Fashion Week Burgos.
A principios de año, la tercera edición de la Fashion Week Burgos avanzaba sobre seguro. Paso a paso, con buenas expectativas no exentas de cautela. Su promotor, Franck Lionel, echaba en falta un mayor número de apoyos para cubrir con garantías los costes de un evento que aspira a convertirse en referencia dentro y fuera de la ciudad. De repente, alguien se cruzó en su camino. Alguien a quien conocía desde hacía un tiempo y que, para su sorpresa, atesora experiencia de sobra en el mundo de las pasarelas como modelo y fotógrafo. Con Daniel Elie Alla en el equipo, el proyecto de este joven emprendedor belga dio un giro de 180 grados.
Oriundo de Costa de Marfil, Daniel Elie aterrizó en Burgos con 8 años. Desfiló por vez primera siendo un crío y desde entonces, aunque de manera intermitente, no ha dejado de trabajar en diferentes ámbitos relacionados con la moda. «Podría haber contado con él hace mucho tiempo», reconoce Franck, encantado de la vida, tras comprobar «lo que es capaz de hacer en menos de dos meses».
Desde que su ‘hermano’ marfileño se unió a la organización de la Fashion Week Burgos, los patrocinadores se han multiplicado exponencialmente. Aparte de Pilar Sanmartín, directora de la clínica Nueva Vida y «madrina» del evento junto a su hija Elsa (diseñadora jefa y coorganizadora), hace poco se subieron al barco El Jardín de las Joyas, Balnea, Milano Barbers, Vermeulen Services, Citores Flor, JK Luxury Transport, Astial Ezquerra y Diverty Party. Cuestión de «contactos», directamente relacionados o no con el mundillo, a los que Elie llamó a sabiendas de lo mucho que podían aportar porque «hacen un trabajo excepcional».
El sábado 21 de marzo ya está a la vuelta de la esquina y ambos se muestran tranquilos. A falta de los últimos flecos, lo tienen todo a punto para que la Fashion Week Burgos, en el hotel ABBA a partir de las 19 horas, sea «totalmente diferente» a las dos entregas anteriores. La clave, a juicio de Franck, reside en la implicación de «personas preciosas que me apoyan en todo». Desde las modelos y las diseñadoras hasta artistas burgalesas «muy potentes» como las cantantes Isabella Ferre, Andrea Palomo y Lylo; Dj Güesp amenizando el sarao y Rubén como experto en calistenia.
«La única presión que tengo es la de ver la sonrisa en la cara de la gente», admite Franck con más expectación que nerviosismo. Elie, por su parte, mantiene la calma pese a ser consciente de que «todavía hay alguna cosa que tenemos que cuadrar». Lo bueno, subraya, es que «hay un equipo lleva bastante tiempo trabajando en esto y saben lo que hacen». Quizá, eso sí, necesite una tila antes salir a escena para presentar la gala junto a Andrea Palomo.
Otro de los puntos fuertes de la Fashion Week Burgos es su apuesta por el talento local. El plantel de diseñadoras destaca por la versatilidad de sus propuestas y el sello propio de cada una. No podía faltar a Elsa, desde luego, con su iconoclasta e irreverente firma Spade's Hoe Junto a ella, Alion Handmade, Hakunart, Gata y Araña, Sasuki Braids, Ura y Melot Atelier, esta última proveniente del Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI Burgos). Para rizar el rizo, el cartel traspasa fronteras gracias a la incorporación de Oumi Fashion (Bélgica).
«Burgos es una ciudad preciosa. Se hacen cosas muy buenas y hay gente con mucho talento, pero no se hace nada para los jóvenes»
Todo apunta a una nueva edición con sold out. La sala dispone de un aforo de 180 personas y ya se han vendido más de un centenar de entradas en los puntos habilitados (El Jardín de las Joyas, Melot Atelier y Nueva Vida). Pinta bien, las cosas como son, y Franck agradece sobremanera el papel que ha jugado su hermano Stéphan en esta aventura. Fue él, dada su experiencia como organizador de Mister Black Belgium, quien le animó a dar el paso cuando intentaba buscarse la vida en Burgos. Sus consejos, sin duda, son oro puro y se siente «orgulloso» de contar con él como asesor.
Más allá de la cita de este sábado, tanto Franck como Elie coinciden en la necesidad de promover actividades culturales novedosas para evitar la fuga de talentos. «Mucha gente se tiene que ir a Madrid o Barcelona», lamenta Elie justo después de precisar que él mismo hizo sus primeros pinitos en la capital porque en Burgos apenas había oportunidades.
Burgos
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«Burgos es una ciudad preciosa. Se vive y se come muy bien, se hacen cosas muy buenas y hay gente con mucho talento, pero no se hace nada para los jóvenes. Le falta algo». Mientras Franck reflexiona sobre esta cuestión, Elie verbaliza lo que ambos tienen en mente: «Queremos que Burgos sea un lugar de referencia para el mundo de la moda. Es una pena que no se aproveche todo lo que tenemos aquí».
De cara al futuro, Franck confía en ampliar la cartera de patrocinadores para que la Fashion Week Burgos siga creciendo. Consciente de que «la unión hace la fuerza», tiene claro que se pueden hacer grandes cosas en la ciudad. Dentro y fuera de la moda. De hecho, ya vislumbra otro evento de corte gastronómico. Un «concurso de comida», según detalla, en el que participen cocineros procedentes de diferentes países. Partiendo de esta base, su idea es fusionar platos típicos del mundo con los sabores tradicionales de la despensa burgalesa. No en vano, primero debe afianzar el proyecto por el que lleva tres años luchando y constituir una empresa en la que dar cabida a profesionales de múltiples ámbitos con inquietudes comunes.