La firma de hipotecas cae en Burgos un 33% en enero y lastra la compraventa
En el pasado enero se firmaron en la provincia 272 hipotecas, mientras que en el mismo mes de 2025 se alcanzaron las 411 / Las transmisiones de vivienda caen un 19% al pasar de 867 a 695 de enero a enero

La vivienda usada y la protegida son los productos inmobiliarios que mejoran cifras respecto a 2024.
El pasado año 2025 se despidió batiendo récords y devolviendo al sector inmobiliario a niveles que no se veían en los últimos diez años gracias a unas cifras históricas de compraventa de vivienda, que situaron la actividad económica en su punto más alto de los últimos diez años, pero aún lejos de los máximos alcanzados en el año 2008.
El pasado ejercicio se firmaron en la provincia burgalesa 3.663 hipotecas sobre vivienda, poniendo de relevancia la aceleración constante que ha mostrado el mercado en los últimos años. Sin embargo, ese crecimiento sostenido a lo largo de los últimos meses se ha visto frenado en el arranque del año 2026 y es que el mes de enero se cerraba con 272 operaciones de hipoteca sobre viviendas, tal y como recogen los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
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La caída responde a diversos factores. Uno de los más importantes es que el precio de la vivienda ha seguido subiendo de forma agresiva. En enero de 2026, la vivienda usada alcanzó récords históricos con incrementos cercanos al 18% interanual, tal y como señalan portales inmobiliarios como Idealista. Este encarecimiento está expulsando del mercado a jóvenes y familias con ahorros limitados que no pueden hacer frente a la entrada y a inversores que buscan rentabilidad, a quienes el precio alto de la compra les deja una rentabilidad mucho menor en la reventa o alquiler.
Echando la vista atrás, en enero de 2025 se firmaron en la provincia burgalesa 411 operaciones de hipoteca para la adquisición de una vivienda, lo que supone un descenso del 33%. De esta forma, las cifras recogidas en enero de este año se asemejan más a las recabadas en años anteriores. En enero de 2024 se firmaron 283 hipotecas y un año antes en el mismo de 2023 se llevaron a cabo 257 operaciones de este tipo. Ya en enero de 2022, con las consecuencias de la pandemia aún presentes se firmaron 265 hipotecas.
En esta bajada del número de hipotecas firmadas también tiene mucho peso la falta de oferta. Y es que no es que no haya quien quiera comprar sino que no que no hay qué comprar. Tal y como señala el sector inmobiliario, la construcción de nuevas promociones sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda de algunas ciudades y muy especialmente de las grandes ciudades.
Por otra parte, la vivienda usada empieza a retenerse y es que muchos propietarios prefieren no vender por la incertidumbre económica. Una incertidumbre económica que se da, en gran parte, por la situación geopolítica actual y el temor a un aumento de la inflación que suponga que suponga que los costes de energía y materiales de construcción se disparen.
Esto sumado, a un Euribor estancado, supone que algunas decisiones de compra se hayan puesto en pauta a la espera de un escenario más estable que ofrezca más tranquilidad a compradores y a los vendedores.
En cuanto al valor de las hipotecas firmadas, en enero las 272 operaciones supusieron un importe de 33,2 millones de euros. En enero de 2025, con récords de operaciones, supuso un importe de 42,6 millones de euros. A lo largo del año, también se registraron 100 firmas de hipotecas para otro tipo de locales por un total de 7,4 millones de euros.
Transmisiones
La caída en la firma de hipotecas ha supuesto una reducción en el número de transmisiones de derechos de la propiedad, que también ha registrado una caída interanual. Las transmisiones de vivienda se desarrollan de diversas formas, ya sea por compraventa, por donación o herencia o por permuta, entre otras.
En enero, se llevaron a cabo 695 operaciones de este tipo, mientras que en el mismo mes de 2025 se firmaron en la provincia burgalesa 867 transmisiones de vivienda, lo que supone un descenso del 19,8%. En enero de 2024 se firmaron 777 operaciones y un año antes en el mismo de 2023 se llevaron a cabo 729. Habría que remontarse a enero de 2022, con las consecuencias de la pandemia aún presentes para ver unas cifras similares a las de este enero, con 647 transmisiones de vivienda.
Atendiendo al tipo de operación, de las 695 transmisiones, 419 correspondieron a compraventa de la vivienda; 17 transmisiones se realizaron mediante donación; 1 de ellas fue por permuta; 164 mediante herencia y 94 más a través de otras vías. Del total de las 419 viviendas transmitidas a través de compraventa, 374 fueron de inmuebles de segunda mano y las 45 restantes eran inmuebles nuevos.
Este ligero enfriamiento en el volumen de transmisiones sugiere, tal y como señala el sector, una fase de estabilización en la que la demanda empieza a chocar con una oferta de precios en máximos históricos, rompiendo de esta manera la racha de crecimiento que caracterizó al mercado de la provincia burgalesa en los meses anteriores.