Estas son las 4 ruinas que tienen en jaque al Ayuntamiento de Burgos (y a los vecinos)
El concejal de Licencias advierte que los dueños de Cardenal Segura 2 y 4 tienen un mes para actuar en el mantenimiento o se abrirá un expediente sancionador, todo ello previo a una posible ejecución subsidiaria

Los bomberos observan el trabajo de sus compañeros en el edificio de Cardenal Segura, 2.
El área de Licencias del Ayuntamiento de Burgos tiene entre manos cuatro expedientes de ruina, tres de ellos muy conocidos y otro más reciente, en los que se está muy pendiente de exigir a sus propietarios que actúen en el mantenimiento. Así lo ha explicado el concejal y vicealcalde, Juan Manuel Manso, que ha señalado que la capacidad de actuar de la administración pública es limitada tanto en recursos humanos como económicos.
El edil popular se refirió a los de las calles Hospital Militar 10 y 12, calle Progreso 14, calle Diego Luis de San Vitores (el último firmado) y, entre los casos más relevantes, figura el de Cardenal Segura 2 y 4, donde el Consistorio ha ordenado el desalojo del inmueble y ha dado un plazo de un mes a los propietarios para que actúen. En caso contrario, se iniciará un procedimiento sancionador previo a una posible ejecución subsidiaria.
Manso ha señalado que cuando los servicios técnicos y jurídicos consideran que existe riesgo para las personas, es cuando se toma la iniciativa de actuar de oficio, cosa que defiende, que se ha hecho en Cardenal Segura, que limita con la plaza Mayor, y también en Progreso y en Hospital Militar. "Esta misma semana he firmado un expediente de ruina en Diego Luis de San Vitores y la orden de desalojo de los locales comerciales de Cardenal Segura, también la he firmado yo", explicó, a la vez que cargaba contra quienes exigen ahora actuar, "pero se pasaron cuatro años sin mover un puñetero papel", en referencia al grupo municipal socialista.
El responsable político de Licencias defiende que el Ayuntamiento está actuando "con toda la dureza que permite la ley" y ha insistido en que la responsabilidad del mantenimiento de los edificios recae en los propietarios, no en la administración. "Cada palo aguante su vela", ha afirmado. Desde su punto de vista, son los dueños los que tienen capacidad de obrar de manera inmediata y "eso es lo que estamos intentando", ya que recordó que si actúa la administración "por la vía de urgencia", podría demorarse seis meses. Así, comenta que es necesario diseñar un proyecto y licitarlo: "No es posible hacerlo de otra manera".
Burgos
El Ayuntamiento de Burgos perseguirá la rehabilitación de los edificios de Cardenal Segura, 2 y 4
Natalia Escribano
En cuanto a los plazos en el edificio de Cardenal Segura, sobre el que han comenzado a movilizarse los vecinos de los bloques colindantes, Manso ha indicado que antes de ir a una ejecución subsidiaria se ha dado un mes de plazo para que actúen y, si los dueños no lo hacen, se empezará con los procedimientos sancionadores. Y si no se responde a la imposición de una multa, que podría suponer el 10% de la cantidad que suponga una ejecución subsidiaria (30.000 euros en el caso de que cueste 300.000 euros, puso de ejemplo), entonces es cuando se empezaría con la actuación de parte de la administración.
También explicó que el Ayuntamiento es prudente con las ejecuciones subsidiarias porque supone pagar con dinero público una actuación que pertenece a los propietarios y luego no se sabe si se van a recuperar las cantidades. "Esto cuesta dinero, mucho dinero, y quienes nos piden que lo asumamos nosotros luego nos exigen que no subamos los impuestos", añadió.
Manso alegó desconocer si en estos edificios colindantes con la Plaza Mayor se llegaron a poner sanciones, pero sí indicó que los expedientes abiertos se remontan al año 2015. Además, contó que los propietarios cuentan con licencia para el mantenimiento de la estructura del edificio desde la planta segunda, tercera y cubierta, pero no para la baja y la primera, por lo que opina que tendrán que sustituirlo por otro que repare las deficiencias estructurales.
Calle Progreso, 14
En el inmueble que hace esquina con la calle San Pablo y que sigue deteriorándose por la falta de mantenimiento, se ha optado por reiniciar el procedimiento desde cero para evitar errores administrativos y se avanza hacia una posible venta forzosa del inmueble, según las explicaciones de Manso.
Hospital Militar, 10 y 12, tiene declaración de ruina y, si no se actúa de "forma inmediata", se irá a una ejecución subsidiaria.
El último de los expedientes firmados es en la calle Diego Luis de San Vitores, más alejada del centro histórico, en la que recientemente en una propiedad se ha caído un mirador, que ha obligado a tomar esta decisión en el área de Licencias.
Calle Almirante Bonifaz
El vicealcalde también contestó a preguntas realizadas por los grupos de la oposición con respecto a un edificio de la calle Almirante Bonifaz, número seis, cuya fachada está apuntalada y con una grúa de obra instalada desde hace años, pero sin que se haya ejecutado ninguna edificación. En este caso, se prevé que esta semana se podría conceder la licencia para desmontar la fachada y quitar los apeos para "poder proseguir con la edificación". Según aclaró, no se ha concedido antes porque llevan las dos últimas semanas con los asuntos vinculados a las cuatro ruinas mencionadas.