Giro de 180 grados. Las barracas, más cerca de volver al polígono docente del Vena
Solo tras comprobar que el concurso de ocupación de la calle Laredo había quedado desierto, se ha iniciado un proceso técnico para devolver la feria al polígono docente del Vena

César Barriada, concejal de Festejos, sale del Teatro Principal, tras la reunión forzada por los feriantes.
Una mañana de infarto. Así están viviendo los feriantes las últimas horas, a pesar de que llevan desde el pasado San Pedro asegurando una y otra vez que a la calle Laredo "no volvemos" y pidiendo recuperar el lugar provisional de las calles del polígono docente del Vena, donde estuvieron 16 años.
El equipo de Gobierno ha movido ficha y, después de asegurar que se estaba buscando una solución contrarreloj al comprobar la ausencia de licitadores, pero que la alternativa era el cambio de ubicación a partir de 2027, esa modificación de escenario podría ser más inmediata, para dentro de 15 días.
Así, poco antes de las 13.00 horas se enviaba una nota de prensa desde el Gabinete de Comunicación municipal en la que se explicaba que "se ha iniciado el proceso técnico para devolver la feria de atracciones al lugar de la que sacó el equipo de Gobierno del PSOE", asegura, para continuar afirmando que "los barraqueros no quieren otra opción que no sea esa".
Ante la posición inamovible de los feriantes de regresar a la calle Laredo y de rechazar todas las propuestas de mejora que se les habían planteado desde Festejos para hacer más atractiva la feria, el equipo de Gobierno ha convocado una reunión urgente con todas las áreas implicadas para analizar la posibilidad de que las barracas vuelvan al polígono docente del Vena. "La única exigencia que los feriantes nos han trasladado esta mañana es volver al antiguo emplazamiento y vamos a trabajar para hacer todo lo posible para que sea una realidad y Burgos pueda contar con feria de atracciones", ha señalado el concejal de Festejos, César Barriada.
En este momento, todas las áreas municipales implicadas en el montaje trabajan en esta dirección para tratar de atender la reclamación de los feriantes y llegar a tiempo para la instalación de las barracas en el polígono docente.
Desde el Ayuntamiento de Burgos, tras la feria de 2025 que resultó poco atractiva para los barraqueros por la climatología adversa, se ha venido trabajando desde el mes de octubre con los portavoces del colectivo para tratar de mejorar la cita anual. En estas conversaciones, se puso sobre la mesa una programación complementaria que hiciera más interesante la afluencia de público y mejores accesos al recinto.
Continúa el comunicado oficial asegurando que en las últimas semanas, en todas las reuniones y conversaciones mantenidas, la posición de los feriantes se ha endurecido hasta el punto de no aceptar más propuesta que no fuera el regreso al emplazamiento del que salieron en 2022. De hecho, esta misma mañana en la reunión con Festejos, su postura ha sido ya inamovible y por ello desde el equipo de Gobierno, a fin de facilitar que las fiestas cuenten con la feria de atracciones, se ha abierto la puerta a atender su exigencia.