ATA'26
Portalón abre un nuevo espacio para investigar: la Edad del Hierro
Se abren 30 metros cuadrados para explicar las acumulaciones de ceniza que ya han constatado. "Es la parte más moderna y la que peor conocíamos porque cuando empezamos a excavar ya había sido intervenida y empezamos donde lo habían dejado los anteriores". En la parte baja del Neolítico están en 7.000 años.

Excavación en el yacimiento de Portalón de Cueva Mayor: en la parte de arriba exploran la Edad del Hierro y abajo el neolítico más antiguo de la meseta.
Portalón de Cueva Mayor excava los niveles más modernos de la decena de yacimientos abiertos en Atapuerca. Este año es literal. Han abierto un nuevo espacio de excavación, 30 metros cuadrados, donde limpian niveles medievales y romanos para abordar por primera vez la Edad del Hierro de hace 2.000 años. "Es la parte más moderna pero la que peor conocíamos porque cuando empezamos aquí excavamos en una zona que había sido intervenida previamente y empezamos donde lo dejaron los anteriores, básicamente, a Edad del Bronce", explicó el codirector de Atapuerca, José Miguel Carretero.
Remarca que es la parte más nueva de esta época en un yacimiento de ocupación "muy intensa" y continua desde el Neolítico hasta la actualidad. Esta zona se inicia este año con un proceso de limpieza y organización para excavar en extensión el próximo año. Es una época histórica que habla del momento en el que el dominio en europa era de griegos, fenicios, tratésicos y romanos.
"Estaban haciendo grandes cosas, aquí, en este yacimiento, tenemos unos niveles de esa cronología que no sabemos que estaban haciendo, hemos localizado unos grandes cenizales que podrían estar relacionados con ritos funerarios de esa época y, como no sabemos, hemos decidido ampliar a este lado", puntualizó el catedrático de la Universidad de Burgos (UBU).
En el fondo de Portalón se trabaja en los niveles que ocuparon las poblaciones de los primeros agricultores de la Meseta castellana. Son vestigios de hace 7.000 años que hablan del uso de la cueva como vivienda. Preparan la superficie colocando gravas, construyendo terrazas, nivelan el suelo y luego, cuando estaba muy utilizado y se acumulaban los residuos, se quemaba para sanear y volver a utilizar. Ese registro de uso de la cavidad queda presente junto con piezas de su hogar, sus animales domésticos, la fauna que cazaban como los caballos salvajes.
"Estamos viendo cómo hacían estas estructuras, como en algún momento hacían barro para hacer un suelo más estable para vivir, hacían sus silos y, la incógnita que tenemos y que iremos descubriendo, es si utilizan alguna parte de la cavidad como zona funeraria ", señala. De esta manera se reconstruye toda una forma de vida con la presencia de restos de caballo salvaje, ciervo y jabalí, de animales cazados, y animales domésticos. También se realizan estudios sobre semillas y cereales antiguos. "Los cereales que van apareciendo los comparamos con los actuales para ver de qué tipo eran si eran más grandes o menos, se habían seleccionado cultivos para que fueran más rentables y el estudio del polen para ver la evolución del clima", señaló.
Un periodo de la historia de los primeros agricultores recolectores que aún se está procesando. El neolítico está representado también en Mirador donde ya han rascado un poco del Pleistoceno superior. Aquí aun queda un poco. "Todavía tenemos 80 centímetros de Neolítico antiguo para entrar de lleno en extensión en Paleolítico superior y esperar a ver si hemos tenido suerte y lo que hemos abierto es una ocupación o no porque la cueva es gigantesca", avanza.
Por detrás, hasta ocho metros de Holoceno que hablan de los primeros grupos de sapiens asentados en el territorio, que vienen de la cultura Yamnaya de las estepas del póntico (de la zona del Mar Caspio y los Urales) y trajeron la agricultura y la ganadería.
Isótopos y ADN
Todo el registro tanto de cerámicas, como restos de fauna y, cuando han aparecido, de humanos se someten a estudios actuales. Desde dataciones a análisis de isótopos y ADN que, ahora, se podrá hacer desde Burgos. Entre los datos que se extraen de isótopos estables se pueden obtener datos tan curiosos como la dieta que tenían los humanos en esta época, extrayendo por ejemplo restos de sus cazuelas de barro. Pero también, a través de los huesos de los animales domésticos, determinar la dieta que ofrecían estos grupos a sus animales . "Esta técnica química nos permite indagar sobre el tipo de dieta no sólo en humanos sino también en sus propios animales si los suplementaban o no con algún tipo de alimento o si eran más salvajes o domésticos", señala Carretero.
También se han realizado en el pasado, como a un individuo infantil del calcolítico enterrado en Cueva Mayor junto con un cervatillo, análisis de ADN. Se supo, por ejemplo, que era intolerante a la lactosa. Este enterramiento original se compagina con otros restos que son los que se analizarán ahora en el laboratorio de genética de la UBU y el Cenieh para conocer su relación con el enterramiento infantil y secundario de la Galería del Sílex. "Los huesos se depositaron allí de otro lugar, es secundario y ese momento, hace 4.500 años, se corresponde con el túmulo que tenemos aquí representando donde se han encontrado restos de niños y uno completo y es probablem queremos analizarlo, que sean los mismos", concluye Carretero.

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

José Miguel Carretero, codirector de las excavaciones de Atapuerca y coordinador de los trabajos en Cueva Mayor. .
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Trabajos de excavación en Portalón de Cueva Mayor donde se trabaja en dos superficies de 30 metros cuadrados cada una. La superior trabajan en niveles del hierro por primera vez. Abajo el neolítico más antiguo.
Así es e trabajo en Atapuerca: Portalón de Cueva Mayor

Vistas desde el exterior de Portalón donde se observan el Cayac de Ibeas.