El Correo de Burgos

Las casas rurales tiran del turismo mientras los campings se desploman en julio

Burgos gana viajeros en julio pero pierde 8.300 noches de alojamiento. Las casas rurales crecieron significativamente que mientras los campings perdieron unas 9.300 pernoctaciones y arrastraron a la baja el balance del mes.

Apartamentos turísticos justo al lado de la Catedral de Burgos.

Apartamentos turísticos justo al lado de la Catedral de Burgos.Oscar Corcuera

Burgos

Creado:

Actualizado:

La estampa de visitantes haciendo cola en la Catedral para entrar gratis los martes por la mañana, los grupos arracimados en torno a los guías turísticos, los cientos de visitantes sacándose un selfie ante la Catedral en la iglesia de cualquier pueblo y las caravanas desfilando por la provincia este verano hacían presagiar unas buenas cifras de ocupación en los alojamientos provinciales. Pero, ni en los hoteles ni en el resto de alojamientos, julio ha terminado de ser un buen mes.

En el caso de los alojamientos extrahoteleros, los campings, casas rurales y apartamentos turísticos, de Burgos el mes de julio ha sido muy dispar y si bien en las casas de los pueblos sí se notó el aumento de visitantes, el mes fue un desastre para los camping. Buena parte de la culpa está en las olas de calor, según explicaron fuentes del sector, en un verano especialmente caluroso.

El caso es que entre los tres tipos de alojamiento recibieron a 34.855 viajeros, un 2,6% más, mientras las pernoctaciones bajaron hasta 78.543, un 9,5% menos. Llegaron, por tanto, alrededor de 900 clientes más que en julio de 2025, pero se perdieron unas 8.300 noches de alojamiento porque las estancias fueron más cortas y la media pasó de 2,55 a 2,25 noches.

Si las casas rurales crecieron y situaron a Burgos como la provincia favorita de Castilla y León, los apartamentos sólo consiguieron mantenerse en las cifras del año pasado, mientras que los campings concentraron casi toda la caída, ya que perdieron alrededor de 9.300 pernoctaciones en un solo año y arrastraron a la baja la cifra global de visitantes.

Los campings bajan

Los 17 campings que permanecieron abiertos en la provincia alojaron a 12.653 viajeros, un 9,2% menos que en julio de 2025, pero el descenso fue mucho mayor cuando se contabilizaron las noches, que cayeron un 24% hasta 29.358, con lo que en apenas doce meses desaparecieron del balance unas 9.300 pernoctaciones. Se trata además de la mayor caída registrada para un mes de julio desde 2017 su origen está en que el turismo extranjero se desplomó, ya que los campings burgaleses recibieron a 3.786 viajeros procedentes de otros países, un 28% menos, mientras sus pernoctaciones se desplomaron un 51,9% y quedaron en 3.924. La pérdida fue doble porque no solo llegaron bastantes menos extranjeros que un año antes, sino que pasaron mucho menos tiempo.

Entre los clientes residentes en España ocurrió algo distinto, puesto que los viajeros aumentaron un 2,2% hasta 8.867 y, sin embargo, sus pernoctaciones descendieron un 16,6%. Es decir, que también los turistas nacionales acortaron de manera apreciable sus vacaciones y esa reducción terminó llevando la estancia media del conjunto desde las 2,77 noches de julio de 2025 hasta 2,32 este año.

La caída tampoco respondió a un cierre significativo de instalaciones, ya que permanecieron abiertos los mismos 17 campings que un año antes y las plazas disponibles apenas descendieron un 1,2%, hasta 6.836, de manera que la pérdida de noches se trasladó a la ocupación, que cayó 4,6 puntos y quedó en el 28,25% de las parcelas. Los fines de semana ofrecieron, sin embargo, una imagen bastante distinta, porque la ocupación aumentó 4,4 puntos y se acercó al 40%, señal de que una parte importante de la actividad se concentró en esos días aunque el resultado del conjunto del mes fuera claramente peor.

El empleo vinculado a los campings apenas cambió y se mantuvo en torno a 91 personas, mientras Burgos continuó entre las provincias de Castilla y León con mayor movimiento. Fue la segunda por clientes alojados, solo por detrás de León, pero bajó al tercer puesto en pernoctaciones porque Soria la superó.

El mal resultado de julio tampoco significa que los campings hayan perdido viajeros durante todo el año, ya que entre enero y julio recibieron un 4,6% más que en el mismo periodo de 2025, aunque las pernoctaciones acumulan una caída del 8,5%.

Las casas rurales, las favoritas del  visitante

Frente al retroceso de los campings, las casas rurales ampliaron su actividad y colocaron a Burgos como la provincia de Castilla y León con más viajeros y pernoctaciones en este tipo de alojamiento y según datos del Instituto Nacional de Estadística, durante julio recibieron a 16.395 viajeros, un 12,5% más que el año pasado, mientras las noches aumentaron un 3,1% y alcanzaron las 37.197, suficiente para situarse por delante de León, Segovia y Salamanca.

El crecimiento, no obstante, volvió a mostrar la misma tendencia general de estancias más cortas, porque el número de clientes aumentó bastante más que las pernoctaciones. La estancia media descendió de 2,47 a 2,27 noches y el comportamiento de los turistas nacionales e internacionales explica buena parte de esa diferencia.

Entre los residentes en España, las casas rurales alojaron a 12.474 viajeros, un 8,1% más, mientras sus pernoctaciones crecieron un 7%, por lo que la duración de las visitas se mantuvo relativamente estable. El contraste llegó con los extranjeros, cuyo número aumentó un 28,9% hasta 3.921, pero cuyas noches descendieron un 12,2% y quedaron en 6.414.

En términos absolutos, eso significa que las casas rurales burgalesas recibieron alrededor de 900 viajeros extranjeros más que en julio de 2025 y, pese a ello, contabilizaron cerca de 900 pernoctaciones internacionales menos. El aumento de clientes, por tanto, no se tradujo en más noches porque quienes llegaron desde fuera de España redujeron de forma apreciable la duración de su estancia.

La mejora de la actividad se produjo además sin una ampliación relevante de la oferta, puesto que permanecieron abiertos 403 alojamientos rurales, cuatro menos que doce meses antes, mientras el número de plazas aumentó un 2,3% hasta 4.439. Como las pernoctaciones crecieron prácticamente en la misma proporción, la ocupación apenas varió y se mantuvo próxima al 27%, de modo que el aumento de viajeros no se trasladó a una presión mucho mayor sobre la capacidad disponible. El INE estima que estos establecimientos dieron ocupación a 716 personas en julio, un 18,2% más que un año antes.

Los pisos turísticos aguantan

Los apartamentos turísticos quedaron en una posición intermedia, lejos del fuerte retroceso de los campings pero sin alcanzar el crecimiento de las casas rurales, ya que recibieron a 5.807 viajeros durante julio, un 6,1% más, mientras sus pernoctaciones bajaron apenas un 0,3% y quedaron en 11.988. A simple vista, el resultado parece estable, aunque la realidad cambia según el origen de los clientes.

Los viajeros residentes en España aumentaron un 19,3% hasta 3.544 y sus pernoctaciones crecieron prácticamente al mismo ritmo, un 19,9%, hasta 8.333, y compensaron el hecho de que entre los extranjeros ocurrió lo contrario, con un descenso del 9,5% en viajeros, hasta 2.263, y del 28% en noches, que quedaron en 3.655.

También los apartamentos registraron estancias más cortas, ya que la media pasó de 2,20 a 2,06 noches. Burgos se mantuvo además como la tercera provincia de Castilla y León por número de viajeros alojados en apartamentos, solo por detrás de Salamanca y León, lo que confirma que esta modalidad conserva un peso importante dentro de la oferta turística provincial.

La reducción de la oferta de apartamentos que aprcia el INE coincidió con una mejora de la ocupación, porque se cubrió el 40,42% de las plazas disponibles, 5,6 puntos más que en julio de 2025, mientras la ocupación de los apartamentos alcanzó el 57,52% y avanzó algo más de tres puntos. También aumentó el personal ocupado, que llegó a 120 personas, un 8,1% más que un año antes.

Menos noches

El balance conjunto de campings, casas rurales y apartamentos evidencia dos movimientos divergentes ya que si bien Burgos consiguió atraer alrededor de 900 viajeros más que en julio de 2025 y alcanzó los 34.855 visitantes, perdió cerca de 8.300 pernoctaciones y quedó en 78.543 porque las estancias fueron más cortas.

La mayor parte de esa pérdida se concentra en los campings, que por sí solos dejaron unas 9.300 noches menos, mientras las casas rurales añadieron alrededor de 1.100 y los apartamentos permanecieron prácticamente en el mismo nivel. De no haberse producido el retroceso de los campings, el resultado provincial habría sido muy distinto.

El comportamiento de los turistas extranjeros es digno de analizar porque aumentaron con fuerza en las casas rurales pero redujeron la duración de sus estancias, mientras que dejaron de frecuentar los campings y los apartamentos y sus pernoctaciones cayeron todavía más. Entre los turistas nacionales la evolución fue mejor en julio, con aumentos de viajeros en las tres modalidades, aunque su peso en el dato global del mes se resiente porque en los campings pasaron bastante menos tiempo que un año antes.

El acumulado entre enero y julio ofrece una imagen menos negativa, ya que campings, casas rurales y apartamentos sumaron 140.863 viajeros durante los primeros siete meses, un 8,5% más que en el mismo periodo de 2025, mientras las pernoctaciones llegaron a 284.103 y crecieron solo un 1,4%.

tracking