El Correo de Burgos

El impresionante reto de ingeniería del AVE entre Burgos y Vitoria que acaba de contratarse

Fomento avanza en el tercer tramo de la alta velocidad hasta el País Vasco. Un desafío técnico que une Manzanos (Álava) y La Puebla de Arganzón (Burgos) con una inversión de 241,6 millones de euros.

Infografía viaducto sobre río Zadorra, ferrocarril convencional y carretera.

Infografía viaducto sobre río Zadorra, ferrocarril convencional y carretera.

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El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de Adif Alta Velocidad, acaba de dar un paso de gigante (siete kilómetros) en la conexión de alta velocidad con el País Vasco. La compañía ha adjudicado por 241,6 millones de euros un nuevo tramo de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria. Un trazado que destaca por encarnar un auténtico desafío técnico y de ingeniería debido a su extrema complejidad orográfica.

La  Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por OHLA, Sando, Altuna y Uria y CHM Obras e Infraestructuras, asumirá las obras que cuenta con un plazo de ejecución de 48 meses. El tramo contratado discurre a lo largo de tan sólo siete kilómetros entre Manzanos (Álava) y La Puebla de Arganzón (Burgos), adentrándose en el enclave del Condado de Treviño. Pero supone un reto técnico. 

 Lejos de ser una línea convencional, el proyecto obligará a los ingenieros a levantar una sucesión de siete viaductos que suman más de 2,5 kilómetros de longitud total, lo que significa que más de un tercio del recorrido transcurrirá "en el aire".

Viaducto colosal sobre el Zadorra

Entre estas estructuras sobresale con luz propia el viaducto sobre el río Zadorra, una obra de ingeniería mayúscula que alcanzará más de un kilómetro de longitud a una altura de 50 metros. Se levantará por tanto  un especctácular arco de hormigón de 222 metros diseñado específicamente para sortear de una sola tacada el río Zadorra, la línea ferroviaria convencional Madrid-Hendaya, la carretera N-1 y la Autovía del Norte (A-1).

En paralelo a la plataforma principal, Adif ha adjudicado la asistencia técnica y dirección facultativa de las obras por 7,4 millones de euros, así como los servicios de control de calidad de materiales para el conjunto de la línea por otros 4,6 millones de euros.

Más de 54 kilómetros del AVE al País Vasco en marcha

Con esta adjudicación, el trazado del AVE hacia Euskadi empieza a coger velocidad tras años de letargo. Adif ya tiene en construcción, contratados o en licitación cuatro de los siete tramos en los que se divide la plataforma, sumando un total de 54,8 kilómetros operativos o en desarrollo. 

Pancorbo-Ameyugo: El primer tramo contratado une las localidades burgalesas de Pancorbo y Ameyugo. Su movimiento de tierras y apertura de túneles avanzan sobre el terreno. Aquí el reto de ingenieros y técnicos es que el 77% de sus 8,4 kilómetros discurren entre tres túneles y tres viaductos, cruzando la N-1 en dos ocasiones.

El segundo tramo entre la Variante Ferroviaria de Burgos y Valle de las Navas se contrató recientemente por 136,6 millones de euros. Un tendido de 16,7 kilómetros que incluye otros seis viaductos destacados, como los que cruzarán el río Vena (643 metros) y el arroyo del Valle (444 metros).

Otro de los tramos que avanzan, aunque sobre el papel, es el de Piérnigas-Pancorbo. Comprende 22,7 kilómetros de trazado y dos gigantescos viaductos sobre el río Oroncillo de 1,8 y 1,4 kilómetros respectivamente. 

Conexión clave con Europa

La futura LAV Burgos-Vitoria se erige como un eje estratégico del Corredor Atlántico. Su puesta en marcha no solo acortará drásticamente los tiempos de viaje entre el País Vasco y el centro de la península, sino que conectará de forma directa la línea Madrid-Valladolid-Burgos con la "Y Vasca" (la red de alta velocidad entre las tres capitales vascas) y, en última instancia, abrirá la vía definitiva hacia la frontera francesa por Irún. Con actuaciones cofinanciadas por el Mecanismo "Conectar Europa" de la Unión Europea (CEF).

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