Laura Rojo, de Stem Talent Girl a investigar en Munich: «Soy una chica normal a la que le gusta la ciencia»
La burgalesa Laura Rojo inicia su doctorado en Munich sobre semiconductores bidimensionales con una de las cinco becas que concede el Munich Quantum Valley. «No hace falta ser superhéroe para tener impacto, pero la investigación no viene sin esfuerzo»

Laura Rojo posa en el exterior del Complejo de la Evolución Humana donde participó en la primera edición del Stem Talent Girl en 2016.
A veces el futuro nace en una pequeña sala acristalada dentro de un museo de una pequeña ciudad de Castilla. En el Museo de la Evolución Humana de Burgos una chica de 15 años empezó a oír hablar de chicas que abrían caminos, diseñaban tecnologías nuevas, trabajaban en investigación... Diez años después, aquella estudiante del Instituto San Pedro y San Felices, Laura Rojo, investiga en la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich (Alemania) materiales de un átomo de grosor y explica la física cuántica sin el aderezo de la ciencia ficción a través de su papel como vicepresidenta de la Asociación Universitaria Push Quantum. «Soy una chica normal a la que le gusta la ciencia, que siempre se ha hecho muchas preguntas sobre el porqué de las cosas y la física es la que me ayuda dar respuestas a esa curiosidad».
Reconoce que hasta su participación en el STEM Talent Girl nunca pensó en dedicarse a la ciencia como una profesión. «Ahí es donde descubrí qué es ser investigador, qué trayectorias profesionales existen después de estudiar ciencias porque, cuando estás en tercero de la ESO, no tienes muy claro qué vas a hacer. Solo sabía que era muy curiosa y me gustaban las matemáticas y la física», recuerda.
De alumna a mentora
El programa STEM Talent Girl, cuya nueva edición está a punto de salir, fue decisivo para su elección posterior. Las conversaciones con científicas reales y la posterior relación de mentoría en el Bachillerato con Laura González, creadora de la startup Radian System, y Esther Barrena, investigadora de nanociencia en el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB-CSIC), fueron claves para decantarse por la física y la carrera investigadora.
Tras terminar los estudios de Física en la Universidad Autónoma de Madrid en 2024, con un periodo de investigación en el Laboratorio de BioNanomecánica del IMN-CSIC, y una estancia internacional en la Universidad Aalto (Finlandia) como asistente de investigación en el grupo de Circuitos y Correlaciones Cuánticas, se prepara para volver a Múnich. Allí continuará con su trabajo en semiconductores bidimensionales de un átomo de grosor. Son materiales muy finos donde se busca descifrar cómo responden a la luz y cómo conducen la electricidad. «Voy a estudiar las propiedades optoelectrónicas de semiconductores bidimensionales, viendo cuál es su respuesta a la luz y bajo ciertas condiciones». Una fase que arranca gracias a una beca doctoral del Munich Quantum Valley para los próximos tres años. Un nuevo reto conseguido porque solo se conceden cinco al año.
Se adentrará de lleno en una de las fronteras más prometedoras de la física contemporánea por su utilidad en un mundo electrificado. En esta área se estudian sensores ultrafinos, electrónica flexible, dispositivos optoeléctricos de nueva generación. Estos materiales 2D suponen un reto para transformar la electrónica, la energía o las baterías de coches eléctricos.

Laura Rojo realiza pruebas en una mesa óptica aislada de vibraciones donde se estudia la respuesta optoelectrónica de los materiales.
Antes realizó un máster en la Cátedra de Nanoestructuras, Semiconductores y Sistemas Cuánticos de la Universidad Tecnológica de Múnich y la Universidad de Ludwig Maximilian. Un entorno donde pudo aplicar esas enseñanzas de divulgación y socialización del conocimiento científico que aprendió en el STEM Talent Girl. Reconoce que la física cuántica está rodeada de mitos y mucha ciencia ficción, pero «no es una teoría nueva, se desarrolló hace ya cien años para experimentos que no se podían explicar con la física clásica y la experiencia macroscópica», señala.
Lo explica con un ejemplo claro la diferencia: si golpeas una pelota contra la pared, rebota. Es la física normal. Si se toma un átomo de esa pelota y se golpea contra la pared, a veces el átomo no rebota y aparece al otro lado. El efecto túnel, los qubits o la coherencia cuántica serán claves para resolver problemas de manera más rápida y más eficiente, pero no son pseudociencia ni muchísimo menos. «Por eso la idea que tiene la gente es de ciencia ficción, pero es importante desmitificar qué es ciencia y qué no», sostiene. Es uno de los objetivos de la Asociación Push Quantum en Alemania, de la que es vicepresidenta. «Somos un grupo de estudiantes que desmitificamos todo lo relacionado con la física cuántica, hacemos talleres con chavales y buscamos también hacer de puente entre la academia y la industria», resume.
Esfuerzo, disciplina y liderazgo
Ya son 150 integrantes, entre los cuales hay estudiantes y doctorandos de diferentes universidades de Alemania, y colaboran con universidades de otros países. Esa colaboración internacional entre quienes empiezan la carrera investigadora es clave. «Los proyectos se nutren de colaboraciones internacionales, de distintos grupos o experiencias, y esos contactos, cuando empiezas, no los tienes», señala.
Laura Rojo no solo investiga, sino que ayuda en la construcción de un ecosistema que genere referentes para los que vienen detrás. Una trayectoria en la que reconoce que «estoy empezando, en diez años no sé si seguiré investigando o no porque es un mundo muy competitivo». Lo que sí guarda en la maleta es el trabajo constante y una importante cantidad de esfuerzo, porque «si quieres ser bueno, tienes que trabajar mucho». Algo que no le quita tiempo para leer, socializar, salir al teatro, a un concierto... «No hace falta un superpoder para tener impacto, pero la investigación no viene sin esfuerzo».
El primer paso, adaptarse a Múnich. Un lugar donde ha disfrutado de un ambiente internacional y el contraste de culturas, fondos para una asociación como Push Quantum y laboratorios punteros. Pero Burgos está ahí. Es su identidad. «¿Volver? No lo descarto, siempre se abren nuevos laboratorios, pero de lo que yo estudio no hay nada en la Universidad de Burgos por el momento».
STEM Talent Girl fue el comienzo. Allí, además de encontrar referentes femeninos y resolver sus dudas sobre la carrera científica, también perdió el miedo a viajar. Empezó a lo grande. En Estados Unidos. Fue una de las ocho estudiantes de secundaria seleccionadas para una breve estancia en la NASA, donde participó en talleres y seminarios sobre cohetes, escudos térmicos, la carrera espacial y hasta probó un simulador de astronautas. Con una de ellas, Sara García comparte protagonismo en un cómic, ‘Historias de Burgos’, editado por la Universidad Isabel I y el Ayuntamiento de Burgos para fomentar vocaciones científicas en jóvenes.
Hoy traslada su experiencia allí donde puede. Ha participado en la Fundación Cibervoluntarios, es mentora en el programa con el que empezó y fue seleccionada el año pasado entre los 111 mejores jóvenes talentos menores de 25 años en España, entre las diez mejores en Matemáticas, Análisis de Datos y Física, de la lista Nova Talent.
Su historia es la prueba de que los referentes importan. Que la ciencia necesita voces diversas, necesita espejos en los que mirarse para que una chica de secundaria «puedan escoger sin miedo y deje de pensar que no es suficiente».

Foto de familia de las primeras integrantes del Stem Talent Girl que arrancó en Burgos en 2016.
Laura Rojo del Stem Talent Girl de Burgos a Munich

Laura fue una de los ocho jóvenes que en 2019 participaron en el Space Camp de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), situado en Huntsville (Alabama)
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

La burgalesa se decidió por la Física al ser la ciencia que explica el porqué de las cosas.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

Trabajo de laboratorio que en el doctorado realizará en la Universidad Ludwig Maximilian.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

La física Laura Rojo durante una actividad de divulgación con niñas.
Laura Rojo del Stem Talent Girl de Burgos a Munich

Intervención de la física burgalesa en un acto de la Asociación Push Quantum de la que es vicepresidenta.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

La asociación Push Quantum promueve colaboraciones y sinergias entre estudiantes y doctorandos de universidades de diferentes países.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

Momento en el que se cierra el círculo, Laura, con quien inició el programa, participa como mentora en el Stem Talent Girl.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

Jornada de jóvenes científicas referentes celebrada en Burgos
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

Laura Rojo realiza pruebas en una mesa óptica aislada de vibraciones donde se estudia la respuesta optoelectrónica de los materiales.
Laura Rojo, del Stem Talent Girl a Munich

Laura Rojo posa en el exterior del Complejo de la Evolución Humana donde participó en la primera edición del Stem Talent Girl en 2016.