De Venezuela a Huerta de Rey. “Cuando llegas a un país nuevo te puedes sentir muy solo”
Enrique Ramón y su familia han sido acogidos por la Fundación Talento 58 que acompaña a familias migrantes y combate la despoblación en el medio rural

Ramón y Dilis posan con sus hijos en su casa alquilada de Huerta de Rey
Fundación Talento 58 no es una inmobiliaria ni funciona como una empresa buscadora de trabajo. Su objetivo es favorecer oportunidades de vida en pueblos donde puedan consolidarse familias de inmigrantes formados que han llegado a España y que no han podido o están tramitando la homologación profesional.
A la hora de buscar pueblos, la fundación prioriza un requisito: tiene que haber trabajo. Del resto se encargan ellos. Así llegó a Huerta de Rey (Burgos) Enrique Ramón Díaz y su familia, formada por su mujer, Dilis, y sus dos hijos, de 39 y 24 años. “Salimos de nuestro país, Venezuela, porque prácticamente no había opciones. Primero fuimos a Almería, donde vivía el amigo que nos animó a venir, y a los pocos meses mi hijo conoció a la Fundación y ha sido una bendición. Nos ha tendido la mano y no nos han soltado, y eso es muy importante cuando llegas a un país nuevo en el que te puedes sentir muy solo”, agradece Ramón.
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Empezar de cero
Empezar de cero no es fácil. Dilis es profesora de Primaria y Enrique Ramón trabajaba en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, pero, al llegar a España, tuvieron que cambiar el chip. “Al principio trabajamos cuidando a dos personas mayores y luego hicimos un curso con una institución. Ella empezó a trabajar de telefonista y yo, a repartir publicidad”, relata.
Cuando llegaron a Huerta de Rey (Burgos), los tres hombres de la familia consiguieron trabajo en las diferentes empresas madereras, mientras que Dilis encontró un empleo en la residencia de personas mayores de Caleruega. “Estamos muy contentos”, asegura, con la esperanza de poder recuperar algún día la conexión con la Universidad y su pasión: la escritura. “En Almería conseguí que la Universidad me publicase mi libro Bio-Eco-Docencia. Dialógica, pedagógica y política (editorial EDUAL) y ahora estoy intentando obtener la equivalencia de mis estudios con la Universidad de Burgos y publicar otro libro”.

Enrique Ramón y su mujer en esta nueva etapa burgalesa
Entre sus objetivos más inmediatos también está recuperar el carné de conducir. “Por alguna razón, Venezuela perdió el convenio”, lamenta, consciente de lo importante que es tener un coche en esta zona rural.
Pese a estar asentados en una casa de alquiler, Ramón echa de menos su país, su gente. “Allí tengo a mi madre, Dionisia Díaz, que vive en Cariaco; mis hermanos, mis amigos… Pero, sobre todo, cuando estás tan lejos, lo que más me preocupa es buscar cómo puedo ayudar a reconstruir mi país en libertad”, subraya mientras enseña una de sus publicaciones en el periódico digital venezolano Tal Cual. “Cuando vivía allí también colaboraba en un programa de radio en el que analizábamos citas de libros desde un punto de vista filosófico porque tengo estudios teológicos”.
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Parroquia de Santa Elena
Pero ¿qué es la Fundación Talento 58? Su creación parte de la parroquia de Santa Elena, en Madrid, y del empuje del padre Javier Igea, como respuesta a la llegada de numerosos inmigrantes venezolanos que acudían a la comunidad en busca de ayuda. En un primer momento, el apoyo fue principalmente asistencial: recogida y envío de medicamentos, distribución de alimentos —especialmente durante la pandemia— y acompañamiento cercano por parte del párroco y los feligreses.
Con el tiempo, al constatar las dificultades de integración social y laboral de muchos migrantes, y gracias a la generosidad de un donante, el proyecto evolucionó hacia un enfoque más estructurado. Así, se constituyó de manera formal en 2022. Desde entonces, trabajan para facilitar oportunidades reales de inserción laboral y desarrollo profesional. “Todas las personas con las que trabajamos han empezado viviendo en grandes ciudades, con todas las dificultades que implica: acceso a la vivienda, falta de medios… En el mundo rural encuentran una oportunidad de vida que puede ser temporal o definitiva. Ellos deciden”, explica el encargado de la zona norte, Jorge Álvaro.
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Actualmente la Fundación Talento 58 ha ayudado en Castilla y León a 250 personas: 150 en la provincia de Zamora, 70 en Palencia y 30 entre Arauzo de Miel y Huerta de Rey, en Burgos. Además tienen una familia en Valladolid y están trabajando en Soria. “No tenemos aun ayudas económicas de las administraciones, pero seguiremos estando implicados mientras haga falta”.