El Correo de Burgos

Así es la empresa de Burgos que ha logrado certificarse y ser una de las cuatro productoras de cannabis medicinal de España

La compañía ribereña se prepara para exportar a mercados europeos como Reino Unido y Alemania

Mo es el CEO de esta empresa ribereña

Mo es el CEO de esta empresa ribereñaL.V.

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Aranda

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Tras más de siete años de trabajo, Taima Growth, compañía radicada en la provincia de Burgos y en la comarca de la Ribera, ha obtenido la licencia para el cultivo de cannabis medicinal. Se trata de una de las cuatro empresas autorizadas en España por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para este fin. “El proceso ha sido muy difícil, pero lo hemos conseguido”, celebra Mo Alyasini, CEO de la compañía.

En la actualidad, la mayor parte de la producción española de cannabis medicinal se destina a mercados internacionales, ya que la normativa nacional, hasta hace poco, solo permitía la fabricación y exportación. Según explica Alyasini,a día de hoy España autoriza la dispensación pero solo en determinados formatos y bajo fórmula magistral, lo que limita el mercado. “En España todavía existe una regulación muy restrictiva frente a otros países europeos”, señala Mo, con la mirada puesta en mercados como Reino Unido, donde el cannabis medicinal ya se utiliza para ayudar a pacientes oncológicos a aliviar efectos secundarios asociados a la quimioterapia, mientras que aquí “su acceso sigue siendo mucho más reducido”.

Superada la primera fase, Taima afronta ahora la última prueba del proceso, la producción de tres lotes que deberán demostrar plena homogeneidad para ser validados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) . “Nosotros cosechamos la flor y retiramos las partes no utilizables. Posteriormente, la flor se envía a un laboratorio certificado, donde se realiza la extracción del principio activo, que es el componente con efecto terapéutico”, concreta.

Inicios

Mo llegó a España desde California en 2016. Tras estudiar Economía y Finanzas en Estados Unidos, se tomó un periodo de pausa profesional durante el cual impartió clases en Madrid. Posteriormente se trasladó a China, donde fundó su primera empresa, una compañía centrada en soluciones de smart cities aplicadas a entornos urbanos y rurales. En China conoció a un emprendedor del sector del cannabis medicinal, una experiencia que marcaría su siguiente paso profesional. “Decidí ponerlo en marcha y regresé a España, donde presenté la idea a distintos potenciales inversores que pudiesen apoyarme en este proyecto”, relata.

Desde el principio tuvo claro que iba a ser un proyecto puntero e innovador, de cultivo indoor y con una tecnología de primer nivel. La inversión para poder desarrollar un proyecto de estas características ha sido alta, superando los 3 millones de euros. “Afortunadamente, he contado con el apoyo de varios inversores que han mostrado interés en el potencial de generar valor social y económico, sin los cuales no habría sido posible lanzar el proyecto” agradece.

El proyecto ha contado íntegramente con capital español. Entre los inversores hay perfiles con amplia experiencia en sectores como la agricultura, las energías renovables o el ámbito financiero, entre otros.

Un punto relevante fue la elección del emplazamiento por las necesidades técnicas y climáticas. “Descartamos zonas del levante por exceso de calor, y también el norte por niveles de humedad demasiado altos. Necesitaba un entorno frío y seco”, señala.

A estos factores se suman los requisitos regulatorios propios de este tipo de actividad, que incluyen estrictos protocolos de seguridad. “Llegamos a analizar más de 200 alternativas hasta encontrar la ubicación idónea en la Ribera”, recuerda el empresario.

Según explica, para poder ser autorizado por la AEMPS, la empresa debe cerrar acuerdos previos con importadores autorizados en los países de destino, así como validar los clientes internacionales, tener una plantilla técnica y las instalaciones necesarias antes del inicio de la actividad, junto con la comunicación a las autoridades competentes. “Es un modelo en el que debes tener todo cerrado antes de empezar a operar, y en el que asumes un riesgo importante desde el inicio”, advierte.

Taima Health Growth

Taima Health GrowthL.V.

Las claves de la producción indoor

Taima es una de las compañías pioneras en España en la producción de cannabis medicinal en entorno indoor altamente controlado; un modelo que se asemeja más a un laboratorio de cultivo farmacéutico que a una instalación agrícola tradicional.

La empresa trabaja a partir de esquejes procedentes de una genetista autorizada en España. El proceso comienza en una primera sala de germinación, diseñada como un entorno de cuarentena, donde se controla de forma estricta la humedad, la temperatura y la iluminación mediante sistemas LED de precisión. “Ahí enraíza en un espacio completamente cerrado, con condiciones ambientales controladas”, señala.

A medida que la planta evoluciona, pasa a una sala de crecimiento en la que cada parámetro está monitorizado y automatizado. La gestión de luz, temperatura, humedad y nutrientes se realiza de forma continua, lo que permite optimizar los ciclos de producción y aumentar la eficiencia del cultivo. “Al controlar todas las variables ambientales conseguimos optimizar el proceso y pasar de tres a hasta cinco cosechas al año”, afirma.

El sistema de iluminación permite además modular el ciclo biológico de la planta con precisión. “Cuando queremos inducir la floración, ajustamos el fotoperiodo a 12 horas de luz y 12 de oscuridad, lo que activa su fase productiva”, concreta.

Aunque el modelo ofrece flexibilidad operativa, la actividad está sujeta a estrictos parámetros regulatorios en cuanto a tipología, características y volúmenes de producción. “Hay margen de actuación, pero cualquier variación debe mantenerse dentro de unos rangos muy definidos. Todo debe ser extremadamente preciso y reproducible”, puntualiza.

Un laboratorio de alta seguridad

La instalación está concebida como un entorno de producción altamente controlado, con sistemas de videovigilancia, monitorización y acceso restringido en cada una de las salas. “Lo más importante es salvaguardar la seguridad de la instalación, tanto para evitar robos como para garantizar la integridad del proceso interno y evitar cualquier tipo de contaminación. Utilizamos acero inoxidable; en las paredes, las conexiones van con silicona sanitaria… hasta las sondas tienen que estar certificadas y adaptadas a las condiciones de producción”, explica.

Empleo y desarrollo del proyecto

En cuanto supere la fase de validación de los tres lotes y obtenga de forma formal la autorización de venta, Taima prevé incrementar su plantilla de los seis puestos actuales hasta alrededor de diez trabajadores. “Contamos con perfiles de muy alto nivel, como el responsable de calidad y el de producción, con experiencia internacional en países como Uruguay y Portugal, que aportan conocimiento especializado al proyecto. Al mismo tiempo, queremos seguir incorporando talento local y formar a personas del entorno en los distintos procesos, especialmente en la fase final de manipulación manual de la flor”, adelanta.

Taima prevé una producción de escala industrial de cannabis medicinal seco, destinada principalmente a mercados internacionales. “Trabajaremos con importadores en Inglaterra y Alemania”, subraya.

¿Para qué se usa este cannabis medicinal?

Según nos explica el CEO de Taima, el uso del cannabis medicinal varía en función de la normativa de cada país, aunque en términos generales se emplea en el tratamiento del dolor crónico como alternativa o complemento a opioides como la morfina. “Se utiliza en pacientes con epilepsia, cáncer o párkinson, pero también en casos de insomnio o determinados trastornos de la conducta alimentaria para estimular el apetito”, concreta.

En Europa, además de la formulación en aceite —actualmente la única autorizada en España—, existen otros formatos como vaporizadores, sistemas de evaporación, parches transdérmicos o supositorios, en función de cada regulación nacional. A partir de los extractos también pueden desarrollarse derivados para formulaciones sólidas, como el polvo destinado a comprimidos. Estados Unidos, por su parte, ha desarrollado adicionalmente formatos específicos como las gominolas medicinales.

Con la autorización de lotes ya concedida, Taima encara ahora su transición de proyecto en desarrollo a productor autorizado de cannabis medicinal en España. Un paso que, según la compañía, consolida años de trabajo técnico, regulatorio y de inversión para posicionarse en un mercado internacional altamente regulado y en expansión.

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