“Como sigamos así, nos vamos a cargar la gallina de los huevos de oro que es la Ribera del Duero”
José Zapatero pide a la Junta que proteja la DO de la proliferación de granjas intensivas y plantas de biogás

José Zapatero posa en uno de sus viñedos
José Zapatero ha ido recopilando y plantando hasta sumar 58 hectáreas de viñedo en la Ribera del Duero, pero también puede presumir de ser uno de los hosteleros referentes de la denominación de Origen. Entre sus proyectos tiene una bodega en La Vid, que completa con un hotel spa-restaurante y con su mítico El Lagar de Isilla, una de las mejores barras de Aranda de Duero. Él lo tiene claro. “Ninguna bodega ni viticultor queremos ir en contra de las granjas de cerdos, pero hay un problema de ordenación que la Junta de Castilla y León debe resolver cuanto antes”, afirma.
José fue uno de los primeros bodegueros que se vio afectado por la implantación de una granja intensiva. Según explica, en su viñedo de San Juan del Monte (Burgos) había proyectado crear un punto de recepción de enoturistas en el que sus clientes completarían la experiencia con una visita al campo y un lugar donde poder probar sus vinos a pie de viña. Para ello contaba con una inversión que superaba los 130.000 euros. “Era un paraje precioso, con el viñedo pegado al monte y las vistas a la Sierra de la Demanda y a la de Madrid. Un sitio idílico y un proyecto muy ilusionante. Cuando me enteré de la nueva granja ya había hecho el pozo. No quedó otra que paralizar el proyecto”, lamenta este empresario viticultor.
Hoy, cinco años después, la granja ha solicitado ya la ampliación a 4.000 cabezas. No es la única. “En Langa de Duero, donde tengo una parte del viñedo, quieren instalar cuatro plantas de biogás y ya hay una, y en Peñaranda y La Vid también tenemos granjas por todos lados. No tiene sentido”, insiste.
Necesidad de proteger
En su opinión, en una comunidad tan grande como Castilla y León, la más grande de España, “lo lógico es reorganizar para que todas las actividades se puedan desarrollar sin dañar unas a otras”. “Todos tenemos que convivir porque todos somos necesarios y bastante tenemos ya con ser empresarios en estos tiempos, pero solo pedimos que se regule y proteja esta zona que, con mucho esfuerzo, se ha posicionado dentro y fuera de España como una de las mayores marcas de calidad de vino del mundo”, defiende, preocupado también por cómo afectan este tipo de explotaciones intensivas al suelo, por los contaminantes, y a los acuíferos.
José Zapatero acudió a la Justicia y perdió. “Esto no solo afecta a los viticultores y bodegueros, también ahuyenta las inversiones a los pueblos y pone en riesgo aún más la despoblación”, advierte, preocupado porque las plantas de biogás están provocando un efecto llamada a nuevas granjas intensivas. “La administración sigue sin escuchar, pero, como sigamos así, nos vamos a cargar la gallina de los huevos de oro que es la Ribera del Duero”, lamenta.
Además, considera que la situación afecta no solo al sector vitivinícola, sino también al desarrollo económico de los municipios vinculados al vino y al enoturismo. Por ello, insiste en la importancia de una planificación adecuada que permita la convivencia entre actividades productivas y preserve el valor de esta zona reconocida. “El enoturismo tiene muchísimo futuro”, apremia.
Viñedo
A pie de viñedo, el año no esta siendo fácil. Según explica este viticultor, aunque el viñedo está en perfectas condiciones y “no hemos tenido ni heladas ni granizo”, la perspectiva de cerrar un segundo año con una cosecha abundante en kilos preocupa. “Si hay mucho vino en las bodegas y el mercado sigue ralentizado, se puede complicar”, advierte.
Por el momento, el estado sanitario es óptimo, pero está “muy adelantado”. “Hace años era impensable vendimiar a principios de septiembre y ahora ya casi se junta con las fiestas patronales de Aranda”, subraya, convencido de que en este adelanto influye tanto el viñedo como el cambio de tendencia de un consumidor que busca vinos con menor graduación alcohólica. “Al final, en lugar de fruta madura, como buscábamos antes, escogemos uvas más frescas para reducir el grado y eso implica vendimiar antes”, puntualiza.
José Zapatero tiene todo el viñedo en ecológico. “Tenemos 117 microparcelas de viña vieja. Me he dedicado a comprar parcelitas de viñas viejas para hacer vino de pueblo y eso nos ha abierto muchas puertas”, asegura sin perder de vista el Mildiu, una enfermedad fúngica que el año pasado causó estragos en muchas zonas de la denominación de origen. “Hay que estar vigilantes”, aconseja este viticultor.
El llamamiento de José cuenta con el respaldo del Consejo Regulador Ribera del Duero, así como de la Asociación de Bodegas Asebor. “Necesitamos que la Junta reaccione y nos ayude a proteger esta tierra de vino con tanto potencial de futuro”, añade el presidente de Asebor, Iker Ugarte.