Sin posibilidad de toros en la plaza oficial, la afición busca una opción en una portátil para las fiestas de Aranda
El Ayuntamiento sigue sin una solución y contrata un nuevo informe al margen del comité de expertos creado por el alcalde

La plaza de toros de Aranda lleva cinco años sin festejos
En la plaza de toros oficial no hay duda, estas fiestas no habrá toros. Sin embargo, la Asociación Toros en Aranda no pierde la esperanza. "Ha sido muy complicado, pero estamos haciendo todo lo posible por organizar una feria alternativa en una plaza portátil", afirma el presidente del colectivo, Marcelino Bartolomé.
Tras conseguir que el Ayuntamiento de Aranda acceda a facilitar una licencia provisional que abra la puerta a la organización de festejos promovidos por un empresario privado, todo dependerá de la reunión que la asociación va a mantener con los presidentes de todas las peñas de Aranda. "Necesitamos un compromiso de asistencia por escrito para que el empresario tenga garantías de viabilidad; si no, será imposible", advierte el presidente, consciente de que ninguna empresa se gasta medio millón de euros en tres festejos si no hay asistencia.
Aunque la asociación mantiene un perfil completamente apolítico y solo tiene como objetivo lograr que vuelvan los toros a Aranda, el portavoz lamenta las reticencias de un equipo de gobierno donde, en su opinión, la mayoría "son antitaurinos".
De celebrarse, la plaza portátil se ubicaría en el terreno de la Junta de Castilla y León, donde se coloca el circo, en la avenida Teresa de Jesús Jornet. "Nuestra idea es celebrar dos corridas de toros y una de picadores", adelanta.
"Es parte de nuestra historia"
La Asociación Toros en Aranda cuenta, a día de hoy, con más de 600 socios. "Aranda siempre ha tenido tradición taurina, siempre ha vivido esta cultura. Yo crecí con ella; mi padre me llevaba siempre a los toros, a La Chata de Aranda, a Roa, Lerma, Burgos... Es parte de nuestra historia, pero en Aranda hemos tenido mala suerte con el conflicto entre el Ayuntamiento y el empresario. Nosotros no buscamos culpables y creo, personalmente, que la responsabilidad va a partes iguales", afirma.
En su opinión, los animalistas han hecho mucho daño al toreo, pero solo hay que ver Madrid o Sevilla. "La gente tiene muchísima afición; es impresionante el ambiente que hay", destaca, sin olvidar la huella económica que dejan los festejos taurinos. "Aranda es el triángulo perfecto: toros, gastronomía y vino. Los toros son motor de turismo y son cultura", añade.
En cifras, continúa, desde que Aranda no tiene feria taurina en fiestas, la hostelería ha perdido un 30% de negocio. "Desde que no hay toros, ya no viene gente de fuera y los que hay, muchos optan por irse", lamenta.
Él lo tiene claro. Más del 50% de los arandinos "están deseando que vuelvan los toros". "No nos metemos en política, pero creo que judicializar el tema fue un error", rechaza, convencido de que el Ayuntamiento debía haber expropiado la plaza en un inicio por falta de pago. "El problema es que nadie ha hecho nada", subraya con pena porque "si las partes no negocian, la plaza terminará cayéndose antes de que se pueda usar".
Por el momento, el Ayuntamiento dilata el procedimiento y ha externalizado la contratación de un nuevo informe jurídico por un total de 15.730 euros, un movimiento que choca si tenemos en cuenta que es una medida que el Consistorio ha tomado de forma unilateral, sin tener en cuenta a los abogados que forman parte del comité de expertos que el alcalde convocó en enero de 2026.
Aunque los participantes tienen la obligación de proteger la confidencialidad del proceso, por imposición del Ayuntamiento, según ha podido saber este periódico, no ha habido un trabajo continuo. De hecho, la última reunión fue hace más de un mes. Lejos queda así el objetivo de tener una solución antes de verano.
Tras la negativa de la Plataforma Ciudadana por la Plaza de Toros, que renunció a participar al entender que la confidencialidad no tenía cabida ni era legal porque afecta a informes de funcionarios públicos y atenta contra la Ley de Transparencia, el comité está formado por Jesús Mozo Amo, magistrado de lo Contencioso-Administrativo de la Sala III del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en excedencia y secretario general del Ayuntamiento de Valladolid; Alfonso Cuesta, Rafael de las Heras y Javier Esgueva, abogados de Aranda de Duero; y un fedatario del Ayuntamiento que actúa como secretario de actas y acuerdos.
Tres opciones
Sobre la mesa hay tres opciones: rescindir el contrato si los expertos comprueban que los incumplimientos denunciados por la plataforma siguen vigentes; obligar al empresario a cumplirlo; o comprar la plaza de toros.
Los expertos insisten, es una decisión política, pero, sea como sea, "va a costar mucho dinero". Y es que, según explican los especialistas, la decisión que se adopte terminará en un nuevo procedimiento judicial, donde se abrirá una nueva lucha, esta vez económica.