El sector vitivinícola de Burgos reclama mejores carreteras, el tren Directo y menos burocracia
Bodegueras y profesionales del vino piden a la Diputación medidas para mejorar la conectividad digital, facilitar el relevo generacional y reforzar la competitividad

El presidente de la Diputación en un momento del encuentro con mujeres rurales de Ribera y Arlanza
Mejorar las comunicaciones por carretera, recuperar el tren directo Madrid-Aranda-Burgos, garantizar la conectividad digital, facilitar el relevo generacional y reducir la burocracia. Son algunas de las principales demandas trasladadas por el sector vitivinícola a la Diputación de Burgos durante una jornada celebrada en Pedrosa de Duero con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, en la que bodegueras y otras profesionales del sector han reclamado medidas para reforzar la competitividad del vino y el desarrollo del medio rural.
Y es que, aunque el vino se ha consolidado como un indiscutible motor de desarrollo en la España Vaciada, llenando de vida los pueblos, hay asignaturas pendientes que siguen lejos de resolverse. “Hemos escuchado a bodegueras, a hosteleras, a todas esas mujeres que están relacionadas con el mundo del vino, con el sector productivo de sus pueblos y que tienen mucho que decir y mucho que enseñarnos a las administraciones en cuanto a sus necesidades para que el futuro de nuestros pueblos pueda seguir siendo una realidad”, afirma Inmaculada Sierra, portavoz de la Diputación.
La primera gran necesidad se centra en las comunicaciones por carretera. “Mejorar las infraestructuras es ampliar, en este caso, nuestra capacidad de las carreteras, de la red provincial, no solo para que lleguen turistas a vernos, sino también para que la propia producción tenga y discurra en mejores condiciones”, añade el presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez.
Según explica, el sector vitivinícola es “muy competitivo” y “muy innovador”, y necesita permanentemente “estar transformándose”. “Desgraciadamente, las administraciones públicas nunca están al ritmo del propio sector, nunca están al ritmo del propio mercado”, admite, consciente de que hablar de vino es hablar de provincia y territorio. “El vino fija población, garantiza la supervivencia de nuestros pueblos y genera oportunidades de desarrollo”, destaca, sin olvidar el tren Directo Madrid-Aranda-Burgos, cuya reapertura lleva aplazando el Gobierno de España desde que cerró en 2014. “Hay una demanda nítida de recuperar el tren directo como un primer paso para también establecer un flujo permanente entre los puntos que une y también ampliar las infraestructuras de la red viaria provincial, autonómica y nacional”, señala Suárez.
Ribera
“El enoturista cada vez es más exigente. Necesitamos proteger la Ribera del Duero”
Loreto Velázquez
La provincia de Burgos ha perdido cobertura
Otra demanda urgente es la conectividad digital, donde, admite, hay “un déficit enorme”. “La provincia de Burgos ha perdido cobertura, no ha extendido la banda ancha como se tenía que hacer y eso redunda en que las bodegas son menos competitivas, reciben menos turismo y hay menos oportunidades”, subraya.
El sector aprovechó su encuentro para solicitar medidas que favorezcan el relevo generacional y que acaben con una burocracia que entierra en papeles al sector, como ha denunciado en numerosas ocasiones la asociación de bodegas Asebor. “Todo este entramado, toda esta arquitectura administrativa redunda en una menor competitividad con respecto a otros territorios, Italia, Toscana, que lo hacen de otra forma mucho más clara, mucho más rápida y están a lo que tienen que estar. Así nos lo han trasladado hoy”, apunta.
El presidente de la Diputación va más allá y asegura que mejorarán las infraestructuras para que la industria del vino sea más competitiva. Suárez extiende el foco al potencial universitario y formativo que tiene la ciudad para dirigirlo al mundo del vino y a aplicaciones relacionadas, como el sector de la madera, “transformando productos para hacer también que nuestras tierras vinícolas sean mejores”. Con este objetivo, la Diputación insiste en la importancia de seguir apostando por la formación, especialmente de las mujeres rurales.
Del mismo modo, el presidente provincial destaca la relevancia de acercar el vino a los jóvenes, con proyectos innovadores que escuchen al consumidor. “Una botella de vino no solo es el trabajo de los viticultores y de las bodegas; no solo es el trabajo de marketing y el trabajo que hace que se venda ese producto; es todo lo que implica culturalmente y patrimonialmente”, defiende.
Bajo esta perspectiva, el presidente de la Diputación reivindica el peso de las denominaciones de origen Ribera del Duero y Arlanza en la provincia de Burgos y, sobre todo, en el norte e incluso en la capital, donde el consumo de vino no siempre tiene su origen en la provincia. “No puede ser que la zona norte de Burgos, incluso la propia capital, tenga consumos de otras denominaciones que no pertenecen a la provincia de Burgos, prácticamente por encima de las nuestras”, rechaza, decidido a poner en marcha “acciones concretas” en el plazo de un mes.
El encuentro es una iniciativa puesta en marcha por el departamento de Acción Social y tuvo lugar en Bodegas Carmelo Rodero.