El Correo de Burgos

La Brigada de Obras de Aranda aparca sus tareas habituales para atender la emergencia del ARU de Santa Catalina

El Ayuntamiento avanza en la resolución del contrato con Aplibur, estudia alternativas para retomar la rehabilitación y licita las obras de reurbanización del ámbito de Santa Catalina, a las que se han presentado dos empresas

Los vecinos del ARU están hartos y muy preocupados

Los vecinos del ARU están hartos y muy preocupadosL.V.

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Aranda

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Veintitrés días después de iniciar el expediente de resolución del contrato con Aplibur por los incumplimientos en el ARU de Santa Catalina, el Ayuntamiento de Aranda avanza en el control de una obra que está muy lejos de terminar. Como primera medida, toda la plantilla de la Brigada Municipal de Obras ha dejado sus tareas habituales para centrarse en cerrar los huecos de las escaleras de los edificios afectados y evitar que siga entrando agua y frío.

Según explica el departamento de Urbanismo, las lluvias persistentes de los días 3 y 4 de octubre hicieron necesaria la intervención conjunta de los Bomberos y la Brigada Municipal de Obras. Se instalaron cerramientos provisionales en Lerma 1 y Lerma 5 y se desviaron las bajantes hacia el exterior para reducir la entrada de agua. También se reforzaron las rampas de acceso de varios portales y se retiraron elementos con riesgo de caída, entre ellos una chapa en Sedano 5 y partes de un alero con peligro de desprendimiento.

Durante las semanas posteriores, la Brigada Municipal de Obras continuó con los trabajos de protección. Entre las actuaciones realizadas figuran el cierre provisional de las nuevas escaleras de Lerma 1 y Lerma 5 con chapa lacada y metacrilato; el cerramiento de las cajas de escalera de Sedano 1, 3 y 5 con tabiques de pladur y aislamiento; el aseguramiento y la fijación de los cuadros eléctricos de todos los portales, y la adaptación provisional de las bajantes mediante codos para alejar el agua de las fachadas y reducir las filtraciones hasta que se instalen los canalones definitivos.

Para ejecutar estas actuaciones urgentes, la Brigada Municipal destinó a toda su plantilla, formada por un encargado y trece operarios, que trabajaron de forma continuada durante más de dos semanas en los edificios afectados.

En una segunda fase, y para dar continuidad a esta primera intervención, el Ayuntamiento ha tramitado un contrato con una empresa especializada que ya ha comenzado a ejecutar cerramientos provisionales de pladur en los portales que permanecían abiertos.

Estas medidas se complementan con el seguimiento de las condiciones de seguridad y salud, en coordinación con la Inspección de Trabajo, así como con las labores de limpieza y desratización realizadas por el departamento municipal de Medio Ambiente en las zonas afectadas y en el alcantarillado.

Evaluación técnica

Aunque los vecinos se muestran muy críticos con la gestión municipal y llegaron incluso a pedir la dimisión del alcalde y de la concejala de Obras, el Ayuntamiento asegura que durante los últimos meses ha mantenido un seguimiento continuo de las obras y reuniones con la dirección facultativa, proveedores, empresas y demás agentes implicados. “En octubre, este trabajo se ha centrado en revisar y documentar con precisión los trabajos ejecutados, los materiales disponibles y las actuaciones pendientes”, señalan desde el Consistorio.

Con este objetivo, explican, se han mantenido contactos con subcontratistas y proveedores de estructuras, ascensores, ventanas, albañilería y electricidad para conocer el estado de los trabajos, la disponibilidad de materiales y los suministros pendientes, así como para estudiar alternativas que permitan retomar la rehabilitación con “la mayor agilidad posible”.

Además, el Ayuntamiento ha contactado con empresas locales del sector para estudiar su posible participación, tanto en la reanudación de los trabajos ya iniciados como en otras fórmulas para ejecutar las actuaciones pendientes.

En cuanto a Aplibur, la empresa adjudicataria del proyecto inicial, la resolución del contrato continúa en tramitación. Ya se han realizado las notificaciones y comunicaciones correspondientes y se están recabando los informes técnicos y jurídicos necesarios para analizar las alegaciones presentadas por la constructora. Por otro lado, el Consistorio se ha puesto en contacto con la Junta de Castilla y León para facilitar la continuidad del proyecto y planificar las próximas actuaciones. Y es que no hay que olvidar que el tiempo apremia. El último plazo dado por Europa para no perder la subvención expira el 27 de octubre de 2027.

Preparación de la reurbanización de Santa Catalina

De forma paralela, y dado que aún quedan otras obras por ejecutar vinculadas también a la subvención concedida por la Unión Europea, el Ayuntamiento avanza en la preparación de la reurbanización del ámbito de Santa Catalina.

Según explica el departamento que dirige Ana María Hervás, durante las últimas semanas se ha publicado la licitación del contrato de obras, al que se han presentado dos empresas. También se han licitado los contratos para la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud.

Desde el Ayuntamiento aseguran que la prioridad municipal es proteger los edificios, garantizar la seguridad de los residentes y adoptar las medidas técnicas, administrativas y sociales necesarias para que el proyecto continúe avanzando hasta su finalización.

¿Dónde está mi tendedero?

Impotentes, los vecinos continúan con su día a día, “hartos y cansados”. “Estamos muy preocupados ante la posibilidad de que el Ayuntamiento no llegue a tiempo y perdamos la subvención. ¿Qué pasará entonces?”, pregunta Conchi, una vecina, mientras enseña cómo ha quedado el tapiado del hueco de la escalera de su bloque en la calle Sedano. “Han puesto todo de pladur, pero hubiese sido mejor hacer un hueco para una ventana y cerrarlo con algún plástico duro. Así entraría luz y no habría tanta oscuridad”, lamenta.

Aunque puede parecer nimio, Conchi extiende su preocupación a carencias que le afectan también en el día a día, como la retirada de los tendederos. “Es una cosa que necesitamos”, urge.

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