Presentación literaria
Pilar Adón: «La adolescencia es un tiempo muy salvaje que te marca de por vida»
La escritora madrileña presenta este miércoles, 24 de septiembre, en el Museo de la Evolución Humana el volumen de relatos ‘Las iras’ (Galaxia Gutenberg) a partir de las 20.15 horas

La escritora, traductora y editora Pilar Adón.
Es una de las autoras más destacadas de su generación. Pilar Adón (Madrid, 1971) es novelista, cuentista, poeta, editora y traductora de autores anglosajones tan indiscutibles como Henry James, Edith Wharton, John Folwles o Penelope Fitzgerald. La artista literaria total. «Ha sido un proceso paulatino, no lo he sido todo de golpe», ríe. «En mi familia no había nadie dedicado a la literatura. Pero desde pequeña, sin saber por qué, empecé con una vocación y una atracción enorme por los libros. Sólo quería que me dejaran en paz para leer», recuerda con simpatía la escritora madrileña, que este miércoles charlará con los lectores burgaleses de su última obra, ‘Las iras’ (Galaxia Gutenberg).
La presentación será este miércoles en el salón de actos del Museo de la Evolución Humana a partir de las 20.15 horas en un acto con entrada libre hasta completar el aforo. Adón está acompañada por el escritor y director de la Escuela de Escritores de Burgos Jesús Pérez y la conversación también se podrá seguir en directo a través del canal de Youtube del museo.
El anterior libro a ‘Las iras’ trajo un carro, y también un carrusel, de buenas noticias a Pilar Adón. La novela ‘De bestias y aves’ (Galaxia Gutenberg, 2022) obtuvo algunos de los galardones literarios más importantes que se otorgan en España: el Premio Francisco Umbral al Libro del Año, el Premio Cálamo Otra Mirada, el Premio de la Crítica de Narrativa y el Premio Nacional de Literatura. Ser laureada con estos dos últimos galardones por un mismo título, algo poco habitual, hizo que Adón ingresara en una exclusiva nómina de autores que también recibieron ambos premios: Ana María Matute, Luis Mateo Díez, Antonio Muñoz Molina, Juan Marsé, Cristina Fernández Cubas, Ramiro Pinilla, Rafael Chirbes, Luis Landero o Fernando Aramburu, entre otros.
«Esos premios fueron un regalo para ‘De bestias y aves’. De repente, un año después de su publicación, empieza a recibir esos galardones y el libro vuelve a las librerías con una presencia mayor, llega a los clubes de lectura, sale en los medios... Renace y la alegría es enorme», indica la autora ‘Las efímeras’ o ‘Las hijas de Sara’. «Esta novela siempre fue un libro muy especial para mí porque, aunque tiene algunos de mis temas más habituales -el miedo, el aislamiento, la presencia de la naturaleza, los personajes femeninos-, fue diferente porque durante su escritura se me fue mi padre... Nuestra relación fue muy particular, en especial durante la adolescencia, donde comencé a cuestionarle muchas cosas. Mucho tiempo después, reconducimos nuestro vínculo y tuvimos conversaciones increíbles antes de irse», confiesa y apunta que el fallecimiento de su padre interrumpió la escritura de la novela y le salió un poemario, ‘Da dolor’ (La Bella Varsovia, 2020).
Vocación de conjunto
‘Las iras’ es el cuarto libro de cuentos que publica Pilar Adón. Como en otras ocasiones, la autora crea un conglomerado de historias que rezuman una atmósfera similar, parecidas protagonistas -son niñas o adolescentes mayoritariamente- y un desborde de sentimientos que anegan lugares de miedo, hostilidad y miedo. «Es un libro que fui escribiendo con vocación de conjunto. Yo terminaba un cuento e iniciaba de manera inmediata el siguiente, como si la historia no acabara. Así seguía hablando de la ira, de estas niñas que se sienten traicionadas, víctimas, y que actúan de manera que las acaban convirtiendo en monstruos...», explica Adón.
Durante la confección de esta obra, la propia autora se preguntó por qué estaba escribiendo «de este forma tan voraz sobre la ira, la traición, la sensación de abandono... hasta que llegó un momento que me dije que ya había contado todo lo que quería contar. Fue un proceso muy parecido al de una novela, pero con cuentos».
Entre los dieciocho que reúne ‘Las iras’ hay piezas de diferente extensión. Algunos de apenas dos o tres páginas, como ‘El cazador’, ‘En el páramo’ o ‘En el nombre de la hija’ -verdaderos puñetazos literarios- y otros mucho más extensos, como ‘Roca blanca, fondo azul’, que es un relato antológico. «Ese cuento tiene mucho que ver con ‘De bestias y aves’ y es el relato donde yo quería salvar a la protagonista. En otros cuentos no tengo esa clemencia [ríe] y termina de una manera complicada, pero en este quería que ella exorcizara ese dolor que arrastran casi todos los personajes del libro».

Pilar Adón fue premio Nacional de Narrativa en 2023 por 'De bestias y aves'.
Las protagonistas de ‘Las iras’ comparten, además de un ramillete de sentimientos parejos, una edad parecida, la última infancia o la primera adolescencia. «Es un tiempo muy complicado que cuando crecemos vamos olvidando... Yo lo tengo muy presente en mi propia memoria. Es una edad donde el primer amor es el amor, la primera traición es la traición, el primer desengaño... Todo se vive de forma tremenda porque es la primera vez que nos pasan esas cosas y no tenemos herramientas ni emocionales ni sociales para gestionarlas. La adolescencia es un tiempo muy salvaje que te marca de por vida y estas niñas del libro, que no tienen un respaldo, que se sienten solas, viven situaciones muy extremas y reaccionan también de forma extrema», subraya la escritora.
Belleza y horror
En las páginas de ‘Las iras’ navegamos en una dualidad que quizá pueda parecer extraña, pero artísticamente puede llegar a sitios insospechados: la belleza y el horror. «En las atmósferas que creo en mis historias hay mucho del Romanticismo como movimiento filosófico, literario y estético. La palabra de lo sublime la he tenido en mente desde hace muchísimos años, la mezcla de la belleza y el horror... La belleza de una tormenta, un abismo o un acantilado es hermosa y nos atrae.Pero al mismo tiempo nos pone en riesgo, en peligro. Esta mezcla está muy presente en estos cuentos», advierte la autora. «Y aunque hay horror, no hay violencia explícita, ni sangre ni palabras malsonantes... A mí, como lectora, me gusta mucho que se me inquiete, se me azuce desde la literatura».
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El último título de Adón, además de estos personajes a los que podemos poner la cara de la ilustración de la portada -obra de la artista polaca Ewa Cwikla «que ha generado mucho debate en mi entorno»-, tenemos mucha naturaleza, un tiempo meteorológico que ilumina u oscurece la narración, la lucha dual entre el encierro y la libertad o citas constantes a la Biblia y la religión.
«En todos los cuentos hay alguna cita bíblica. Yen uno convierto a Caín y a Abel en dos hermanas.Caín, según la Biblia, fue el primer ser que ejerció la ira. Pero también fue receptor de ella. De alguna manera esto está presente en todos los cuentos», detalla la escritora.
Estas palabras de Andrés Seoane en el suplemento La Lectura de El Mundo resumen con tino y bisturí la literatura de Pilar Adón: «Sus lectores saben qué no deben buscar en su obra: simplezas, convencionalismos, lecturas fáciles y temas obvios. [...] Yes en el cuento donde descollan las grandes virtudes de la escritora: su magistral uso de las elipsis y el tiempo suspendido, la extrañeza que provoca la realidad que enfoca su mirada y, especialmente, los silencios, todo aquello que no se nos termina de decir y que el lector debe ir rellenando por sí mismo». Bien dicho.