Presentación literaria
Francisco Narla inicia su propio Camino de Santiago con 'Ultreia'
El escritor lucense presenta este miércoles, 18 de marzo, la primera parte de su trilogía sobre la ciudad compostelana en la librería Hijos de Santiago Rodríguez a partir de las 20 horas

Francisco Narla presenta en Burgos su nueva novela, 'Ultreia'.
Comenzó escribiendo historias de terror y policiacas, pero pronto se dio cuenta de que lo suyo era la novela histórica. Francisco Narla (Lugo, 1978) viró su carrera hacia este género en 2012 con ‘Assur’, una aventura de vikingos en Galicia en plena Edad Media, para recorrer a través de su literatura algunos de los momentos más insólitos y a veces desconocidos de la historia de España con títulos como ‘Laín. El bastardo’ (2018), ‘Breo. El celta que desafió a Roma’ (2023) o ‘El buen vasallo’ (2024), una ficción que relata la vida de Diego Rodríguez, el hijo del Cid.
Este miércoles regresa a Burgos para hablar de su última obra, ‘Ultreia’ (editorial istoría), primer volumen de una trilogía que el autor gallego publicará este año al completo. La cita será en Hijos de Santiago Rodríguez a las 20 horas, con entrada libre hasta completar el aforo.
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Narla es un autor prolífico que no deja a su parroquia de lectores sin un año con novela nueva. Pues este año habrá triple ración, porque en los próximos meses llegarán a las librerías las otras dos partes de la trilogía, en junio y en septiembre. «Desde el sello istoría se está intentando hacer algo importante con este movimiento editorial y yo me siento muy agradecido con el Grupo Planeta por apostar por mi obra», señala el escritor gallego sobre esta nueva marca nacida en abril de 2025. «Ahora en marzo ha salido ‘Ultreia’. La segunda novela se titulará ‘Suseia’, que trata sobre el arte en el Camino y el protagonista principal es el maestro Mateo», apunta. «Y la tercera, ‘Santiago’, habla sobre la redención en el Camino. O si quieres, sobre la espiritualidad del Camino. Entre las tres novelas intento plantear la Ruta Jacobea como un protagonista a través de las tres fases arquitectónicas de la Catedral de Santiago, ancla física de la historia».
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La obra que presenta Francisco Narla este miércoles en Burgos nos lleva hasta año 1117. Con la excusa de construir una nueva catedral, el obispo Diego Gelmírez ahoga en impuestos a Compostela. Y no sólo financia con ellos las colosales obras del templo: también mantiene un ejército propio, engorda sus arcas personales y levanta un palacio tan ostentoso como insultante. Los únicos que pueden enfrentarse al obispo son los poderosos. Nobles, mercaderes, la reina doña Urraca y su heredero. Pero no lo hacen, luchan entre sí, rapiñan las migajas. Mientras, a los humildes, al pueblo, sólo le queda una certeza: el hambre... y la esperanza de una revuelta. Ajenos, los peregrinos llegan a una Compostela desgarrada por la ambición y amenazada por los fanáticos almorávides, impacientes por cruzar el Tajo y derribar la cruz.

Narla, presentando la novela en Santiago.
Y, sin embargo, el destino de Compostela no lo decidirá la corona o la mitra. El destino de Compostela está en manos de una ratera y de un cantero. La hija de un orfebre arruinado por el obispo Gelmírez y un jorobado roto por la muerte de su propia hija. Ella roba en los callejones, y vuela por los tejados. Él ahoga sus penas en sidra, y talla demonios en piedra. Ambos se verán atrapados en una conjura que los cambiará para siempre, a ellos y a Compostela.
Un prelado de cuidado
El poder está representado en la novela por el obispo Diego Gelmírez (c. 1068 -C. 1140), un religioso que hizo de la corrupción su forma de gobernar. A pesar de tener el gran mérito de impulsar el proyecto de la nuevo Seo compostelana y el propio Camino, sus tramas políticas y sus trucos económicos pesan más a la hora de configurar el personaje que ha pasado a la posteridad. «’Ultreia’ sucede durante la construcción de la catedral románica. Se muestra el poder y la corrupción en manos del famosísimo obispo Gelmírez, un personaje real de la Galicia de los siglos XI y XII. Nos consta que no pudo justificar los costes de la Catedral, que se trajo sus propios pisanos y genoveses para tener su propia armada, que arruinó un montón de tenderos de la ciudad quedándose con la mayor parte de los comercios de la rúa dos Concheiros o que bajó a Braga para robar las reliquias de santa Susana, san Fructuoso, san Silvestre y san Cucufate de su sede arzobispal en una operación digna de los marines. Así, pensaba, Santiago tendría más relevancia», destaca Narla.
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«Otra más, y muy importante. Pasa de ser obispo a arzobispo. Y lo hace sobornando al papa Calixto II. En teoría, el arzobispado era el de Mérida. Pero Gelmírez puso la excusa de que, como Mérida estaba en manos almorávides y ocupada, pues que ¿por qué no puede ir cogiéndolo Compostela, que está en tierra liberada y que no hay influencia mora? Y Compostela se queda con el arzobispado de Mérida en un robo flagrante», asevera el escritor y nos relata otra argucia más del prelado. «El famoso Códice Calixtino, llamado ‘Liber Sancti Iacobi’, es una maravillosa obra como muestra del Camino, sus liturgias, la música... un ejemplo de obra propagandística exitosa. Pero nunca fue sancionado ni visto por el papa, fue una falsificación de Gelmírez para dar más notoriedad al libro», explica y cita a una mujer, una de las némesis del obispo en la novela. «La reina Urraca de León debería estar mejor tratada por la historiografía clásica. Gelmírez la llamaba Jezabel, hija de Eva y sierpe venenosa», ríe. «Era una mujer excepcional, sin duda alguna».
Narla cambiado la forma de trabajar. «Antiguamente metía muchas horas de biblioteca, búsquedas en internet... pero había mucho trabajo en balde, muchas horas muertas en las que no conseguía lo que quería. Pero en los últimos años, gracias a mi carrera literaria, he ido adquiriendo amistad con distintos catedráticos y eso me ha servido para hacer algo que es mucho más cómodo, que es fiarse de aquellos que realmente saben» confiesa Narla. «Claro que leo y estudio muchas fuentes, pero hace tiempo que llegué a la conclusión de que es imposible que como escritor yo sepa tanto como un medievalista que lleva 40 años al estudio de un tema o de un periodo concreto» señala y enumera una serie de nombres que han sido fundamentales para conocer la época de ‘Ultreia’, como David Porrinas, Ángel G. Gordo Molina o Francisco Singul, entre otros de los que cita en la nota final de la novela.

Francisco Narla, en las alturas de la Catedral de Santiago.
La Ruta Jacobea, que rasga de este a oeste la provincia de Burgos, configuró gran parte de la España medieval y fue una senda, además de espiritual, artística y comercial, que transitaron millones de europeos a lo largo de los siglos. Y ahí sigue. «El Camino es algo inabarcable y tuve que asumir, en mi propósito literario, que debían ser tres novelas y en tres periodos distintos para poder mostrar las luchas de poder entre la Iglesia y los distintos territorios que cruza, la circulación de canteros y artistas por itinerarios de ida y vuelta, los peregrinos que llegaban de todos lados, los tratantes de ganado y su movimiento de reses o las ideas se movían de un lado a otro... El Camino fue un importantísimo eje vertebrador de política, religión, arte y economía. Como dijo Goethe, Europa se forjó peregrinando», concluye Narla.