El Correo de Burgos

Julián Calero: «El Burgos volverá algún día a Primera División»

El entrenador Julián Calero presenta este martes, 9 de junio, en la Casa del Cordón su libro ‘Fútbol al rescate’ (Atticus) a partir de las 20 horas

Julián Calero, en la presentación del libro el 3 de junio en Parla.

Julián Calero, en la presentación del libro el 3 de junio en Parla.AYUNTAMIENTO DE PARLA

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Ya forma parte de la historia de Burgos y del Burgos. Ningún aficionado del club del Arlanzón olvida su estampa, vestido siempre de negro, dando constantemente órdenes desde la banda. O las ruedas de prensa tras los entrenamientos o partidos donde siempre se colaban otros temas más allá del propio balompié. La huella que dejó en la ciudad el técnico Julián Calero es imborrable y eso se percibe en su libro 'Fútbol al rescate (editorial Atticus)', que este martes presenta en el auditorio de la Casa del Cordón a partir de las 20 horas acompañado por el periodista Rodrigo Pérez Barredo. La entrada es libre hasta completar el aforo.

Cuando se habla de la trayectoria vital de una persona singular, a la que parece que el destino le ha brindado ser testigo o protagonista de relevantes hechos históricos, siempre se dice «esto merece un libro». Pues eso pensó el propio Calero. «’Fútbol al rescate’ fue concebido como una terapia por los acontecimientos que yo viví en el los atentados del 11-M de 2004. Estando en Burgos, cada vez que veía esas imágenes se me hacía dentro una bola, no podía ni verlas. Yo era policía municipal de Madrid en aquella época y vi muchos cadáveres, personas heridas, sufrimiento... Fue un ‘shock’ mental enorme», recuerda y destaca que ese capítulo dedicado al 11-M lo escribió en colaboración con Pérez Barredo. «Mientras entrenaba fui tomando anotaciones, pero era incapaz de escribir el libro. Finalmente lo retomé cuando acabó mi etapa en el Levante el pasado diciembre».

«'Fútbol al rescate' no es un libro de fútbol. Es un libro sobre identidad, carácter y sentido», indica el autor en la introducción. «Así es. A lo largo de las páginas hablo mucho de factores que determinan tu camino en la vida, como las casualidades, las personas que se cruzan contigo y te cambian el rumbo, las enseñanzas que te examinan, los momentos duros y los momentos de risa... Todo aderezado con el hilo conductor del fútbol, intentando profundizar y descubrirme a mí mismo».

Volver a «su yo niño» ha sido toda una experiencia para Julián Calero. Regresar a aquellas calles del barrio de El Nido de Parla donde se crió, donde el balón le salvó de las drogas o la delincuencia, donde comenzó a saborear las mieles y las hieles del fútbol modesto por los campos de la comunidad de Madrid. «Dónde te crías, con quién compartes tu infancia y tu juventud, te marca de por vida. El Nido era un barrio complicado, donde había que estar muy vivo, ágil y atento a todo. Estábamos todo el día en la calle jugando al fútbol, lo que me alejó de otras malas tentaciones que estaban a mano de todos», explica.

Como jugador, Calero formó parte de clubes de Tercera y Segunda División B como CF Fuenlabrada, CA Pinto, la RSD Alcalá, CA Valdemoro y CD Coslada. Esa larga experiencia en el fútbol modesto también fraguó la personalidad del futuro entrenador. «Soy de los que pienso que que para ser entrenador hay que haber sido antes jugador, aunque hay excepciones. Si tú dominas lo que experimenta un jugador cuando no juega, lo que siente un jugador cuando pierde, cómo funciona su entorno, los focos de presión que existen sobre un vestuario... tienes ventaja sobre quien no lo ha vivido, conoces las entrañas del futbolista. A eso hay que unir una formación técnica, un método de trabajo, no se es un buen entrenador sólo por haber sido un gran jugador», asevera.

Julián entrenador

La carrera en los banquillos de Julián Calero empezó en equipos de Parla, para continuar en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, segundo de ‘Míchel’ en el Rayo Vallecano y los juveniles del Real Madrid. «Fue una gran escuela para mí. Me llevó ‘Míchel’, que era el director de la cantera. Es un club grandísimo y hay que cuidar mucho a los chicos a nivel personal. Todos están a un pasito del máximo nivel, pero muchos se quedan. Gestionarlo no es nada fácil», admite Calero. «Tener un buen entorno familiar, con estabilidad, y un buen agente que asesore al jugador con criterio y valores puede hacer que tenga un buen futuro. Lo contrario es un fracaso casi seguro».

Calero, con J. J. Matos y Mourad, en su etapa del Burgos CF.

Calero, con J. J. Matos y Mourad, en su etapa del Burgos CF.TOMÁS ALONSO

Tras pasar por otros clubes, Julián Calero vivió dos experiencias en el extranjero. Una en el Al Jazira Club, como segundo de Luis Milla (2013) y otra en el FC Oporto como ayudante de Julen Lopetegui, con quien disputó dos temporadas la Liga de Campeones y coincidió con grandes jugadores como Íker Casillas. «En el segundo año en Oporto tuvimos que remodelar el equipo porque salió gente muy importante por unos 140 millones de euros. Entonces vino Íker, un chico extraordinario y gran profesional, por no hablar de su calidad como portero, excepcional».

Después marchó a Oviedo como segundo de Fernando Hierro (2016-17). Allí conoció a un gran delantero, llamado Miguel Pérez Cuesta y apodado ‘Michu’. «Como hemos comentado antes, ahí aparecieron personas que viraron mi rumbo, algo que percibes con el paso del tiempo» señala y recuerda al preparador físico Juan Carlos Martínez-Castrejo, que en 1998 le ayudó a preparar sus oposiciones a la Policía Municipal de Madrid y que posteriormente le presentó a ‘Míchel’. «Que me llevó al Real Madrid, donde conozco a Hierro que me lleva al Oviedo y luego al Mundial de Rusia de 2018. Y en el Oviedo conozco a ‘Michu’ que me lleva al Burgos... Si quito a alguien de esta ecuación, mi vida no hubiera sido la misma y yo no hubiera escrito este libro seguramente».

Otro episodio que narra, como todos los del libro, de forma directa y muy clara Julián Calero es su participación en el equipo técnico de la selección Española en el Mundial de Rusia de 2018, donde ‘la Roja’ fue eliminada en la tanda de penaltis por la anfitriona en octavos de final. El entrenador llegó junto a Fernando Hierro tras el cese de Julen Lopetegui dos días antes del debut del combinado nacional. «En 'Fútbol al rescate' esta historia ocupa dos capítulos, que se produjo en unas circunstancias increíbles. Yo tuve muy claro que si había llegado hasta allí no era para aprender, era para aportar», aclara.

Tras el Mundial, Calero estuvo en China y en el Rayo Majadahonda. Y entonces llegó para el técnico madrileño el momento de arribar en el césped leal de El Plantío. «Justo en pandemia, me llamó ‘Michu’ para ir al Burgos, donde era y sigue siendo el director deportivo. Tuve una sensación, una intuición, que me dijo que tenía que ir allí. Y no me equivoqué, porque fueron tres años increíbles», confiesa Calero.

3 años en Burgos

La memoria a veces guarda como un tesoro los momentos buenos y deja correr por el sumidero del olvido los peores. En el Burgos CF, Calero vivió ambas. Tardó en sentarse en el banquillo porque la directiva de ese momento, presidida por Antonio Caselli, no acababa de pagar el finiquito al anterior entrenador, José María Salmerón. Calero estuvo varios meses viendo los partidos del equipo desde la grada hasta que por fin, en enero de 2021, se resolvió la situación.

Calero protesta una jugada en un partido en El Plantío.

Calero protesta una jugada en un partido en El Plantío.TOMÁS ALONSO

Pero luego vino el asunto de los impagos a la plantilla. Tras una temporada muy penosa en lo institucional, en lo deportivo fue un gran éxito que se cerró con el ascenso del Burgos CF en Almendralejo con aquel recordado gol de Saúl Berjón al Athletic B. «Fue algo decisivo para el club. Si no llegamos a ascender esa temporada, el Burgos posiblemente hubiera desaparecido».

Las dos siguientes temporadas de Calero en el club blanquinegro fueron «muy buenas. La primera, muy digna. Y en la segunda hicimos una primera vuelta excelente, hasta fuimos líderes, estuvimos en play off... pero no teníamos profundidad de banquillo en comparación a otros grandes equipos de la categoría y el paso de las jornadas nos pusieron más abajo» explica Calero y recuerda el récord de imbatibilidad que consiguieron y que tan famoso hizo en todo el fútbol español al guardameta onubense del Burgos, José Antonio Caro, ‘Churripi’. «El Burgos terminará volviendo a Primera División. Las masas sociales al final marcan el destino de un club, siempre que hagas las cosas con coherencia», subraya.

Luego arribó en el FC Cartagena, donde mantuvo al equipo en Segunda División tras cogerlo en descenso, y el Levante UD. Y llegó la dana de Valencia. «Yo estuve en el epicentro de la tormenta, en Chiva, y vivimos una situación brutal. Mi experiencia como policía en el 11-M me ayudó a estar tranquilo cuando los demás estaban nerviosos... Cuando tú estás sereno y los demás no, tienes más ojos que ellos. Luego tuve la labor de liderar un equipo antes y después del barro. Cómo nos rompió la dana y cómo tuvimos que hacer para volver a competir después de una desgracia tan grande cuyos restos veíamos cuando íbamos a entrenar... Lo cuento en un capítulo muy especial del libro».

Más allá del Mundial, los fichajes para la temporada 2026-27 están comenzando a fraguarse. Julián Calero, en estos momentos libre, es un entrenador muy codiciado dentro y fuera de España. «Hay contactos con tres o cuatro equipos. Las ofertas del extranjero son interesantes, pero me apetece quedarme en España. Ya he estado en tres países diferentes y si hay que volver a marcharse lo haré. Pero prefiero quedarme aquí», concluye Julián Calero.

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