El Correo de Burgos

Entre sueños: los peligros invisibles del respirador

Un estudio liderado por una enfermera del HUBU analizará cómo la acumulación de bacterias y hongos en respiradores domésticos usados para tratar la apnea del sueño puede aumentar el riesgo de infecciones, y cómo un mantenimiento adecuado protege la salud de los pacientes

Verónica López García, enfermera del HUBU, está especializada en Medicina del Sueño

Verónica López García, enfermera del HUBU, está especializada en Medicina del SueñoTOMAS ALONSO

Publicado por
María Merino
Burgos

Creado:

Actualizado:

Cada noche, millones de personas en España y en el mundo colocan un pequeño aparato junto a su cama: un respirador doméstico, normalmente una CPAP, que ayuda a tratar la apnea del sueño. Parece algo rutinario, pero la verdad es que estos dispositivos pueden convertirse en un riesgo silencioso si no se mantienen correctamente. Aunque en los hospitales la higiene de los equipos está cuidadosamente controlada; en casa, la responsabilidad recae totalmente sobre los pacientes.

Muchos de ellos no son conscientes de que estas máquinas pueden acumular bacterias y hongos con el tiempo, y que esa acumulación podría ser peligrosa para su salud. Es un detalle que pasa desapercibido, pero que tiene consecuencias muy reales. Por eso, una investigación liderada por la enfermera del HUBU Verónica López se centrará en estudiar qué microorganismos pueden desarrollarse en respiradores domésticos y cómo un mantenimiento adecuado podría proteger a quienes dependen de ellos.

El proyecto no solo recopila datos: busca iluminar un rincón poco explorado de la medicina cotidiana. Más de 500 millones de personas en el mundo sufren apnea del sueño, y solo en España entre el 6 y el 8% de la población necesita estos tratamientos. Cada infección respiratoria derivada de un mantenimiento insuficiente puede tener consecuencias graves, especialmente en personas ya vulnerables. Por eso, este trabajo no es solo ciencia: es cuidado, prevención y compromiso con la vida diaria de cientos de pacientes.

Verónica López es enfermera, investigadora y docente especializada en Medicina del Sueño. Se graduó en Enfermería en la Universidad de Burgos y amplió su formación con dos másteres: uno en Investigación en Ciencias de la Salud y otro en Diagnóstico y Tratamiento de los Trastornos del Sueño. Actualmente está finalizando su tesis doctoral sobre Apnea Obstructiva del Sueño en gestantes obesas.

Su labor profesional combina la asistencia clínica en la Unidad Multidisciplinar de Sueño y Ventilación del Hospital Universitario de Burgos con la docencia en la Universidad de Burgos. En 2024 fue acreditada por la European Sleep Research como Enfermera Experta Europea en Medicina del Sueño, un reconocimiento que refleja años de dedicación y excelencia.

La idea de realizar esta investigación surgió en un congreso, “hablando con un compañero sobre lo que nos encontramos muchas veces en la consulta. Ambos teníamos la hipótesis de que una mala higiene de estos dispositivos puede favorecer el crecimiento de microorganismos e incrementar así el riesgo de desarrollar una infección respiratoria y rápidamente nos pusimos a diseñar el proyecto con mucha ilusión” explica López.

El estudio se desarrollará en la Unidad Multidisciplinar de Sueño y Ventilación del Complejo Asistencial Universitario de Burgos en colaboración con el Servicio de Microbiología y Parasitología.

El objetivo principal es identificar qué microorganismos, tanto ambientales como patógenos, se encuentran en los dispositivos de terapias respiratorias domiciliarias. Además, el proyecto permitirá realizar un control minucioso de la higiene de estos equipos. Se centrarán en estudiar bacterias aerobias (ambientales y patógenas) y también hongos. La investigadora afirma que tienen firmes sospechas de que una mala higiene de las terapias respiratorias mantenida en el tiempo puede favorecer el desarrollo de diversas infecciones respiratorias. La idea no es solo recopilar datos; es descubrir conexiones que hasta ahora habían quedado escondidas y, con ello, proteger a quienes dependen de estos dispositivos para respirar mejor.

"Una mala higiene de estos dispositivos puede favorecer el crecimiento de microorganismos e incrementar así el riesgo de desarrollar una infección respiratoria"

Se realizará la toma de cuatro muestras por paciente mediante frotis en distintos puntos críticos de los respiradores, incluyendo la superficie de la carcasa y la tubuladura, el filtro interno, la interfaz por la cara interna y el interior del humidificador calentador en caso de que el paciente lo tenga prescrito. Las muestras se recogerán en la Unidad de Sueño y se conservarán en frío hasta su posterior procesamiento en el laboratorio de Microbiología, que se realizará en un plazo inferior a 24 horas siguiendo los protocolos establecidos y certificados según la Norma ISO 9001:2015.

El proyecto cuenta con un esquema de trabajo claramente definido. En la Unidad de Sueño se realizará la toma de muestras, mientras que el Servicio de Microbiología y Parasitología, con la colaboración de la jefa de servicio Gregoria Megías y la facultativa Leticia Álvarez, se encargará de su procesamiento en laboratorio.

Además, el enfermero e investigador David Peña, desde el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, abrirá el estudio a otros centros con el objetivo de ampliar el número de participantes y fortalecer los resultados. López subraya la importancia de este trabajo en equipo y no duda en reconocer la implicación y el compromiso de todos los profesionales que se han sumado al proyecto desde el primer momento.

La principal dificultad ha sido la búsqueda de financiación, señala López. Ya que necesitaban recursos para la compra de los materiales necesarios para el análisis de muestras. Se presentaron a dos becas competitivas, de las cuales, obtuvieron una por parte de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica.

Los resultados obtenidos podrían tener una repercusión significativa en la salud de los pacientes. Muchos de ellos presentan un compromiso respiratorio considerable, y cualquier infección en este ámbito puede tornarse más grave de lo que uno podría imaginar, asevera López. No se trata solo de cifras, sino de personas que dependen de un control estricto de su respiración para sentirse bien cada día.

En España, actualmente se administran más de 600.000 tratamientos de este tipo, y la cifra sigue creciendo un 8 a 10% cada año

En España, actualmente se administran más de 600.000 tratamientos de este tipo, y la cifra sigue creciendo un 8 a 10% cada año. Esto convierte a los trastornos respiratorios del sueño en un desafío enorme, tanto asistencial como científico. Y es que no se trata solo de administrar tratamientos: se trata de garantizar que cada paciente tenga la mayor seguridad posible.

Verónica López García

Verónica López GarcíaTOMAS ALONSO

La presencia de microorganismos patógenos en los dispositivos o entornos asociados al tratamiento sería un llamado claro a revisar y actualizar los protocolos actuales de limpieza y mantenimiento. Además, permitiría abrir la puerta a nuevas guías científicas, más precisas y adaptadas a la realidad clínica. Es como si de repente nos diéramos cuenta de que cuidar la respiración de estos pacientes no es solo cuestión de tecnología, sino de atención a cada detalle.

En definitiva, estos hallazgos invitan a reflexionar y a replantear cómo cuidamos a quienes confían en estos tratamientos. No es solo ciencia; es responsabilidad, es humanidad, y sobre todo, es la posibilidad de ofrecer a los pacientes la tranquilidad que tanto necesitan mientras duermen.

tracking