Ayala recupera la confianza del Pleno tras no concretarse la moción de censura por PSOE y Vox
La crisis abierta en el Gobierno municipal, que llevó a PP y Vox a iniciar caminos separados, se salda con la aprobación inicial del presupuesto del 2025 al concluir el mes de plazo abierto con la cuestión de confianza

Cristina Ayala, rodeada de sus diez concejales, cuando anunció la reorganización de su equipo de Gobierno, ahora en minoría.
Atrás ha quedado la crisis abierta tras peder Cristina Ayala la confianza del Pleno el pasado 28 de noviembre. Este 30 de diciembre vencía el plazo de los grupos políticos en la oposición, PSOE y Vox, para presentar una moción de censura con un candidato a alcalde alternativo y, por tanto, con ello el proyecto de presupuesto para 2025 del Partido Popular quedaría aprobado inicialmente.
Así lo estimaban fuentes del equipo de Gobierno, que indicaban a este periódico que había que dejar pasar el día 30 de diciembre. Próximamente, se publicará su contenido en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) para comenzar el periodo de exposición pública.
Este mes de plazo ha pasado sin pena ni gloria o sin sorpresas porque ya estaba en este caso claro, desde el minuto 1 en el que acabó el Pleno extraordinario del 28 de noviembre, que no iba a haber entendimiento entre el partido de Daniel de la Rosa y el de Fernando Martínez-Acitores para presentar una alternativa. Sin embargo, el tiempo ha tenido que pasar para que todo vuelva a la normalidad conocida: Cristina Ayala es primera edil de Burgos, pero con la dificultad, ahora, de estar en minoría con 11 concejales, frente a los 12 del PSOE y los 4 de Vox.
El artículo número 197 bis, apartado cinco de la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, especifica lo siguiente. «Se entenderá otorgada la confianza (al alcalde o alcaldesa de turno) y aprobado el proyecto de presupuestos si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo a la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a alcalde o esta no prospera».
Con esto se cierra el trance abierto en la política municipal el pasado 22 de noviembre en el Ayuntamiento de Burgos cuando la alcaldesa rompió el equipo de Gobierno bipartito que mantenía el PP con Vox tras el voto en contra de los cuatro ediles de la formación de Santiago Abascal a los presupuestos municipales de 2025 por el mantenimiento de las ayudas a las asociaciones que trabajan con inmigrantes. Y veremos que depara el 2025 a la ciudad de Burgos, con dos partidos en la oposición que manifiestan que serán fiscalizadores con la actividad del Gobierno popular.
El que fuera vicealcalde, el actual portavoz de Vox, explicaba ayer que en las últimas comisiones municipales que se están desarrollando están manteniendo una posición «más que muy colaborativa responsable con la ciudad», en el sentido de que están votando con el PP, porque el PSOE «vota sistemáticamente en contra». Con esta postura, asegura Martínez-Acitores que no se está bloqueando la ciudad en cuestiones típicas de estas fechas que tienen que ver con pagos de facturas para cerrar el año.
Burgos
«Hay proyectos como la calle Santander o María Amigo en los que tenemos ideas distintas»
Natalia Escribano
Por su parte, el socialista Daniel de la Rosa mantiene la posición de convertirse en socio preferente del PP, si deja a un lado a Vox, como expresaba también en el balance de este 2024.
Presupuesto a estrenar
El equipo de Gobierno en minoría ha salvado con la cuestión de confianza un presupuesto de 250 millones de euros, un 6% más que el año 2023, con el que comenzar a funcionar en los primeros meses de 2025.
Cuando acabe el periodo de información pública quedará el trámite de aprobación definitiva en otro Pleno municipal en el que se debatirán solo las alegaciones.
Con las partidas incluidas podrán hacer frente a proyectos prioritarios para Ayala como son la ampliación del bulevar o las obras de los aparcamientos disuasorios de Gamonal y el Silo, por poner algunos ejemplos.
El capítulo de inversiones se queda el próximo año en 30 millones, frente a los 36 recogidos en la anterior anualidad. Pero si el PP quiere ampliar partidas o incluir nuevas obras, necesitará negociar con los otros grupos municipales, por ejemplo, la utilización de los remanentes de 2024, la parte del presupuesto que se quedó sin ejecutar.