La economía de Burgos seguirá creciendo en 2026. "Hemos aprendido a convivir con la incertidumbre"
El Crisebu (Caja Rural Indicador Sintético de la Economía de Burgos) apunta que el PIB creció en 2025 un 2,4% aunque prevé un menor ritmo de crecimiento para este año del 1,6%

Ramón Sobremonte junto con los autores del estudio Manuel Morquillas (i) y José maría Calzada de la UBU.
La economía de Burgos seguirá creciendo en un contexto nacional e internacional marcado por la incertidumbre en una deriva de bipolaridad y estilos de gobierno a golpe de tuit y aranceles. Así lo estima y contabiliza el Boletín de Coyuntura Económica de Burgos y el Crisebu, acrónimo de Caja Rural Indicador Sintético de la Economía de Burgos, que realiza Fundación Caja Rural y el equipo de Coyuntura del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Burgos.
Este informe realiza un análisis concienzudo de los indicadores económicos que determinan que el Producto Interior Burgos (PIB) de Burgos creció un 2,4% durante el año 2025, por encima de la media regional (2,2%), pero por debajo de la nacional (2,6%) y lo seguirá haciendo en 2026. Estiman que la economía de Burgos crecerá un 1,6%, algo menos que el año pasado, a pesar de un contexto nacional e internacional cada vez más inestable..
«Parece que hemos aprendido a convivir con la incertidumbre, el dato de 2025 se basa en el crecimiento y la resiliencia de la industria burgalesa, que se comporta mejor que la media nacional, y, a pesar de los aranceles, en el aumento de las exportaciones y el saldo comercial que evoluciona de forma muy positiva», señaló el director general de Cajaviva Caja Rural, Ramón Sobremonte. Añade a estos datos positivos en Burgos que «la construcción se ha revitalizado y, también, el aumento del empleo público especialmente en educación, sanidad y administración que permiten estas predicciones».
Aunque nada está exento de riesgo que evite cumplir las previsiones. Este viene dado, de nuevo, por el impacto que la situación geopolítica «tan cambiante» pueda generar. Aunque hay más factores como la sostenibilidad fiscal. «Con un récord histórico de recaudación impositiva, lejos de alcanzar superávit hay más déficit y no es nada halagüeño», remarcó el director general de Cajaviva Caja Rural. Otro factor que podría variar las buenas perspectivas para 2026 tienen que ver con el récord de emisión de deuda, la situación de los mercados bursátiles, el oro o la plata, pero, especialmente, «si la Inteligencia Artificial es capaz de demostrar que se puede monetizar la ingente inversión que se está realizando» a nivel internacional. ¿Una nueva burbuja? 2026 podría aclararlo.
El empleo de 2008
El Boletín de Coyuntura Económica de Cajaviva y la UBU muestra la preocupación ya que, en una situación de crecimiento económico, no se termine de recuperar la masa laboral previa a la crisis económica de 2008. El empleo creció en 2025 en la provincia en un 1,5%, son 2.320 nuevos puestos de trabajo, pero aún está lejos de la cifra de empleos de 2008. «Va pasando, año a año, que la economía burgalesa crece, pero el empleo lo hace a la mitad de la media nacional y como resultado tenemos el mismo número de trabajadores de 2008, no se ha recuperado el mercado laboral precrisis económica cuando España lo ha hecho superándolo en un 18%», expuso el profesor de la Universidad de Burgos, José María Calzada. Una tendencia que se ha ido corrigiendo en los últimos tres años, ya que, mientras en España se crean cuatro empleos, en Burgos son tres. Pero Calzada pone el foco en lo que supone para la provincia no alcanzar ese mismo nivel. Si se aplica ese ritmo de crecimiento en el empleo, «en Burgos habría 34.435 trabajadores más, con lo que eso supondría para la ciudad en crecimiento de 100.000 habitantes», puntualizó.
En lo que al empleo se refiere, como sucede en la economía, la industria burgalesa juega en otra liga. «Lo que permite que el crecimiento no sea malo en el PIB es el sector industrial que ocupa al 22% de los trabajadores en Burgos, cuando en España es el 11%». Este año ha sumado 779 trabajadores.
Ese impacto del sector industrial apuntala, por ejemplo, el buen comportamiento de los servicios auxiliares de apoyo a estas industrias. «Las empresas tienen problemas para encontrar trabajadores e integran a las plantillas a personal de las empresas de trabajo temporal principalmente», apuntó el catedrático de la UBU.
Por otro lado, enfatizó el peso del sector público en la recuperación del empleo. «Un tercio de empleo creado en la provincia procede del sector público y es la mitad del sector servicios», explicó. Mientras el gasto público crece con la contratación de efectivos en Educación, Sanidad y servicios administrativos, cae la iniciativa por cuenta propia. «La constante y continuada pérdida del empleo por cuenta propia, que paulatinamente se acelera, es muy preocupante porque es el primer indicador de la iniciativa empresarial y el desarrollo de nuevas empresas», concluye el estudio.