XXV CERTAMEN DE DANZA CONTEMPORÁNEA BURGOS-NUEVA YORK
«Nunca pensé que podría vivir de esto»: el artista que dibuja la danza en el centro de Burgos
Christian Sasa, que empezó en zonas abandonadas de Burgos con 14 años, acaba de entrar en la lista del Museo de Arte Urbano de Fuenlabrada con Okuda o Felipe Pantone. Esta semana lo encontrarás transformado un muro de 12 metros en El Hondillo en un homenaje a la danza inspirado en Chey Jurado.

Christian Sasa durante su intervención en la calle Carcinerías dentro del proyecto Street Art del 25 Certamen Internacional de Danza Contemporánea Burgos Nueva York.
Antes de que aparezcan los colores, el muro es un lienzo en blanco. Después es momento de líneas, medidas e ideas que previamente se han perfilado en un boceto en papel o en el ordenador. Pero en el muralismo no hay una superficie lisa y perfecta abierta a la creatividad del artista. Hay distancias, medidas y ventanas que obligan a replantearlo todo.
En esas empezó la semana Christian Sasa, el muralista burgalés, se toma un descanso mientras observa la fachada y charla con este periódico. «Las medidas no estaban del todo bien, las ventanas… me obliga a replantear un poco todo», reconoce. Cuando vuelve a subirse a la grúa que estos días fondea en la calle Carnicerías, en pleno centro de Burgos, el artista observa la fachada y vuelve a imaginar el movimiento de un bailarín. El próximo viernes, este muro del Hondillo, mítico espacio de la capital burgalesa, será una zona vinculado a la Danza Contemporánea y el Camino de Santiago.
Con restos de pintura verde entre sus dedos con la que plantea su lienzo en la pared de la calle Carnicerías junto a la Travesía del Mercado, la parte trasera del edificio que da a la Calle Santo Domingo se convertirá en un espacio de unión. Sasa lleva un tiempo en el proceso creativo. Se busca una idea, un concepto que plasmar, se hace un primer esbozo en bocetos y luego se define en formato digital para su adaptación a la pared.
En este caso la dimensión real ha obligado a cambios. El mural es de 12 metros de ancho por cinco de largo. La idea llega del proyecto coreográfico que el año pasado planteó Chey Jurado en el certamen Danza en el Camino. «Me encantó como mezclaba esa cultura urbana y el hip hop con el baile contemporáneo», es la idea de movimiento que estos días busca plasmar. Algo que no es nuevo en sus creaciones. Ya elaboró un mural para el Burgos-Nueva York en el número 25 de la Subida a San Miguel. Y el mural conmemorativo de la Dance World Cup 2025 junto al Fórum Evolución.
Es el apartado que expresa el arte a través del muralismo de gran formato dentro de la 25 edición del Certamen Internacional de Coreografía Burgos & Nueva York. “Lo poco que se hace en Burgos es a través de este festival que es de danza”, explica. Lejos queda el chaval que con 14 años empezó a probar con un par de botes de spray en zonas abandonadas «buscando sitios donde pudiese pintar tranquilo». Esos fueron los inicios. Luego llegaron los encargos. «A veces estabas pintando por el centro un encargo y te miraban raro, pasaba la Policía para decirte algo, pero vamos que estabas con escalera, sprays a plena luz…».
Algo que ha cambiado en estos 20 años. «Ha cambiado mucho la visión de la gente, se ha empezado a poner en valor el trabajo porque se pueden crear espacios que inviten a la reflexión o simplemente ayuden a disfrutar del entorno», explica.
En estos años Sasa también ha ido definiendo su estilo ha cultivado un lenguaje propio, transformándose en un autor hiperrealista con creaciones de gran formato que se caracterizan por el dominio del spray y el aerógrafo y una extraordinaria precisión técnica. De las paredes en encargos en diferentes puntos de Burgos encargos de asociaciones, empresas o entidades públicas. Mirando al chaval de 14 años reconoce que «nunca me hubiese imaginado entonces que esto me iba a dar para vivir de ello».
Hoy viste murales muy conocidos, el de Los Bizcochos de Carol le dieron visibilidad al quedar finalista en un concurso internacional, ha embellecido en acceso al Centro de Salud de Santa Clara y lo podrás ver en la recuperación del famoso callejón de las Brujas o en creaciones hechas para Bridgestone, Martini o Bodegas Protos. También ha participado en festivales nacionales e internacionales como Lucefest (Italia), Sun Festival (Polonia), Let’s Art (Mallorca) o Cruilla (Barcelona).
Este año ha hecho murales en casa. En la calle Vitoria y forma parte del Museo de Arte Urbano de Fuenlabrada uno de los proyectos de promoción de muralismo más ambiciosos del país. Su creación, es un homenaje a la agricultura y los huertos urbanos en la figura de Benito Celestino Montero Martín, más conocido como Acero. Así que su mural, que ya está dispuesto en la calle Madrid 1, junto al centro de personas mayores de Fuenlabrada, se llama ‘Manos de Acero’.
Un proyecto que le une a los grandes muralistas del país y que ya mira al escenario internacional de esta especialidad. «Es un orgullo enorme que contasen conmigo, estar en un proyecto donde han pintado artistas como Felipe Pantone u Okuda es un poco surrealista», sostiene. Echa de menos un proyecto similar o un concurso o festival como se hace en otras ciudades y pueblos que apuestan por el arte urbano para reivindicar y revivir sus espacios. «Aquí es un certamen de danza el único que plantea este tipo de intervenciones de gran formato en la ciudad, sería interesante poder hacer un evento que englobe aquí toda la cultura urbana», defiende.