El Correo de Burgos

ENTREVISTA

Nacho San Millán: «Hace falta coger el toro por los cuernos con el Parque Tecnológico»

Acaba de cumplir 10 meses al frente de la patronal burgalesa y se ha tenido que aclimatar a marchas forzadas. Aunque trata de marcar su impronta, suele tener en cuenta las opiniones ajenas. Y jamás pierde, incluso en los momentos de crisis, el «optimismo» del que hace gala

Nacho San Millán, presidente de FAE Burgos, junto a la Casa del Empresario.

Nacho San Millán, presidente de FAE Burgos, junto a la Casa del Empresario.TOMÁS ALONSO

Publicado por
Burgos

Creado:

Actualizado:

No esquiva la polémica. De hecho, va directo al grano y se anticipa a una más que inevitable pregunta. Antes incluso de proclamarse presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE), Nacho San Millán se vio inmerso en un sonado conflicto con Andrés Hernando, su rival en las urnas. Desde entonces, la crisis interna dentro de la patronal se ha agudizado pese al esfuerzo de los «segundos espadas» por alcanzar un acuerdo con la Federación de Empresarios del Metal de Burgos (Femebur) que satisfaga a ambas partes. 

Pero no es este, ni de lejos, el asunto central de esta entrevista. A punto de cumplir un año al frente de FAE, el fundador de Asercomex expresa sin titubeos su punto de vista sobre diferentes cuestiones de rabiosa actualidad. Desde el ansiado Parque Tecnológico y las infraestructuras que tanto reclama la provincia hasta el absentismo laboral, el papel de China en el mercado global o el futuro que nos depara la inteligencia artificial. Con seriedad pero sin perder la sonrisa, se moja plenamente convencido de que, a pesar de todo, la piscina seguirá llena aunque a veces dé la impresión de que se encuentra medio vacía. 

Pregunta. Han transcurrido ya 10 meses desde que asumió el liderazgo de FAE. ¿Qué ha cambiado dentro de la organización en todo este tiempo’

Respuesta. Ha cambiado la forma de trabajar. Cada uno tiene su impronta. El anterior presidente quizá era más personalista. Yo nombré un Comité Ejecutivo y hemos repartido muchas funciones.

Creo que eso es lo que más ha podido cambiar y tiro de mi equipo porque no domino todas las áreas. Aun así, estoy trabajando como un loco. No sabía que esto me iba a ocupar tanto tiempo, pero quiero estar siempre presente para informarme y ver las necesidades del tejido empresarial.

Respecto a la victoria en las elecciones y lo que está pasando con Femebur, soy optimista y espero que lleguemos a algún entendimiento. Vamos a seguir trabajando, pero si en un plazo breve no conseguimos nada habrá que tomar decisiones. Nuestra idea es reconducirlo, eso es lo que más me preocupa ahora.

P. La herida sigue abierta, es evidente. ¿Espera realmente que las aguas vuelvan pronto a su cauce?

R. Hubo una Junta hace unos meses en la que se acordó entablar conversaciones. En vez de los presidentes, se optó por la Junta Directiva de Femebur y el Comité Ejecutivo de FAE. Se han reunido y están trabajando en ello. Lo que nos sorprendió fue que en junio, antes de las fiestas de San Pedro, nos enviaran un escrito con una propuesta sobre lo que querían pagar de cuota y diciendo que querían abandonar la Casa del Empresario.

Puedo llegar a entender que necesiten más espacio y se podría cambiar su ubicación dentro del edificio. Y si toman esa decisión la tendré que acatar. En cualquier caso, Femebur es una asociación importante dentro de la confederación y queremos seguir trabajando con ellos de la mano.

Lo que no me parece de recibo es que propongan pagar menos. Había un convenio firmado, se denunció a finales del año pasado y desde 2026 no está en vigor. Por lo tanto, o pagas la cuota como el resto de asociaciones o tendremos que llegar a un acuerdo que sea interesante para ambas partes. Se podría estudiar por el peso que tiene Femebur, pero en lo que va de año no han pagado ninguna cuota. Les hemos girado los recibos y nos los han devuelto.

Solo espero que después del verano seamos capaces de sacar algo positivo. Siempre he dicho que aquí está quien quiere estar. Por eso me duele mucho que estemos dando una imagen tan mala.

P. Lo que busca, básicamente, es evitar la escisión.

R. Los sindicatos discuten entre ellos, pero luego salen juntos de la mano. Los empresarios tenemos que dar una imagen de unión, sobre todo cuando vienen momentos tan duros.

P. ¿Ha hablado recientemente con Andrés Hernando?

R. No, pero quiero tener una reunión con él cuanto antes y aclarar bien los conceptos. Yo gané las elecciones porque dije que todas las asociaciones eran iguales. Él apostaba por el voto ponderado y cuando me reuní con las asociaciones les expliqué que iban a tener el mismo peso en las elecciones.

Lo que me han trasladado los segundos espadas que han ido a las reuniones es que sigue queriendo tener más peso. Yo insisto en que es innegociable. Si he ganado unas elecciones con esa promesa, no puedo volver atrás.

«Tenemos un problema de falta de suelo industrial. A día de hoy, una empresa grande no podría instalarse en Burgos»

P. Al poco de iniciar su mandato, se marcó como objetivo diseñar un Plan Estratégico para reforzar la competitividad de Burgos en clave industrial. ¿Cómo de avanzado se encuentra este proyecto?

R. Estamos trabajando mucho desde el Comité Ejecutivo en la industria de Defensa. Estamos analizando la posible transformación de empresas, sobre todo del sector de la automoción como Antolin, para que den el salto a la fabricación de material de Defensa.

También estamos muy centrados en el problema del absentismo. Lanzamos una campaña, hemos sido pioneros y muchas patronales nos han llamado para preguntarnos cómo lo habíamos hecho. Por otra parte, me parece muy importante el tema de las infraestructuras. Pero creo que habrá que esperar a un cambio de Gobierno porque con el actual ministro, el señor Óscar Puente, dudo que seamos capaces de ver la apertura del Corredor Central. Mientras tanto, Aranda de Duero -el tercer tejido industrial de Castilla y León- seguirá siendo una isla sin comunicación ferroviaria con Madrid.

Otra línea en la que estamos trabajando está relacionada con la transformación digital y la inteligencia artificial. Además, estamos asesorando a pequeñas y medianas empresas para facilitar sus labores administrativas frente el exceso de regulación. Fíjate que hasta la Junta ha creado una Consejería de Desregulación, porque con tanta normativa es imposible.

P. Sobre el asunto del absentismo, ¿hay algo en lo que coincidan patronal y sindicatos? ¿Ve factible alcanzar un acuerdo que satisfaga a ambas partes?

R. Aquí siempre nos hemos sentado en el Diálogo Social. El absentismo no es un problema porque lo digamos nosotros, lo dice hasta el propio Gobierno. Lo que está claro es que si una persona está mal no tiene que ir a trabajar. Sin embargo, hay estudios que apuntan que los fines de semana, viernes y lunes hay un gran porcentaje de menores de 25 años que faltan a su puesto de trabajo. Y podemos imaginar los motivos.

Los jóvenes de ahora tienen unos valores y prioridades diferentes a las de mi generación, pero tenemos que ser productivos y competir. Eso no quita para dar todas las facilidades posibles a quien esté enfermo, pero no al que se está aprovechando. Por eso hemos llegado a un acuerdo con la Consejería de Sanidad para hacer una mesa en la que estemos nosotros, la Junta, los sindicatos y el Instituto Nacional de la Seguridad Social para ver si podemos llegar a ese acuerdo y que haya más inspecciones.

P. El Parque Tecnológico está cada vez más cerca y urge su entrada en funcionamiento.

R. Llegamos tarde a todo, como siempre. FAE hizo un ofrecimiento al Ayuntamiento y a la Junta de Castilla y León, por si necesitaban nuestra ayuda, para comercializarlo. Lo que se tiene que hacer es empezar a trabajar ya, montar una comisión y que cada uno aporte lo que pueda. No queremos ser líderes aquí, pero sí movernos porque para atraer inversiones podemos dar muchas ideas. Hace falta coger el toro por los cuernos.

P. ¿No les han respondido entonces a ese ofrecimiento?

R. No. Parece ser que todavía no han acabado. A este paso, cuando acaben Burgos ya será capital de España (ríe). Vamos tarde y, encima, tenemos un problema de falta de suelo industrial. Aquí, igual que en Miranda, ha querido venir alguna empresa y no hay terreno. A día de hoy, una empresa grande no podría instalarse en Burgos.

«Quizás otras provincias tienen mejor conexión con los que cortan el bacalao en este país. Desde Olivares y Aparicio, no ha habido burgaleses de peso en el Gobierno»

P. Luego está la falta de capacidad energética.

R. Es un lastre. Somos la segunda Comunidad más productiva en energías renovables. Consumimos un 40 o 45% y el resto lo evacuamos. Si somos productores, que nos dejen aprovecharlo porque para Burgos la energía y el suelo industrial son muy importantes.

P. Burgos sigue siendo una potencia industrial. Sin embargo, otras provincias han ido adelantando posiciones.

R. Burgos es una potencia gracias a la industria que se estableció aquí en la época del polo. Hay grandes empresas y están ampliando, pero… ¿Hace cuántos años que no viene una nueva?

P. ¿En qué se está fallando?

R. Quizás otras provincias tienen mejor conexión con los que cortan el bacalao en este país. Desde Ángel Olivares y Juan Carlos Aparicio, no ha habido burgaleses de peso en el Gobierno autonómico ni en el central. Se mira mucho por la infraestructura. Y aunque no nos podemos quejar en comparación con otras provincias, a ver si finaliza de una vez la conexión con Santander y con La Rioja porque ahora tienes que competir con el resto de empresas en el mundo y, al final, tienes que dar las mayores facilidades para que sus productos se puedan mover.

P. Se habla, desde múltiples sectores, de la escasez de mano de obra cualificada. ¿Dónde está la raíz del problema?

R. Tenemos dos universidades y la gente sale preparada, pero después acaban en empresas que no son de aquí. Quizá la gente joven desconozca que aquí hay empresas con mucho potencial que tienen necesidad de personal, pero estamos viendo que hay muchas salidas hacia Madrid, que es un foco tractor, y el País Vasco.

Deberíamos ser capaces de retener ese talento y adaptar más las universidades y la Formación Profesional a las demandas actuales de las empresas. El problema es que el sistema suele ser muy lento a la hora de hacer cambios, pero tendremos que apretarnos el cinturón entre todos y ver cómo lo podemos hacer.

P. ¿Cuáles son los principales riesgos a los que se enfrenta la industria burguesa en los próximos cinco años?

R. Necesitamos, como he dicho antes, suelo industrial para mantener la mano de obra e incrementar la productividad. Muchas veces no somos tan productivos como el resto y los costes energéticos nos tienen que dar de sí. En cambio, nuestra gran ventaja es la cultura empresarial y la paz social.

P. ¿Y las oportunidades?

R. Ahora estamos detectando que mucha gente que se fue el extranjero, para trabajar o acabar la carrera, quiere volver en el momento en el que forma una familia.

Puede que no tengamos tanta industria y tantos puestos de trabajo para absorber todo lo que se sale de la Universidad, pero creo que es una ciudad maravillosa para vivir. De hecho, mis trabajadores de Madrid me dicen que somos unos privilegiados porque tienen que comer en la oficina mientras nosotros podemos ir a casa.

«China en automoción no era nada. El modelo siempre era Europa y ahora nos ha adelantado por la derecha y por la izquierda»

P. Inteligencia artificial, ¿amiga o enemiga?

R. Amiga. Agiliza el trabajo una barbaridad y tengo mucha gente metida en cursos sobre inteligencia artificial. Hay que ir siempre con los nuevos tiempos. Aunque hay gente que le tiene miedo, creo que la IA viene para ayudar. Lo mismo pasó en la revolución industrial con las máquinas.

P. Misma pregunta pero sobre China.

R. Trabajo mucho con China y creo que en 10 o 15 años será la mayor potencia mundial. De hecho, ya son la gran fábrica del mundo. ¿Por qué? Porque los europeos nos volvimos muy señoritos, no queríamos aquí la industria y la mandamos a China.

Visto lo visto, tenemos que ser capaces de reindustrializarnos. Los chinos en automoción no eran nada. El modelo siempre era Europa y ahora nos han adelantado por la derecha y por la izquierda. Lo que pasa es que los costes que tienen ellos son muy inferiores a los nuestros. Y si no jugamos todos con las mismas cartas, igual habría que poner aranceles.

Lo que está claro es que China va a mandar en el mundo de aquí a unos años, así que mejor llevarse bien. Aun así, España tiene que ponerse las pilas y fabricar más para no tener tanta dependencia.

P. Todavía es demasiado pronto, aunque quizá ya lo haya barruntado. ¿Se ve en un segundo mandato?

R. Mi misión es que FAE vuelve a ser el referente de las patronales en España. Estábamos muy bien reconocidos en Madrid y en Valladolid. Hay que trabajar en equipo. Lo que no podemos hacer es diferentes asociaciones. Que todo el tejido empresarial vaya de la mano, remando en la misma dirección, aunque unos piensen de una manera y otros de otra.

¿Qué voy a hacer dentro de tres años? Creo que me he ganado descansar un poco, aunque no sé lo que haré. Acudí porque me llamaron cuando no era mi idea. Me dijeron que era una persona de consenso y después se me ha catalogado de escudero del anterior presidente, Miguel Ángel Benavente. Yo soy yo y estoy demostrando que mi forma de actuar es diferente, que FAE camina hacia otra dirección. Tengo amistad con Benavente, sí, pero desde que salió de aquí hablamos de fútbol, de lo humano y lo divino. De FAE, nada de nada.

tracking