La Facultad de Medicina de Burgos utilizará huesos del osario municipal para la formación de sus alumnos
El Ayuntamiento cederá temporalmente restos óseos no reclamados del cementerio con fines docentes e investigadores tras el convenio que acaban de suscribir la alcaldesa, Cristina Ayala, con el rector de la UBU, José Miguel García

Cristina Ayala y José Miguel García cierran el acuerdo, firmado en el Palacio de Castilfalé, con un apretón de manos.
Los futuros estudiantes del Grado de Medicina de la Universidad de Burgos completarán su formación anatómica con restos óseos reales procedentes del osario del cementerio municipal. Ese será uno de los recursos docentes con los que contará la nueva titulación gracias al convenio firmado entre la Universidad de Burgos (UBU) y el Ayuntamiento, un acuerdo que regulará la cesión temporal de restos humanos con fines exclusivamente académicos, docentes y de investigación científica.
El rector de la UBU, José Miguel García, y la alcaldesa, Cristina Ayala, presentaron el contenido del acuerdo, en un acto desarrollado este jueves, a menos de un mes del arranque de las clases, en el Palacio de Castilfalé. El responsable académico calificó el compromiso entre ambas instituciones como «un paso importante» para que la implantación del grado arranque «con garantías no solo académicas, sino también prácticas y organizativas».
El acuerdo, explicó, da respuesta a los trámites administrativos y de autorización necesarios para que la Facultad de Medicina pueda disponer de un material imprescindible en la enseñanza de la anatomía. "Universidad y Ayuntamiento colaboran para que la implantación del grado se haga con rigor, seguridad jurídica y respeto absoluto a la normativa vigente", indicó.
El Consistorio, como responsable de la gestión del Cementerio Municipal de San José, participa en la regulación de las autorizaciones, la disponibilidad de los restos y el seguimiento administrativo de todo el proceso. Con el convenio se cede temporalmente el material óseo para fines docentes y de investigación, en principio por un periodo de cuatro años, pero con posibilidad de que se amplíe en el futuro.
García subrayó que la formación médica «no se limita a la teoría» y requiere el contacto con material anatómico que permita comprender la estructura del cuerpo humano. En ese sentido, destacó que el estudio de restos óseos constituye una herramienta de gran valor para el aprendizaje de la anatomía, la variabilidad ósea, la identificación de estructuras y disciplinas como la antropología física y otras materias afines. El rector insistió además en que todo el procedimiento estará presidido por el respeto a la dignidad de las personas fallecidas.
Cristina Ayala, por su parte, recordó que el Ayuntamiento se puso a disposición tanto de la Junta de Castilla y León como de la Universidad desde el momento en que se confirmó la llegada del Grado de Medicina en Burgos con la idea de colaborar en la implantación "con garantías" de estos estudios, que se venían demandando desde "hace décadas". A su juicio, la nueva titulación contribuirá a consolidar el progreso de la ciudad y ayudará, a medio plazo, a paliar la falta de profesionales sanitarios.
Sobre el particular de la cesión de huesos, la primera edil explicó que el cementerio dispone de restos óseos que "lamentablemente no han sido reclamados por familiares y que no están incursos en ningún procedimiento judicial o administrativo de ningún tipo". Por tanto, garantizando el tratamiento "absolutamente ético" del material, se pondrá a disposición de la Facultad de Medicina.
Desde el momento en que comiencen las clases, estos restos estarán a disposición del profesorado para el momento en que se necesiten para las prácticas. "Los técnicos de la universidad están formados y serán los que se desplacen y hagan todo el trabajo para hacer llegar al alumnado y, después, mantengan el osario en la universidad", precisó el rector, que recordó que las clases comenzarán en el Hospital Militar, donde se encuentra la Facultad de Ciencias de la Salud.
El rector aseguró además que la contratación del profesorado se encuentra prácticamente completada, con los distintos procesos de selección en su fase final, para garantizar que el primer curso pueda desarrollarse con normalidad desde el inicio de las clases.
'Primer latido'
La puesta en marcha de Medicina culminará simbólicamente el próximo 7 de septiembre con la celebración de ‘Medicina UBU, primer latido’, un acto social concebido como un reconocimiento público al respaldo recibido durante la implantación de la nueva titulación.
Según explicó el rector, la Universidad de Burgos reunirá a instituciones, administraciones, organizaciones profesionales, empresas y colectivos que han contribuido a hacer realidad un proyecto que llevaba décadas siendo reivindicado en Burgos. El acto central será una mesa redonda con la presencia de Jorge Labrador Gómez, José Manuel López Gómez y María Martinón, así como representantes de los primeros alumnos. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, clausurará una jornada que se desarrollará en el Paraninfo de la Universidad de Burgos.