El Correo de Burgos

“El absentismo laboral es uno de los grandes problemas de las empresas de Aranda y la Ribera”

Asemar advierte de que la media ha pasado de un 4% a un preocupante 12%

Cristina Martín es la presidenta de Asemar Aranda

Cristina Martín es la presidenta de Asemar ArandaAsemar

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En los últimos años, el crecimiento del absentismo laboral ha sido exponencial. “Hemos pasado de una media del 4% a estar por encima del 12%”, advierte Cristina Martín, presidenta de la asociación empresarial FAE Asemar. “El absentismo laboral es uno de los grandes problemas de las empresas de Aranda y la Ribera. Lastra la productividad y la rentabilidad”, insiste.

La presidenta de Asemar puntualiza. “Hay que diferenciar entre una baja laboral, respaldada por un médico, que es completamente legal, y el absentismo, que muchas veces se ampara en la legislación, pero que no responde a ninguna causa real», afirma, mientras pone como ejemplo cuando un trabajador coge la baja de cinco días por cuidado de un familiar hasta segundo grado, pero luego es el cuñado y utiliza este margen legal para coger cinco días libres porque “no le va a cuidar”.

“Algo está pasando”

Cristina Martín insiste en la importancia de reflexionar. “Es obvio que algo está pasando”, apremia, preocupada especialmente por las empresas de menor tamaño. “Es donde más daño hace porque no siempre es posible reemplazar a las personas que no van a trabajar”, lamenta, a sabiendas de que el absentismo afecta a todas las empresas, independientemente de su tamaño, y a todos los sectores.

En su opinión, detrás del absentismo laboral hay dos causas principales: el cambio de mentalidad social que “ahora ve con mejores ojos este tipo de prácticas” y una legislación actual más flexible, que amplía el abanico de causas por las que un trabajador puede no acudir a su puesto. “Pero las empresas también tenemos que reflexionar, porque no es un fenómeno que ocurra en todas por igual. Hay empresas que no tienen absentismo y, en otras, sin embargo, está disparado”, señala convencida de que cada empresa debe autoanalizarse y revisar cuestiones fundamentales como la motivación o los incentivos. “Decimos que las personas son lo primero, pero tenemos que creérnoslo”, defiende.

Falta de médicos

Aunque el absentismo “no tiene nada que ver con las bajas laborales”, la presidenta de Asemar extiende su preocupación a las dificultades del sistema sanitario, donde la falta de médicos está haciendo mella en las listas de espera. “Al final, las bajas laborales se eternizan en el tiempo porque las consultas con especialistas se alargan muchas veces durante meses”, denuncia.

La presidenta de los empresarios de Aranda y la Ribera hace un llamamiento a los empresarios, pero también a los trabajadores, para que hagan un uso responsable y no abusivo de estos permisos que la ley ampara. “Los trabajadores tienen que ver el trabajo como un lugar que deben cuidar porque. Si la empresa pierde rentabilidad, llegará un momento en que no sea viable y ahí pueden perder su trabajo y su estabilidad. Si le va bien a la empresa, les va a ir bien a los trabajadores”, reitera.

Lo cierto es que es un problema complejo. “La solución pasa por una sociedad menos estresada. Vivimos con la sensación de no llegar a nada y ese modelo, al final, repercute también en la empresa”, considera.

El sector del vino

El sector del vino tampoco se libra. “El incremento de las bajas laborales y del absentismo laboral se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las empresas del sector vitivinícola. En un contexto de creciente presión sobre los costes y de necesidad de mantener la competitividad, resulta imprescindible abordar este fenómeno desde el diálogo social y con datos objetivos”, apremia el presidente de la Asociación de Bodegas (Asebor), Iker Ugarte, con la mirada puesta en momentos especialmente sensibles como la vendimia o las campañas de comercialización.

El problema se agudiza en el caso de las pequeñas y medianas bodegas, que en la Ribera del Duero son la mayoría. “A diferencia de las grandes empresas, las pymes no cuentan con capacidad para reorganizar equipos o asumir sustituciones de forma inmediata, por lo que una sola ausencia puede afectar directamente a la producción, al cumplimiento de los pedidos y a la viabilidad económica del negocio”, advierte.

Desde la asociación Asebor animan a los empresarios del sector asociados a la Federación Española del Vino a participar en el proyecto de investigación que está llevando a cabo el Departamento de Estructura Económica y Economía del Desarrollo de la Universidad Autónoma de Madrid, en colaboración con FIAB y sus asociaciones sectoriales, sobre la escasez de mano de obra y el relevo generacional en los sectores agropecuario y de la industria de alimentación y bebidas en España.

Este estudio tiene como objetivo recabar información de las empresas para identificar las principales dificultades asociadas a la disponibilidad de trabajadores y a la continuidad generacional, así como generar evidencia que pueda contribuir a futuras recomendaciones de política pública y estrategias empresariales. El cuestionario está disponible en la página web de la universidad.

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