El vino cambia de estrategia para adaptarse a los cambios del mercado
La Ribera del Duero se consolida como motor de desarrollo del sector en Castilla y León

El sol en el horizonte cerca de Haza
A pie de campo, la vendimia prepara su recta final en la Ribera del Duero, con 56 instalaciones abiertas, 247 finalizadas y 123.028.319 kilos de uva recogidos hasta el momento, lo que apunta a una cosecha nuevamente abundante. En las bodegas, junto al inicio de la elaboración, se añade el reto añadido de vender el vino en una coyuntura global marcada por la incertidumbre, las nuevas tendencias de mercado y una ralentización mundial del consumo.
Según explica el analista Rafael del Rey, de Del Rey AWM, el vino está siguiendo una estrategia clara. “En la situación actual de la Ribera del Duero y, en general, de los vinos de Castilla y León, se está dando una evolución curiosa porque se vende relativamente poco, 25,3 millones de litros en total, pero el precio medio es extraordinario, con vinos a 9,05 euros/litro, una cifra muy por encima de la media española, que se sitúa en 1,4 euros/litro”, afirma.
En su opinión, la Ribera del Duero es “la gran potencia” de ese corazón de las exportaciones de vino en Castilla y León. Según explica, las Denominaciones de Origen como Ribera del Duero actúan de motor, acaparando dos tercios de las ventas en volumen y un 86% de la facturación. “Vendemos menos, pero más caro”, resume, a sabiendas de que las bodegas han sabido entender una crisis que, además, se ha agravado por la incertidumbre internacional, con la guerra de Rusia, los conflictos de Oriente Medio, los aranceles de Trump y, en un apartado especial, por la subida de costes. “Los vinos se están posicionando mejor en una estrategia sumamente interesante”, destaca.
Ribera
“El enoturista cada vez es más exigente. Necesitamos proteger la Ribera del Duero”
Loreto Velázquez
Dicho esto, hay diferencias. Los vinos tranquilos envasados y con denominación de origen son los que mejor están capeando esta crisis. En cambio, los vinos de licor, los de aguja y los espumosos, en menor medida, siguen cayendo.
Según los datos de la Agencia Tributaria (AEAT), analizados por Del Rey AWM, las exportaciones de vinos de Castilla y León acabaron la pasada campaña 2025-26 con una caída del 4,2% en valor, hasta los 230,5 millones de euros, por la venta de 25,3 millones de litros, que disminuyó en volumen un 8,6%.
Mercados de interés
Suiza, una de las plazas preferidas de Ribera del Duero, sigue liderando el ranking y sigue creciendo, un 7,8% en valor, frente a las caídas de otros mercados. “Suiza no es el principal mercado en volumen, pero sí en valor para Castilla y León. Allí vendemos a un precio medio superior de 24,80 por litro”, concreta.
En el segundo puesto se sitúa Estados Unidos. “Con la subida de aranceles, han caído las ventas de vino un 14,5%, hasta los 2,8 millones de litros en volumen, pero la rentabilidad apenas ha descendido un 10%, hasta los 27,3 millones de euros. De nuevo se han subido los precios medios, con una media de 9,90 euros litro”, señala.
El mapa de países abiertos a un consumo de vino de calidad, México se alza como una plaza “tremendamente interesante”, manteniendo una facturación estable para Castilla y León de 19,4 millones de euros.

Rafael del Rey
Las malas noticias llegan en mercados de precio medio como Alemania, donde la facturación de los vinos de la Comunidad cae un 18%. “Ahí los precios medios son sensiblemente menores, en este caso, de apenas 4,69 €/l”, apunta con la mirada puesta en un mercado similar que está experimentando también un evolución negativa como es Países Bajos.
Entre otros mercados de menor tamaño, destacan los incrementos de facturación en Dinamarca, Portugal, Suecia, Colombia, Andorra, Brasil e Italia. Especialmente interesante es el caso de Uruguay y Corea del Sur, donde sube “casi el doble”. “La mayoría de estos destinos tienen precios medios elevados como Italia, con un precio medio de 23,70 €/l”, anima.
Por provincias, Valladolid, aunque ha caído un 8%, se mantiene como líder, con el 54% del volumen total y el 56% de facturación. Le siguen León y Burgos, con un 13%.
Ante una cosecha abundante, ¿hay que bajar precios?
Ante una cosecha que todo apunta va a ser abundante, la pregunta es obvia. ¿Hay que bajar precios? En su opinión, “es una opción” pero siempre que no perjudique a los mercados donde ya hay un buen posicionamiento. “Abran mercados más económicos, pero sin perjudicar a las plazas más consolidadas, donde los precios medios son altos o muy altos”, recomienda.
Crecen los blancos
Como es tendencia a nivel mundial desde hace años y también ocurre en el conjunto de España, los vinos blancos van mejor que los tintos y rosados.
Según analiza este experto, en los 12 meses transcurridos hasta julio del 2026, Castilla y León exportó más vino tinto y rosado que blanco, 13,7 millones de litros frente a 9,6 millones. Pero la evolución de los tintos y rosados en el año (-13,1 %), ha sido notablemente peor que la de los blancos, con un crecimiento del 3%.
Principales denominaciones de Origen
Aunque no existen estadísticas en la Nomenclatura Combinada europea a 8 dígitos que recojan las exportaciones de las denominaciones de Origen de Castilla y León, los datos más desagregados de la Agencia Tributaria permiten una aproximación razonablemente ajustada.
Según explica Rafael del Rey, en el caso de Ribera del Duero, las exportaciones de vinos tintos y rosados, declarados desde las provincias de Valladolid, Burgos y Soria, mostraron esta pasada campaña una caída del 9,5% en valor y del 8,7% en volumen, para quedarse en 113,6 millones de euros por la venta de 6,8 millones de litros. El precio medio, asegura, “es extraordinario”, 16,60 euros por litro, que implica una subida del 3,2%. “Con esta aproximación a lo que podría ser parte esencial de la DO Ribera del Duero y, por sus cifras, eje central de las exportaciones de Castilla y León, efectivamente se corrobora la tendencia hacia ventas menores, pero de vinos cada vez más caros”, subraya.

Imagen de un viñedo de la Ribera del Duero. Foto cedida por Consejo Regulador
Por otro lado, las exportaciones de vinos con DOP blancos de las provincias de Valladolid y Segovia, que bien pudieran ser una aproximación a las ventas de Rueda, suponen un volumen ya muy similar a las de tintos y rosados de Valladolid, Burgos y Soria, 6,7 millones de litros. “Eso sí, se venden a un precio medio sensiblemente menor, de 3,75 €/l, lo que deriva en una facturación de 25 millones de euros”, detalla.
En su opinión, la Ribera del Duero y en general los vinos de Castilla y León afrontan esta tesitura actual con una fórmula que está dando resultado. “Aunque sea a costa de un menor número de botellas, los tintos se concentran en los mercados de mayor valor y además, aprovecha la popularidad creciente de los vinos blancos, más económicos. Ambas tendencias, combinadas en una misma cartera de productos, pueden configurar una estrategia de posicionamiento en unos mercados mundiales del vino que están experimentando cambios relevantes”, termina.