El Correo de Burgos

El futuro se juega en eSports

Frozen Quills es el primer equipo universitario de deportes electrónicos de Burgos, creado por la Universidad de Burgos y Burgos Gaming Club, que combina competición en videojuegos con formación, producción y desarrollo de talento en un entorno seguro e inclusivo

Imagen de los integrantes del equipo Frozen Quills, creado por la UBU y Burgos Gaming Club.

Imagen de los integrantes del equipo Frozen Quills, creado por la UBU y Burgos Gaming Club.SANTI OTERO

Publicado por
María Merino
Burgos

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En Burgos, la innovación universitaria ha encontrado un nuevo terreno de juego. Lejos de los laboratorios tradicionales y de las aulas convencionales, la Universidad de Burgos ha dado un paso decidido hacia la cultura digital y competitiva con la creación de Frozen Quills, el primer equipo universitario de deportes electrónicos de la ciudad. El proyecto, impulsado junto a la asociación Burgos Gaming Club, no se limita a competir en videojuegos. Nace con una vocación más amplia, la de integrar formación, comunicación, producción audiovisual y desarrollo de talento en un entorno estructurado que replica las dinámicas del deporte profesional y las adapta al contexto académico.

La iniciativa sitúa a la UBU en una posición poco habitual dentro del mapa universitario español, al reconocer los eSports como un espacio legítimo de innovación, aprendizaje transversal y conexión con los intereses de una nueva generación de estudiantes. Frozen Quills se plantea desde su origen como una plataforma estable, con respaldo institucional, recursos propios y una visión que aspira a consolidar un modelo sostenible y replicable dentro del ecosistema universitario.

Daniel Arroyo Cano es el encargado de prensa y comentarista de retransmisiones de Frozen Quills. Estudiante del último curso del Grado en Diseño de Videojuegos en la Universidad de Burgos, forma parte desde hace dos años de la junta de Burgos Gaming Club, asociación universitaria centrada en la organización de actividades vinculadas al desarrollo y la cultura del videojuego.

Según Arroyo, el proyecto nace del recorrido previo de varios miembros de Burgos Gaming Club en la organización y participación en competiciones de videojuegos. Tras años vinculados a ese ámbito, decidieron dar un paso más y trasladar la lógica competitiva al entorno universitario, con el objetivo de construir un equipo estable y reconocible.

El nombre, añade, responde a la voluntad de vincular el proyecto con Burgos sin recurrir a los símbolos habituales. La referencia al frío y al erizo, un animal muy presente en la ciudad y la provincia, permitió crear una identidad propia y una mascota clara sobre la que trabajar el diseño visual.

Esta iniciativa aspira a consolidar los deportes electrónicos en Burgos con una vocación de continuidad y arraigo. El objetivo, asevera Arroyo, es construir un equipo universitario capaz de mantenerse en el tiempo y convertirse en una referencia local, complementaria a los deportes tradicionales ya existentes.

Arroyo sitúa el foco en la vocación diferencial del proyecto dentro del ámbito universitario. Según explica, el equipo nace con una clara orientación local, pensada para generar afición en Burgos y, al mismo tiempo, convertirse en un elemento atractivo dentro de la Universidad de Burgos para estudiantes interesados en los videojuegos y la competición.

Además de la competición, la organización se centra en garantizar un entorno seguro, el proyecto abre un campo amplio de aprendizaje práctico para el estudiantado. Un equipo de eSports requiere perfiles diversos y competencias transversales que van desde la gestión audiovisual, las redes sociales y la creación de contenidos hasta la producción en directo, la organización de equipos de trabajo o la gestión de dinámicas de grupo vinculadas al rendimiento y la disciplina competitiva. En ese contexto, Frozen Quills plantea un plan de implementación ligado a los grados universitarios con el objetivo de implicar al mayor número posible de estudiantes.

La iniciativa también mira a medio y largo plazo, afirma Arroyo. Aunque la profesionalización completa es un horizonte futuro, la participación en el proyecto ya permite adquirir experiencia real, desarrollar habilidades digitales y sumar un bagaje complementario al currículum académico, aplicable a distintos ámbitos profesionales más allá del propio ecosistema de los deportes electrónicos.

Frozen Quills se apoya en la experiencia del equipo piloto de Rocket League, que participó en la SinFrenos League. A pesar de recursos limitados y preparación breve, el equipo llegó cerca de la fase de play-offs frente a rivales con más experiencia. Los resultados animan a ampliar el proyecto con nuevos equipos y una estructura de apoyo más organizada.

Se competirá en League of Legends, Valorant, Rocket League y Super Smash Bros. Los dos primeros son populares y cuentan con ligas universitarias. Rocket League surgió de un grupo de estudiantes y se consolidó como equipo piloto, mientras que Super Smash Bros aprovecha el nivel de algunos jugadores de la UBU y la experiencia de la asociación en torneos.

Cada equipo contará con un manager encargado de supervisar entrenamientos y competiciones, además de garantizar que el espacio sea seguro para jugadores, organizadores y demás participantes. El respeto, la ausencia de toxicidad y la no discriminación serán criterios prioritarios tanto en la selección de jugadores como en la dinámica diaria del equipo.

Frozen Quills aspira a consolidarse como el equipo universitario de referencia en Burgos y a proyectarse más allá de la ciudad. A medio plazo, busca obtener resultados destacados en competiciones los videojuegos ya mencionados, ascender en ligas universitarias y participar en finales nacionales, aprovechando tanto el talento de los estudiantes como la estructura del proyecto. A largo plazo, el objetivo es profesionalizar completamente la iniciativa y convertirla en un referente de los deportes electrónicos en España.

La inscripción está abierta para formar su primera plantilla. Cualquier estudiante puede aplicar mediante un formulario publicado en las redes del proyecto y de la Universidad. La selección se hará mediante entrevistas, pruebas de juego en equipos mixtos y evaluación de habilidades individuales, trabajo en equipo, disciplina y disponibilidad.

El proyecto ofrece oportunidades más allá de la competición. Invita a los estudiantes a involucrarse en áreas como gestión, comunicación, producción y análisis de partidas, desarrollando habilidades prácticas y experiencia en trabajo en equipo. Arroyo también anima a quienes no participen directamente a seguir y apoyar al equipo, fomentando una comunidad universitaria que se identifique con Frozen Quills. La meta final es crear un espacio inclusivo, formativo y competitivo que refleje los valores de la Universidad y sirva como plataforma para el talento local.

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