El Correo de Burgos

'Burgos sin incineradora' exige la retirada de la licencia para evitar que se retome el proyecto

El permiso concedido a la obra del CTR de la que se retirará la instalación tiene una vigencia de 5 años. La plataforma vecinal mantiene la convocatoria de concentración para el 5 de junio, para celebrar la victoria y con motivo del Día del Medio Ambiente. Recogían 10.000 firmas

De dcha. a izq., Mariela Grijalbo, alcaldesa de Cardeñadijo, Carolina Ludueña y José Luis Rubio, del barrio de Cortes.

De dcha. a izq., Mariela Grijalbo, alcaldesa de Cardeñadijo, Carolina Ludueña y José Luis Rubio, del barrio de Cortes.SANTI OTERO

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La plataforma 'Burgos sin incineradora' celebra que el Ayuntamiento haya cedido a las reclamaciones de los vecinos para que el CTR de Cortes "no se convierta en una incineradora de residuos". Sin embargo, el colectivo considera que "las buenas intenciones y las declaraciones de la prensa no son suficientes"

Sus integrantes quieren garantías de que la Administración local cumplirá lo prometido y reclama la supresión de la licencia ambiental en vigor para las obras de modernización del citado ecoparque, de las que se retirará la construcción de la controvertida instalación. 

El permiso tiene una vigencia de cinco años, por lo que, entiende, la intención inicial podría retomarse en cualquier momento dentro de ese periodo, por ejemplo, "una vez celebradas unas elecciones regionales o municipales", detallaba la alcaldesa de Cardeñadijo, Mariela Grijalbo.

En las últimas reuniones mantenidas con los representantes municipales, el edil de Medio Ambiente, Carlos Niño, rechazaba esta posibilidad, lo que "preocupa" y genera "temor" a una plataforma que lograba sumar hasta 10.000 firmas a su lucha antes de conseguir que el equipo de Gobierno cambiara de parecer, que no de discurso, sobre la incineradora. De ahí que reivindiquen "seguridad".

No les convence, de hecho, la razón que esgrime Niño para evitar la anulación de la licencia, paso atrás que supondría retrasar la intervención en el CTR de Cortes, cuya reforma urge dada la antigüedad de las dependencias y el especial deterioro de algunos espacios. A ello se aferra el edil, que, según indica Grijalbo, estima que reiniciar este procedimiento administrativo podría añadir hasta dos años de espera. "Nos dice que las obras sin incineradora son compatibles con el permiso actual, pero no podemos aceptarlo, porque también permitirían que dentro de dos, tres o cuatro años se instale un quemador", añade.

En todo caso, más allá de esta reclamación, 'Burgos sin incineradora' quiere además conocer en detalle el nuevo proyecto que llevará a cabo la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León en el ecoparque municipal. "Queremos estar al tanto de lo que se va a hacer", Carolina Ludueña, vecina del barrio de Cortes implicada en la plataforma, para aseverar que "quemar basura no es la solución a la gestión de residuos urbanos, ni aquí ni en ningún lugar de nuestra comunidad".

Con tal premisa como principio y fin, el colectivo añade a su listado de propuestas la creación de un grupo de trabajo específico vinculado al Consejo Sectorial de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Burgos que, además de ejercer ese 'marcaje' a las obras del CTR, establezca acciones concretas y campañas de sensibilización para mejorar la gestión responsable de los residuos urbanos. Esta formación contaría con la "participación de grupos ecologistas, asociaciones de educación medioambiental, grupos de consumidores, sindicatos y asociaciones de vecinos, además la propia plataforma 'Burgos sin incineradora' o, incluso, el Consorcio Provincial de Residuos".

Se trata, en esencia, de "dar contenido al consejo" que ya existe de forma "voluntaria y proactiva". "Nos ofrecemos para, entre todos, buscar soluciones alternativas a la quema", apuntaba al respecto José Luis Rubio, de la Asociación Siglo XXI del barrio de Cortes. 

Con ese espíritu, de hecho, optaban por mantener la concentración convocada el 5 de junio, nacida en principio para mostrar el rechazo a la instalación proyectada en el CTR que se tornará en fiesta. "Queremos aprovechar que además ese jueves es el Día Mundial del Medio Ambiente instaurado por las Naciones Unidas en 1972 para reunirnos a las 20 horas en la Plaza Mayor como símbolo de una reivindicación por el cuidado del aire común que respiramos, para recordar a las administraciones públicas que es peligroso para la salud quemar los residuos urbanos, para poner de relieve el patrimonio ambiental que tenemos en Burgos y debemos proteger y, por supuesto, para celebrar el triunfo que supone haber logrado que el Ayuntamiento desista de construir la incineradora", enumeraban Ludueña y Grijalbo.

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